Llamadas al Director

Señor Director:

He leído con atención, en la página 16 de su diario el día 12 de mayo de 2001, en la sección «Llamadas al Director», sobre la preocupación de un ciudadano por el mercado de consumo y las tarjetas de crédito. El citado ciudadano cree que me he preocupado del tema por ser un asunto personal.

He de felicitarle por lo primero y corregirlo por lo segundo, pues evidentemente el lector ha sido muy mal informado.

Para mejor información de los señores lectores de LA REPUBLICA, he de comentar que la discusión de una ley que defendiera a las consumidores fue dada en la Comisión de Industria, Energía, Minería y Turismo de la Cámara de Diputados por lo menos en el período 1990-1995 sin poder aprobarse proyecto alguno. Luego cuando asumimos en 1995 nuestra primera legislatura e integramos la comisión mencionada, ésta abordó entre muchísimos temas el mismo asunto, esta vez trabajando junto a una representación del Poder Ejecutivo.

El resultado fue un proyecto de Ley aprobado por la unanimidad de los partidos políticos en el año 1999, año en el que tuvimos el honor de presidir esta Comisión, que envió el citado proyecto de ley al plenario de la Cámara que sin modificación alguna también lo aprobó.

Que es una ley perfectible, sin dudas. Que en el futuro deberá sufrir modificaciones, también.

Lo que no quedan dudas es que es un muy buen instrumento para comenzar a defender mejor los derechos de todos los consumidores.

He de informar al preocupado lector que recibimos –personalmente y en Comisión– a gran cantidad de organizaciones civiles vinculadas a éste y otros temas para escuchar sus reclamos y en muchos casos tomar en cuenta sus propuestas, motivo por el cual estamos profundamente consustanciados con esta problemática que aún sufren miles de uruguayos.

Por esta razón es que planteamos públicamente nuestro propio «caso» no como un asunto personal, sino para no utilizar a terceros en la denuncia sistemática de la violación de la ley de Defensa del Consumidor.

Y así lo hicimos en el Plenario de la Cámara de Diputados y en la actual Comisión de Industria, Energía y Minería, donde se afirmó por parte de varios señores legisladores que era necesario convocar por el tema –en general y no por mi caso particular– a representantes del Ministerio de Economía y Finanzas (Dirección del Area de Defensa del Consumidor entre otros).

Las versiones taquigráficas –que son documentos públicos– están a disposición del preocupado lector. Nos queda bien claro que éste no es el único caso de abuso de los consumidores.

A modo de ejemplo podríamos agregar algunos contratos sucritos por consumidores con ciertas empresas como ser las de TV Cable y las de Telefonía Celular. En este mismo diario hay una sección «Yo, el consumidor» a cargo del señor A. Barrios que ha denunciado innumerables casos similares. El preocupado lector ha de saber también que los uruguayos pierden millones de pesos por la no aplicación a cabalidad de esta ley.

Ha de saber también el preocupado lector que es el Poder Ejecutivo el que debe vigilar el estricto cumplimiento de la ley y aplicar sanciones previstas en ella.

Otros legisladores han denunciado otros graves problemas que castigan a los uruguayos, como por ejemplo la usura, denunciada por el ex diputado Jorge Machiñena, y los actuales diputados Silvana Charlone y Jorge Orrico, y muy pocos más.

Que se queden tranquilos los lectores de LA REPUBLICA, que la información le haya sido de utilidad.

Al señor Director he de decirle que para «cotejar» nuestra realidad recorremos cotidianamente nuestro departamento de Canelones, varios del Interior y también la capital.

Para nosotros es el contacto con la gente y su dura realidad la mejor manera de «cotejar» la misma.

Eso sí, también leemos la prensa pues en un país democrático es un formidable pilar para el desarrollo de la libertad.

He de coincidir con el señor director en el siguiente aspecto: este humilde militante político de izquierda que desde hace seis años ocupa una banca en el Parlamento no ha visto «altísimas jerarquías», recorriendo el país, en momentos en que se está sufriendo una grave crisis, y sí los he visto cada cinco años pidiendo el voto de la gente. Confiamos en la sabiduría de nuestro pueblo.

El soberano –en su momento– ha de juzgarnos a todos.

Un fraternal saludo a usted y a sus lectores.

Prof. José Carlos Mahía – Representante Nacional

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