El padre Mateo se propone rescatar a pobres riverenses

El padre Mateo Méndez, tras dirigir durante varios años al Movimiento Tacurú, continuará su obra social en Rivera, integrándose al proyecto Ñandé, con el propósito de ayudar a los miles de jóvenes carenciados del departamento. El 25 de marzo, el sacerdote salesiano será recibido por el obispo Julio Bonino, quien lo investirá como párroco de la iglesia de San Pedro.

Montevideo despidió a Mateo por la puerta grande, cuando la Junta Departamental le tributó un homenaje.

El religioso se encontrará en Rivera con una realidad distinta, ya que se trata de uno de los departamentos que ha sufrido la crisis con mayor rigor.

El vicario pastoral de la diócesis de Tacuarembó-Rivera, Edgar Arambillete, destacó la llegada de Mateo Méndez, que «arriba con el compromiso de trabajar principalmente con los jóvenes, a los cuales procurará continentar socialmente e insertar laboralmente».

A pesar del trabajo social ejecutado por la iglesia fronteriza, en experiencias como el Centro Abierto que trabaja con los niños en situación de calle, Mateo Méndez se propone poner en marcha proyectos a través de convenios con institutos públicos y privados, como el celebrado con la Intendencia Municipal de Montevideo.

El vicario Arambillete puntualizó que Rivera tiene una comuna sin recursos económicos, que no estaría en condiciones de prestar apoyo en forma inmediata.

El propio padre Mateo afirmó que a partir del proyecto Ñandé, se intentará mejorar las condiciones de vida de los jóvenes riverenses, quienes «están cansados de vivir en una zona donde nadie quiere invertir».

El propio obispo Bonino denunció la inquietante situación en en su carta pastoral, donde afirmó que «a la iglesia le preocupa la falta de trabajo, el hambre, los niños de la calle y la prostitución».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje