Gente
Hay gente para todo. Mitchel Allies es ladrón y roba en una casa de electrodomésticos de la localidad norteamericana Ashton-under-Lyme.
Entre otras cosas se llevó una radio. Cuando llega a su casa quiere escuchar el partido de la NBA y se da cuenta que no funciona. Indignado, al otro día vuelve a la tienda de donde la había robado y reclama que se la arreglen gratis ya que está en garantía.
Como no tenía factura de compra le niegan la reparación. Mitchell, hombre digno y conocedor de sus derechos, se siente estafado, robado, y entonces se dirige a la comisaría para hacer la denuncia. Mientras rellena el formulario, lo detienen sin más trámite. El número de serie de la radio figuraba en la lista de los objetos robados en la tienda.
Ya no se puede creer en nada. Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.
Otro vivo sin suerte es José M. Sosa, que vive en Miami y le ofreció una suma de dinero a José Leandro Pulido para herir o matar a un hombre que le estaba debiendo dinero. Todo parecía ir muy bien hasta que le dio el nombre de la víctima: era el padre del posible matador.
Pulido Junior avisó a su viejo y a la Policía, el «poca liga» de Sosa marchó en cana y la deuda la va a cobrar el día que yo crezca.
Otro que tuvo mala liga fue el argentino Bautista Miranda, de 80 años, que fue a cobrar, como todos los meses, su jubilación y se encontró con que él estaba muerto. En los registros oficiales figura como muerto, por lo tanto se le canceló el pago de la jubilación y del seguro médico.
El asunto es que hay certificados de defunción, de nacimiento, de casamiento, de divorcio… pero no hay ningún organismo que dé Certificados de Estar Vivo. Los amigos jubilados de don Miranda están preocupados porque creen que es una jugada de Cavallo para ahorrar guita. Va a empezar a dar por muertos a todos los que sus ajustes económicos todavía no pudieron matar.
Pero el que la ligó peor es un joven francés al que su tío le cortó el pene con una tijera por haberse acostado con su esposa. Pene que le dio de comer a ella –adobado, al horno y con papas noisette– sin que lo supiera. Se enteró cuando al final de la cena, encantada por la comida, le pidió la receta. En fin, cosas de la nouvelle cuisine francesa.
Y hablando de estos temas, tenemos a Max Abadi de Colombia que inventó las Panty-Condón. Parece que el hombre es de actuar en forma rápida y sin muchos preparativos, por eso creó este par de medias que tienen una abertura en la entrepierna en la que hay una membrana de resina que se alarga para cumplir las funciones de preservativo.
Ya se puso a la venta, con un par de membranas de repuesto.
Dicen que esperan vender más de 50.000 unidades en pocos meses e importar a otros países. Te digo una cosa, si el gobierno sigue así, todos deberíamos comprarnos estas medias para que por lo menos no quedemos embarazados. ¿Me explico?
Compartí tu opinión con toda la comunidad