El gerente de Dirox SA dijo que hay controles y chequeos médicos permanentes

Acusan a empresa química de contaminar a sus obreros

Mariana Rabinovich – San José

 

Pese a que un estudio de la Inspección de Seguridad e Higiene del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social señala que los trabajadores manipulan sustancias altamente tóxicas, el gerente, Carlos Lorente, afirmó que todo el personal está sometido a permanentes controles médicos. El 14 de agosto del año pasado, el diputado del Encuentro Progresista Heber Sellanes elevó un segundo pedido de informes sobre la situación de la fábrica de productos químicos Dirox SA, ubicada en la 6ª Seccional Judicial del departamento de San José, Ruta 1, kilómetro 48.

La empresa produce sulfato de cromo, tanino sintético, mezcla de taninos y vitamina K3, elementos que de no tratarse con las debidas precauciones «pueden constituir un alto peligro de contaminación, pudiendo atentar seriamente contra el medio ambiente e, inclusive, enfermar físicamente a los trabajadores», según declaró el parlamentario a LA REPUBLICA. «Varios de los obreros de la citada empresa han manifestado trastornos de salud. Incluso, un joven fue sacado de la fábrica por medio de un ‘despido incentivado'», destacó Sellanes.

Según la información recogida por nuestro diario de fuentes altamente calificadas, el diagnóstico médico es dermatitis crónica, «una especie de alergia que aún no se sabe bien qué es. Se está investigando qué le provocó la enfermedad, pero las sospechas, seriamente fundadas, recaen en el trabajo que desarrollaba en la fábrica». En respuesta al requerimiento de Sellanes, el MTSS produjo un detallado informe. El documento explica que en la fábrica se manipulan sustancias químicas como cromo en polvo, cromo líquido, ácidos y resinas, «que son altamente nocivos para la salud humana, siempre y cuando no se tomen los recaudos sobre las medidas de seguridad e higiene necesarias y que los trabajadores entren en contacto con ellas».

Los especialistas explicitan que, de no tomarse las precauciones imprescindibles, las posibles afecciones son las siguientes: quemaduras, dermatitis, úlceras e irritación del tracto respiratorio superior e inferior, pudiendo llegar al cáncer de pulmón por exposiciones prolongadas a más de dos años. El análisis técnico del MTSS manifiesta que «gran parte del proceso es estanco». Es decir, que los trabajadores no tienen contacto directo con las sustancias. Sin embargo, alertan sobre la existencia «de algunos puntos en el circuito que sí manipulan manualmente, como, por ejemplo, en las cargas de las materias primas sobre las tolvas ubicadas en la parte exterior del edificio, en la adición de materias primas químicas al circuito que se realiza dentro del local, así como también en el envasado del producto final».

Como resultado de la inspección a la planta de Dirox, el MTSS intimó a Dirox a la realización de exámenes médicos: telerradiografías de tórax de frente para descartar neumoconiosis, ante la permanente exposición a partículas de polvo de distintas naturalezas químicas.

Acerca de la posible contaminación de la atmósfera de trabajo y del medio ambiente en la fábrica, la inspección informa que no pudieron realizarse las mediciones «por carecer de los instrumentos necesarios para tal fin». El 28 de junio de 2000, Sellanes pidió informes al Ministerio de Medio Anbiente, ante la presunción de que los efluentes de la fábrica pudieran estar contaminando las vertientes de agua. El Mvotma nunca respondió.

 

Controles médicos

Por su parte, el gerente de Dirox, Carlos Lorente, informó a LA REPUBLICA que todo el personal de la planta está sometido a permanentes chequeos médicos, existiendo una historia clínica de cada trabajador.

Respecto al informe del MTSS que señala que la planta manipula sustancias altamente tóxicas, el jerarca reconoció que «ésta no es una fábrica de caramelos». Sin embargo, explicó que se realizan «estrictos controles» y todos los obreros están provistos de los indispensables elementos de protección. En relación a la situación del obrero que recibió un «despido incentivado», Lorente respondió que se trata de una persona alérgica, al igual que toda su familia. Por tal motivo, se realizó una consulta a los abogados de la empresa, a los efectos de encontrar una solución a la situación dentro del marco legal.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje