Preocupa la expansión de la explotación sexual de menores
Muchas de estas «trabajadoras» son menores de edad y son empujadas a la prostitución por sus propios padres. Existe preocupación en las autoridades por el aumento en los casos de explotación sexual a menores en Uruguay. Según jerarcas del Instituto Nacional del Menor (Iname) estas prácticas «se están convirtiendo en habituales, en las zonas costeras de Canelones y Maldonado».
Recientemente, este instituto detectó en la ciudad de Maldonado a una menor de 17 años ejerciendo la prostitución en un prostíbulo, por lo que dispuso la clausura del establecimiento por diez días.
En otra ocasión, en Montevideo, el Iname encontró a un niño de 9 años en una de las denominadas «casas de masajes», en condiciones de confinamiento, debido a que vivía en un altillo del lugar.
A nivel parlamentario, existe un proyecto de ley sobre el ejercicio del trabajo sexual que obtuvo media sanción, al cual se introducirán algunas modificaciones que contemplen algunas omisiones.
Una de las observaciones refiere a la necesidad de que el Ministerio de Salud Pública (MSP) autorice y controle el funcionamiento de las denominadas casas de masajes a fin de garantizar que presten un servicio terapéutico.
También se determinará que los establecimientos que exploten a menores serán clausurados por cinco años.
En Maldonado, la Junta Departamental y organizaciones no gubernamentales se están movilizando, para evitar la explotación sexual de niños y adolescentes, las que «trabajan» en las calles de la capital departamental y Punta del Este. También se las encuentra en decenas de prostíbulos –algunos de éstos familiares– instalados en asentamientos irregulares de la ciudad fernandina.
«Es una realidad», afirmó la edila socialista Alba Clavijo, la explotación sexual turística de menores en su departamento natal. La curul encuentrista fue más allá en sus denuncias, al afirmar que existen en todo el departamento al menos 60 casas clandestinas de prostitución, que funcionan en pequeños «boliches» y donde son explotadas adolescentes. Según la representante departamental, muchas veces son los propios padres los que llevan a estas menores a estas prácticas.
Denunció que todas las tardes pueden verse unas 40 mujeres, algunas menores, prontas a prostituirse en las calles de Maldonado, principalmente en el tramo de la avenida Aparicio Saravia en dirección al Jagüel. Afirmó que la Policía departamental regularmente está cerrando estas casas clandestinas y «recién ahora afirma que esta realidad existe en Maldonado, hecho que antes se negaba».
La edila Clavijo advirtió que esta situación es producto de la miseria que golpea al departamento y llamó a las organizaciones civiles a luchar para enfrentar a «una sociedad que está enferma».
«No voy a ser gendarme de estas muchachas, ya que detrás de éstas hay historias de marginación y explotación», sostuvo la edila.
Modificaciones al proyecto
En el Parlamento, el proyecto de Ley sobre Trabajo Sexual está sometido a estudio y ya obtuvo media sanción. Por su parte, la Comisión Intersectorial de Trabajo Sexual de Menores propuso una serie de modificaciones a la iniciativa legislativa a fin de mejorarla e incluir algunos aspectos que la misma omite. Esta Comisión tiene la participación de la Suprema Corte de Justicia, Ministerio de Educación y Cultura, del Interior, Iname y organizaciones no gubernamentales. Recientemente algunos de sus integrantes asistieron a la Comisión de Salud del Senado con el objetivo de comunicar las objeciones al proyecto de ley presentado y analizar la temática de la prostitución infantil.
Una de las observaciones fue a la definición de lo que se entiende por casa de masajes y prostíbulos, ya que muchas veces las primeras de éstas no cumplen su verdadero cometido y son una pantalla para la prostitución.
En un censo que relevó a más de 83 establecimientos denominados «casa de masajes», se detectó que algunas de ellas funcionaban en casas establecidas, todas ubicadas en torno a locales liceales y escolares.
Treinta de esos locales trabajaban mediante un sistema de celulares, a efectos de hacer el contacto y, posteriormente, «los niños y adolescentes involucrados concurrían a domicilios particulares a ejercer este trabajo.»
Por tal motivo, se pretende que la ley regule la actividad de estos establecimientos. Además, se procura dictar normas en torno al cuerpo profesional, responsabilidad ética, el programa terapéutico que pueden desarrollar y expresar la prohibición del ejercicio de todo tipo de trabajo sexual en el local.
La directora del Instituto Nacional del Menor (Iname), Estela López, estima que se debe resaltar la importancia del proyecto de ley que regula la prostitución, teniendo en cuenta que en el Código de la Niñez y la Adolescencia existe como un vacío legal en lo que hace a la explotación y al abuso sexual de menores. *
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