Transgénicos afectan resistencia a los antibióticos y generan alergias
La importación de los transgénicos en Uruguay carece de controles, lo que ha generado controversias y críticas al gobierno.
El Instituto Goethe y la Embajada de Francia fueron anfitriones del coloquio sobre transgénicos, contando con la presencia del genetista francés Ali Brac de la Perriére, quien afirmó que la resistencia de las personas a los antibióticos es hoy uno de los problemas más importantes para los hospitales».
El investigador argentino Adolfo Boy afirmó que el gen incorporado al organismo receptor «no es tóxico pero codifica proteínas y esa codificación no es lineal, sino que siempre está relacionada y condicionada con otros genes».
El técnico reflexionó que la transgénesis «es algo a ciegas. Pegamos un gen pero no sabemos en qué ubicación», destacó.
Mencionó el caso del doctor Arpad Pusztai, del Instituto Rowett de Escocia, «que fue seleccionado para llevar a cabo las primeras investigaciones en animales, por ser inobjetable en sus relaciones con las multinacionales».
El especialista indicó que «quedó demostrado que las ratas alimentadas con papas transgénicas sufren diez días después un debilitamiento del sistema inmunológico, además de atrofia en el desarrollo del corazón, el hígado, los riñones y el cerebro».
Recordó que debido a estas anormalidades, «Putszai, especialista reconocido mundialmente, decidió suspender sus investigaciones. La suspensión trasciende y el terminó reconociendo que no comería transgénicos».
Dicho científico fue despedido del Instituto Rowett y ahora es un paria.
Adolfo Boy, que es ingeniero agrónomo e investigador del Instituto Nacional de Investigación Tecnológica Agropecuaria, admitió que según los archivos de la Food and Drug Administration de Estados Unidos, los propios funcionarios encontraron problemas en los ensayos de la primera hortaliza transgénica.
En un tomate diseñado para tener larga vida que fue testado, «un laboratorio particular chequeó los resultados, encontrando mayores anormalidades. El hecho fue ignorado y el tomate se liberó para su comercialización».
Por su parte, el profesor de mejoramiento genético vegetal de la Facultad de Agronomía, Enrique Estramil dijo que «es increíble que la entidad reguladora diga que este país tiene la capacidad de controlar. Sabemos que había soja transgénica dos años antes de que se aprobara».
El presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Hugo Manini, rechazó el uso de transgénicos en el arroz uruguayo, «porque el arroz es el segundo rubro de exportación del país y da trabajo a 12.000 personas. Tiene semillas propias creadas por nuestros técnicos y tenemos rendimientos que están apenas por debajo de Australia y hasta encima de los Estados Unidos.
No precisamos transgénicos para aumentar nuestra eficiencia. Decir que queremos transgénicos en el arroz es como decir que queremos aftosa en la carne bovina». *
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