Escudo contra el plomo
Catedráticos de Geología de la Facultad de Agronomía ofrecieron hace un mes un procedimiento para remediar en La Teja la contaminación con plomo aplicando el procedimiento del fosfato derivado del apatito.
Dos de los científicos acusaron al Ministerio de Medio Ambiente y en menor medida a la Intendencia Municipal de Montevideo de querer «soluciones instantáneas y extranjeras, cuando –en realidad– la solución puede ser aplicada por técnicos uruguayos. Tampoco el hormigonar el suelo es solución: «tapar no es solucionar».
El toxicólogo brasileño Mello Da Silva, representando a la Organización Panamericana de la Salud, visitó Uruguay, con la finalidad de asesorar en el tema de la contaminación con plomo. En la oportunidad, sugirió que se aceptara la propuesta de los geólogos para enfrentar el problema.
Los expertos cuestionaron al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, al que acusaron de «ocultar el método fosfato (minerales aplicables a los suelos contaminados) y la existencia de yacimientos de este mineral disponibles para remediar el problema de la contaminación.
«El hormigonado de la Intendencia no soluciona el problema sino que lo tapa», afirmaron los licenciados en geología Alejandro Schipilov y Néstor Campal. Los técnicos aclararon que propusieron a la comisión multidisciplinaria el agregado de apatito (mineral del grupo de los fosfatos) a todos los suelos contaminados con plomo, asegurando que «en 48 horas se soluciona el problema de biodisponibilidad (facilidad para ingresar a un organismo vivo) de plomo y es económicamente factible».
Los centíficos cuestionaron el proceder de la comisión multidisciplinaria, señalando que «no hay dinero para investigar problemas reales antes de que ocurran y no lo hay después, porque hay necesidades políticas de ‘soluciones instantáneas'».
Asimismo, acusaron al Mvotma de no difundir el descubrimiento del procedimiento del fosfato, original de la Cátedra de Geología, vinculada con la existencia de probables yacimientos de fosfatos.
Explicaron a LA REPUBLICA, que en la reunión de la comisión multidisciplinaria celebrada el 6 de abril, «quedaron al descubierto varias irregularidades operacionales y estratégicas para encarar el problema del plomo, obteniéndose, además, la impresión de que algunos jerarcas mostraban desconfianza frente a la propuesta de la Cátedra de Geología».
Argumentan los geólogos que «el Dr. Touyá y los representantes de la Dinama acordaron que el método del fosfato y su modo de aplicación debían ser estudiados. El representante de la Intendencia, por su parte, insistió en que la construcción de planchadas de hormigón era la solución que se iba a realizar inmediatamente».
Sostienen que la Dirección del laboratorio de la Dirección Nacional de Medio Ambiente «no se mostró dispuesta a realizar ensayos directos sobre muestras del terreno para demostrar la efectividad de la técnica».
Los técnicos de la Cátedra de Geología le habrían presentado al Mvotma un proyecto de soluciones definitivas a mediano y largo plazo, para «mejorar el conocimiento de las rocas uruguayas ricas en fósforo, con destino a la remediación de zonas contaminadas con metales pesados».
Esto implica investigación, planificación y desarrollo y la diferencia fundamental con la propuesta de la IMM es que «la Cátedra de Geología propone un método para inmovilizar el plomo mediante el secuestro del metal en una fase mineral totalmente insoluble (no tóxica), eliminando el problema de raíz. Las otras soluciones que han sido consideradas no son opuestas a ésta. Se puede fijar el plomo y luego hacer la planchada, si es que se considera adecuado».
Afirman que la comuna tendría que cementar en lugar de hormigonar, explicando que «el proceso de cementación es costoso y tecnológicamente complicado: se debe inyectar una ‘lechada’ de cemento líquido en el subsuelo a presión para que la misma, al fraguar, elimine la porosidad y por ende la circulación de fluidos contaminados con plomo». Esto es muy distinto «a fabricar una planchada de hormigón, aunque ésta pueda momentáneamente ocultar el problema».
Schipilov y Campal sostienen que la comisión «consideró como posible vector de la transmisión del plomo, al aire, sin tener en cuenta la participación del agua. No se dispone de parámetros sobre la circulación de agua subterránea en la zona afectada, la que no escapa a las reglas generales de ausencia casi absoluta de investigación geológica, básica para enfrentar éste y otros problemas».
A largo plazo, se plantea la fitorremediación como solución aplicable a estos casos, pues opera «secuestrando los contaminantes como el plomo e incluso hay especies vegetales apropiadas que lo acumulan sin que éste forme parte de su metabolismo».
Compartí tu opinión con toda la comunidad