Peligro de cierre
El futuro ministro Luis Fraschini –que hoy a las 16 horas asumirá al frente del MSP– dijo a LA REPUBLICA, que «si una mutualista sólo apoya a otra en intercambios de servicios, puede producirse un vaciamiento de la mutualista deficitaria, donde –en este caso Casmu– se quedaría con los socios y las deudas nunca serían pagadas a los proveedores».
Al tiempo que Casmu también había ratificado la complementación de servicios con la mutualista Oca Larghero, directivos de esta institución relataron a LA REPUBLICA que el MSP hizo una excepción y no exigirá que Casmu se haga cargo de su deuda. El centro asistencial le propondrá al MSP que se extienda esta medida tomada con Oca a MIDU y Comaec, pues los tres acuerdos son similares. En la Mutualista Israelita trabajan 150 funcionarios médicos y 300 no médicos, mientras en Comaec se registran 240 trabajadores no médicos y 130 profesionales.
«La diferencia es que podemos pagar las deudas por nuestra cuenta», dijo uno de los representantes de Oca. Al recordarle que si pudieran ser solventes no estarían incluidas en el grupo de las 6 instituciones deficitarias, el directivo respondió que «con las medidas tomadas logramos un superávit de U$S 150 mil».
En dirección opuesta a Casmu, que rechaza «la imposición del MSP», según resolvió ayer la Junta Directiva, el futuro ministro Luis Fraschini dijo a LA REPUBLICA que «el Casmu se comprometió a absorber las entidades y ahora dice que no».
–El Casmu nunca dijo que absorbería a MIDU y Comaec, sino que complementaría servicios para en el futuro estudiar una eventual absorción.
–Puede llamarse como quiera: absorción, fusión o complementación de servicios, respondió Fraschini. «El MSP exige que la institución realice estos procesos con seriedad y respaldo y eso es también hacerse cargo de las deudas. ¿Qué sucede si estas mutualistas se siguen endeudando? ¿Quién se hará responsable?»
Desde el sindicato del Casmu, Francisco Amorena dijo a LA REPUBLICA que «esta variación complica todo. Siempre se habló de respaldo asistencial y no de absorción que pudiera afectar el patrimonio del Casmu».
Autoridades ministeriales añadieron que «en las actas siempre se habla de absorción»
Tanto las autoridades del Casmu como su gremio y las mutualistas MIDU y Comaec, se vieron sorprendidas ayer ante lo que llamaron «cambio en las reglas de juego». El presidente de Casmu, Jorge Basso, insistió que «no tenemos fines mercantilistas. Siempre hablamos de respaldo asistencial y no de absorción».
La directora de MIDU, Cristina González, dijo a LA REPUBLICA que «esto es muy novedoso, porque nunca presenciamos que el MSP estuviera más preocupado por los proveedores que por temas asistenciales».
Al mismo tiempo desde Comaec, Raúl Fraga afirmó que «el jueves presentarán su proyecto y recordaron que en los últimos acuerdos quedó claro la palabra asociación. Este concepto fue avalado por el propio ministro Fernández Ameglio».
Fuentes del Casmu agregaron que «el MSP presionó para que en las actas estuviera la palabra absorción, para categorizar el acuerdo entre Casmu y MIDU y Comaec. Nos opusimos y en el acta se consigna la expresión ‘eventual absorción’ de estas instituciones».
Los consultados estimaron que «quieren echarle el muerto al Casmu y si cierran estas mutualistas –porque Casmu no puede aceptar absorber sus pasivos– se responsabilizaría de alguna manera a nuestra institución».
El 4 de abril pasado, el SMU decidió no suscribirse al acuerdo. La decisión de no rubricar el documento fue ratificada 19 días después en asamblea general.
El presidente del Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, Naltalio Blankleider, explicó a LA REPUBLICA que «el Casmu nunca habló de absorción pero el MSP sí». Recordó que «el ministro Fernández Ameglio dijo que su objetivo era disminuir a 10 o 12 el número de prestadores. Si los pasivos de las más deficitarias no se administran, entonces el MSP las clausurará, pues es imposible que alguna empresa asuma la deuda de otra».
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