Tienen la palabra
Carta abierta a Fernando Bracco
Señor Presidente del Directorio de la Administración Nacional de Telecomunicaciones Ingeniero Fernando Bracco
De mi mayor consideración
Motiva la presente carta abierta la molesta situación generada en las últimas tres semanas debido a la ineficiencia de algunos servicios que en los últimos tiempos el ente estatal que usted conduce me ha prestado como usuario. Estos inconvenientes se han mantenido en las últimas semanas a pesar del reiterado reclamo realizado a los teléfonos que Antel ha destinado a tales efectos, tal como describo a continuación.
El día 24 de abril me comuniqué con el teléfono 121 y realicé el reclamo por el abonado 0376XXXX de la Costa de Oro de Canelones, debido a una fuerte interferencia en la línea telefónica que hace casi imposible el diálogo y prácticamente impide la utilización del servicio de UruguayNet y Adinet, de conexión a Internet y Correo Electrónico (no es posible lograr una velocidad de conexión superior a los 4.800 bytes por segundo). En esa ocasión, una operadora tomó nota del reclamo, y prometió realizar las gestiones para solucionar los problemas. Pocos minutos después, un hombre que no se identificó confirmó los datos que ya había proporcionado a la telefonista, comprometiéndose a subsanar el desperfecto en breves minutos. Lo mismo se repitió en dos oportunidades, la última el viernes 4 de mayo. Ese día la telefonista de Antel me contestó que «no encontraron el desperfecto».
Debo recordarle, ingeniero Bracco, que todavía tengo problemas para hacerme entender y entender a mis interlocutores del otro lado de la línea y debí renunciar a hacer uso de los servicios que Antel vende para la utilización de Internet.
Esta (por lo menos) molesta situación de falta de eficiencia en el cumplimiento de los servicios que Antel promete al usuario, se suma a la frecuente defección de Adinet (el correo electrónico de Antel) y a la ya conocida venta del banco de datos de usuarios del mencionado servicio que tomó estado público semanas atrás y que investiga la Justicia. Todos estos elementos generan entre las personas que pagamos mes a mes nuestras obligaciones con el ente un comprensible y creciente malestar ante el cada vez más evidente deterioro en la calidad del servicio que presta la más importante de nuestras empresas estatales.
Seguramente, estos hechos deben coincidir casualmente, y sin ninguna relación directa, con las voces que se alzan desde el sistema político y empresarial, reclamando una asociación de Antel con capitales privados o, directamente, una desmonopolización de los servicios que presta actualmente para favorecer la libre competencia y que el mercado de las telecomunicaciones sea regulado por la ley de la oferta y la demanda.
Confiando en que sabrá subsanar estos inconvenientes generados a los usuarios de Antel, lo saluda atentamente
Fabián Werner – C.I. 2.010.443-0 – [email protected]
Impacto ambiental
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Greenpeace, así como un calificado número de expertos internacionales en ecología y medio ambiente, enterados de la inminente aprobación y construcción de un mega royecto edilicio de cinco torres de 72 metros de altura para dar alojamiento a un número aproximado de 4.000 personas en un predio vecino a la mundialmente reconocida reserva forestal, como lo es sin duda el Bosque Lussich y su Arboretum, habiendo analizado y tomado nota del proyecto, además de haber estudiado el lugar de implantación, se ven en la obligación de solicitar su intervención y compromiso personal y del cuerpo político al que usted pertenece, para que se haga público el Estudio de Impacto Ambiental del mencionado proyecto.
Tal reclamo se formula a los efectos de evitar la degradación irrecuperable y la subsecuente desasparición de tan importante y centenario ecosistema americano, el cual por su fragilidd especial necesita de la mayor atención y protección.
Confiamos en que las leyes y normas vigentes de protección ambiental y la responsabilidad de los poderes políticos competentes, se comprometan en la realización de un Estudio de Impacto Ambiental serio y neutral, a la vez que de la más alta confiabilidad técnico-profesional, que contemple la gran cantidad y diversidad de factores que están jugando en la sobrevivencia del sitio, que podría estar amenazado por un proyecto que dañaría ese ecosistema de manera irrecuperable.
Estudio que deberá estudiar el fenómeno en toda su dimensión, para mantener una calidad de vida sustentable en la zona y en el Departamento donde se encuentra el Bosque y el Arboreto. Calidad de vida basada en un desarrollo sustentable, económico y socialmente considerado.
Confiamos en que la política nacional y departamental tendrán la eficacia, claridad y contundencia tan necesaria para que no prospere de manera inoportuna un acontecimiento tan importante y grave como el mencionado. Es demasiada la riqueza natural, patrimonial, cultural y científica que está en juego hoy para Uruguay y para la humanidad, por un hecho puntual y coyuntural como el que hoy amenza al Bosque y al Arboretum de Lussich.
Y en este aspecto, la comunidad científica internacional mantiene un consenso en cuanto a la encesidad de preservar la mayor cantidad posible de áreas de alto valor en términos de biodiversidad o riqueza escénica.
La degradación progresiva del Bosque Lussich, y su influencia vital como barrera protectora del hábitat del propio Arboretum, como consecuencia de los impactos contaminantes al frágil ecosistema de ambos que puede producir el proyecto de Solanas, conducirá inevitablemente y en el mediano plazo, a la desaparición paulatina e irremediable de las características únicas y vitales de ambos. De allí la necesidad de poder realizar observaciones al Estudio de Impacto Ambiental.
El Estudio de Impacto Ambiental, debería contar también, para su fortalecimiento, con una audiencia pública, y con la evaluación sobre emplazamientos alternativos que indiquen las razones por las cuales fueron descartados y sostengan la convivencia del sitio elegido.
Contar con el consenso ciudadano de una audiencia pública, es clave para garantizar la transparencia y enriquecer el debate con observaciones de todos los sectores involucrados.
Greenpeace reclama entonces una pronta respuesta a la misma y que se considere lo expuesto en la presente.
A la espera de vuestra respuesta, saludo a usted con distinguida consideración.
Emiliano Ezcurra Estrada – Coordinador Campaña de Biodiversidad – Greenpeace Cono Sur
Presunta evasión de aportes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Tengo 23 años, soy ayudante de arquitecto y trabajaba en Poliglass (Arquitectura con Policarbonato) como dibujante y presupuestista.
A fines delaño pasado tuve la suerte de poder ir a su casa a tomar medidas para cubrir unas pérgolas con placas de policarbonato.
Fue una buena opción, debo decirle, ya que se trata de un material muy noble y bueno. Lo que deja mucho que desear es la empresa, y no lo digo por la forma de trabajo ni por sus empleados, sino por su director y responsable de la firma.
¿Qué otra cosa puedo decir si los empleados cobran un sueldo y en su recibo está acorde sólo la mitad? Claro, se podría decir que eso es para no aportar mucho al BPS.
¿Si en los trabajos realizados sólo se factura la mitad (¿cuándo se factura?)? Claro la respuesta estaría dada en que él IVA y venía, y a veces se ol
vidaba de pasar por DGI.
¿Si a un empleado lo despiden por no hacer trabajos que no le corresponden (¿cómo fue mi caso?)?
Estas preguntas podrían tener más de una respuesta, y sólo para salir de paso.
Por ejemplo, el hecho de tener 23 años y vivir en un país exportador de jóvenes, bien podría ser una respuesta.
Que un capitalista aproveche la impresionante y escalofriante falta de trabajo, podría ser otra.
Hacerme persecución política y averiguar que no pertenezco a sus ideales, parece increíble pero muy probable.
En fin, preguntas con respuestas, pero no por eso dejar de ser una causa para que en este país otro joven empiece a pensar en hacer las valijas.
Será Canadá, España o Australia… quién sabe (¿?)
Saluda muy atentamente
Adrián Curbelo – C.I. 2.789.395-1
Sobre la ópera Aída y la Ossodre
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi consideración:
Ruego a usted la publicación de lo siguiente. Hace días me enteré de la decisión tomada por la Comisión Directiva del Sodre, de llevar a cabo el gigantesco disparate, otro término no encuentro, de homenajear a Verdi poniendo en escena una obra como Aída ¡con acompañamiento de piano! y en la sala Fabini. En lugar de homenaje, es una falta de respeto a Verdi, a Fabini, a la Música y al público.
Claro, lo del público vale en la medida que algún valiente, salvo por amistad o compromiso con los organizadores sea capaz de concurrir. Durante treinta y siete años fui parte de la querida Ossodre. La misma Ossodre a la que el Parlamento de entonces, a instancias del ministro de Cultura, don Justino Z. Muniz, concedió el full time, para de esa manera liberar a sus integrantes económicamente permitiéndoles el dedicarse exclusivamente a la Orquesta, sin tener que, como deben hacerlo ahora, trabajar en distintos lugares para poder subsistir.
La misma a la que se reestructuró en 1954, creando una ley especial de retiro para los profesores con cierta cantidad de años, y a la que llegaron, cuando fue necesario, instrumentistas europeos, norteamericanos y argentinos. Ellos recibían la misma remuneración que nosotros: con eso pagaban alojamiento, vivían, por supuesto bien, y enviaban recursos a sus familias. Esa orquesta fue la única sudamericana invitada a un festival internacional, por considerarla una de las mejores de la región. Y a esa orquesta, a la que amén de asignarle un sueldo vergonzoso se le quita la subvención por el mantenimiento de sus instrumentos, se pretende usarla como chivo expiatorio de una aventura destinada al fracaso.
Porque no sé si usted sabe, don Federico, que los instrumentos no los da el Instituto; son propiedad de los profesores, y tanto los instrumentos como su mantenimiento significan mucho dinero. Claro que mucho más dinero valen cinco nuevos autos para miembros de la CD. Yo no lo puedo creer, pero me aseguran que así es. Y aún más son 150.000 dólares para dilapidarlos en una parodia trasnochada. No es la orquesta la culpable de la imprevisión, la improvisación y el afán de protagonismo.
Claro, no se pudo esperar a dotar al local de las condiciones mínimas. Hoy, en una audición radial escuché nada menos que al señor ministro de Educación decir que la calidad del espectáculo era cuestión secundaria. Lo importante era llevarlo a cabo. Lo que me dejó estupefacto. Y en un reportaje, el señor presidente del Instituto pidió comprensión a los hipotéticos concurrentes, pues no hay calefacción, alfombras, y los asientos no son los ideales. Lo importante es realizar el capricho. Aconsejo concurran abrigados. Les recomiendo lleven la bolsa de agua caliente. Sólo me enteré de algo reconfortante; la renuncia de la señora Pierrotti. Para la que importa más la dignidad artística que el aspecto económico. Me dicen que el señor Falco es o era músico. Que haya tocado un instrumento, y que tal vez lo haya hecho bien, puedo creerlo. Pero músico, con todo respeto, no lo creo. Mi total solidaridad con mis colegas.
Santiago Bosco – CI 685.939-8
A los lectores
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