Muertes evitables
Datos proporcionados a LA REPUBLICA por la Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer (Chlcc) demuestran que en Uruguay más de la mitad de las muertes está vinculada al tabaco, al fallecer por cáncer de pulmón más de tres personas por día.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud revela que anualmente fallecen 4 millones de personas en el mundo por esta causa.
Dichos datos también demuestran que los factores que incentivan y extienden el hábito de fumar son la imitación, la moda, la publicidad, el fácil acceso y la aceptación social.
El humo de cigarrillo es el contaminador del aire más frecuente y perjudicial para la salud. Basta con mantener un cigarrillo encendido para contaminar un ambiente, ya que el humo que se desprende contiene más de 4.000 sustancias tóxicas para el organismo, tales como nicotina (responsable de la dependencia física y de los trastornos cardiovasculares y el cáncer), el monóxido de carbono (causante de trastornos circulatorios), los alquitranes (que también producen cáncer), y otras sustancias que irritan el aparato respiratorio y digestivo.
Según un informe de la Comisión, muchas de las consecuencias que produce el tabaco en los fumadores activos son infarto de corazón, derrame cerebral, úlceras digestivas, distintos tipos de cáncer y pérdida del olfato, del gusto y de la resistencia física.
Las mujeres embarazadas que fuman corren riesgos de abortar, o sus hijos pueden tener menos peso y estatura de lo normal al nacer, e incluso padecer enfermedades congénitas, o asma.
La Comisión de Lucha contra el Cáncer sostiene que el fumador pasivo (aquel que inhala involuntariamente las sustancias que emite el humo de cigarrillo) está expuesto a los riesgos de las mismas enfermedades que puede sufrir el fumador activo.
Los niños, mujeres embarazadas y ancianos son especialmente sensibles a los ambientes contaminados con humo de tabaco y tienen más riesgo de contraer enfermedades respiratorias y circulatorias. Los hijos de fumadores activos tienen tres veces más posibilidades de convertirse en futuros fumadores que los hijos de los no fumadores.
Por su parte, Daniel Kliman, director general de la organización no gubernamental Stop Tabaco, explicó a LA REPUBLICA que el tabaco es la droga que más se consume en el mundo, la que más muertes provoca, y es a la vez la puerta de entrada al consumo de drogas ilegales.
Un estudio realizado en abril por esta ONG en 60 pacientes de la Fundación Manantiales (abocada al tratamiento de drogadictos) ratifica que el tabaco es la droga número uno.
Dicha investigación dio como resultado que el 76% de los drogadictos estudiados empezó consumiendo tabaco, el 13% se inició con alcohol y el 10% con marihuana. Como segunda droga, el alcohol fue mencionado por el 67% de los encuestados, drogas ilegales 23% y tabaco 10%.
La edad promedio de inicio en el hábito de fumar es de 13 años y el tabaco está presente en el 87% de los adictos a drogas ilegales.
«El hecho de que casi 9 de cada 10 adictos a drogas provengan del grupo ‘fumadores de tabaco’ permite afirmar que si un joven no se inicia en el hábito de fumar, difícilmente llegue a consumir drogas ilegales», afirma Kliman.
A su vez, Kliman explicó que existe una estrecha vinculación entre el tabaco y el mayor consumo de otras sustancias adictivas como el café, mate o alcohol.
En cuanto a la publicidad de marcas de cigarrillos, Kliman resaltó que ésta está dirigida principalmente a un público adolescente, ya que el objetivo es captar nuevos consumidores.
Stop Tabaco, institución dedicada a la prevención y el tratamiento de fumadores, se fundó en noviembre de 1997, y cuenta con un programa multidisciplinario para dejar de fumar. Existen más de 200 ex fumadores que pasaron por Stop Tabaco, y actualmente atiende a 12 personas por mes.
Por su parte, el oncólogo Helmut Kasdorf, representante de la Alianza Nacional para el Control del Tabaquismo, expresó a LA REPUBLICA que para el año 2025 se estima que van a morir 10 millones de personas por año en el mundo a causa del tabaquismo, entre los cuales, 7 millones de esa población pertenece a los países en desarrollo.
«Esto se debe a que, por un lado, en los países industrializados se está controlando la utilización del uso del tabaco y, por lo tanto, va disminuyendo la mortalidad. Por otro lado, los grandes mercados de la industria tabacalera pertenecen a los países del Tercer Mundo».
El 80% de nuestra población está expuesta al humo de tabaco ambiental, ya que éste se puede encontrar tanto en el hogar como en lugares públicos, de trabajo, centros educativos o recreativos.
Kasdorf a su vez afirmó que la industria tabacalera acepta que el cigarrillo puede producir graves enfermedades al fumador activo; sin embargo, sostiene que el humo de tabaco ambiental no es nocivo.
Se ha calculado que si la población mundial fuma 3 o 4 cigarrillos menos por día las pérdidas de la industria tabacalera pueden llegar a mil millones de dólares anuales.
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