Un profesional del Nogaró fue trasladado a sección de limpieza

Presunto caso de racismo: funcionario negro afectado

A través de una carta firmada, LA REPUBLICA conoció el hecho. El 15 de febrero 63 clientes del Nogaró, que se encontraban en la sala de juegos, presenciaron cuando el responsable de cantar los números del bingo cometió un error y perdiendo la bolilla siguiente.

Según se informó, dos parejas que estaban presentes protestaron con vehemencia, anunciando el propósito de plantear una queja formal ante el gerente del casino, Juan Molina.

Mientras se negociaba una salida elegante a la enojosa situación con la aceptación de 63 clientes y el rechazo de sólo 8, se oyó a uno de éstos exclamar a viva voz: «Este es el único casino del mundo donde le permiten trabajar a un negro».

El funcionario, que hasta entonces había permanecido en calma tratando de resolver el problema, reaccionó razonablemente indignado, respondiendo airadamente a quien le había ofendido: «seguramente no se anima a decirme lo mismo fuera de la sala». Cuando advirtieron que la discusión subía de tono, otros compañeros calmaron al funcionario y el asunto no pasó de un mero intercambio verbal en tono amenazante.

Sin embargo, los clientes se presentaron en la gerencia, logrando que el funcionario fuera sancionado inmediatamente.

Las sanciones no se hicieron esperar. Primero se dispuso la suspensión del trabajador durante tres jornadas, luego le otorgaron dos días libres y finalmente, al regresar, fue pasado al área de servicios cumpliendo actualmente tareas de limpieza.

El hecho indignó a clientes y compañeros de trabajo que, previendo eventuales represalias, solicitaron no ser identificados. Todos coincidieron en que se trata de una persona carismática, «que logró atraer a muchísimos clientes al bingo en virtud de su estilo coloquial y la simpatía que dispensaba».

Según se informó, durante más de un año en sala, el funcionario nunca recibió observaciones. Otras fuentes consultadas confirmaron que es muy común que en la sala de casinos los profesionales cometan un error al cantar un número de ruleta. Sin embargo, nadie recordó que se aplicara sanción por ello.

Ante la ausencia de antecedentes por errores de esta naturaleza en las salas de juego de nuestro país, la mayoría de los consultados sospecha que estamos ante un acto de discriminación racial.

La dirigencia gremial solicitó una reunión al Director Nacional de Casinos que aún no se concretó.

La carta entregada a LA REPUBLICA, que luce la firma y documento de identidad de 63 clientes, está dirigida a la gerencia del Nogaró. «Los abajo firmantes –dice la misiva– queremos reconocer la excelente labor y honestidad demostrada por quien es encargado de cantar las bolillas. Rogamos no tomar represalias contra esta persona, ya que es de nuestra confianza y estima. Por un error no condenemos a un trabajador con familia».

LA REPUBLICA intentó obtener sin éxito la versión del gerente del establecimiento, pero ayer una funcionaria informó que «se le encontraba sólo a la noche». Sin embargo este cronista ya había intentado lograr su palabra noches pasadas, recibiendo como respuesta que la mejor hora para ubicarlo era «entre las 13 y las 16 horas».

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