Testimonio de un pionero nacido en nuestro país
«Dos años atrás solamente se conocía dos integrantes de Mensa en Uruguay. Hoy somos diez y varios más esperando los resultados de sus pruebas».
La afirmación es del ingeniero Carlos Garat Percovich, de 36 años, casado y con un hijo, pionero de los miembros uruguayos en Mensa.
Garat, que se graduó en Estados Unidos, asegura que todavía «hay un desconocimiento absoluto del tema en Uruguay».
Mientras estudiaba en la Universidad de Florida, le hicieron un test de inteligencia. Tenía un coeficiente de 165.
Fue invitado a reuniones sociales de Mensa («bastante más divertidas de lo que uno podría suponer») y a participar de las actividades de la organización.
Poco después, accedió como miembro («es que en Estados Unidos integrar Mensa es una excelente carta de presentación»).
Actual asesor de empresas en operaciones logísticas de comercio exterior, afirma haber descartado propuestas para radicarse en otros países. «Opté por Uruguay. Lo único que me atrae de países más desarrollados es la posibilidad de que mi hijo estudie allí».
En cuanto a la relación entre el coeficiente intelectual y la escolaridad, Garat se suma a quienes descartan el vínculo: «Demoré en terminar la carrera ocho años, ya que perdí varios exámenes. Algunas materias me fueron fáciles y otras difíciles».
En cuanto a la aplicación que ha logrado a la fecha para su coeficiente diferencial en Uruguay, Garat es terminante: «Ninguna», afirma.*
Compartí tu opinión con toda la comunidad