Las cosas que hay que ver (y leer)
Por Horacio Buscaglia
Uno no gana para disgustos, decía mi abuela. (En realidad ella decía: «dijustos»). Y me viene a la memoria esta frase de la nona, porque mientras voy en el ómnibus leyendo la prensa me dio ganas de pararme y decir en voz alta: ¡Uno no gana para el asombro, eh!
Leyendo la página SIC de LA REPUBLICA, que nunca me la pierdo, me entero que se abrió el sarcófago y uno de los momios tutankamónicos de este país, sacudiéndose las telarañas, abrió la boca y habló. Me refiero al nunca bien ponderado Heber Pinto que en El País declaró que «para trabajar en la televisión hay que ser homosexual o izquierdista». Y la verdad que me hizo pensar: Néber Araújo, por ejemplo, no sé, pero me inclinaría a creer que es izquierdista… digo yo, me parece. No es el caso de Petinatti que es notoriamente colorado, en todos los sentidos. Con Toyos no caben dudas, no así con Vierci. Se me complica con Sánchez Padilla y a Florencia de la Vega no la veo votando a la izquierda. En fin, la dejamos acá, que asuma la responsabilidad el HP.
Para cambiar de clima le doy un vistazo a la tapa de Ultimas Noticias del 2 de mayo, donde en una clara muestra de la ética periodística de los moonicos, se ve una foto con un auto volcado con el título «Disturbios en el Primero de Mayo». Claro, si uno lee la letra chica se entera que la foto corresponde a Alemania.
A algunos diarios habría que obligarles a poner la frase: Advertencia: leerlo es perjudicial para la verdad.
Y hablando de eso, veo el suplemento «Galería» de Búsqueda. Hace un tiempo ya le había otorgado el «Frivolencio» de platino y lo había declarado «fuera de concurso», comprometiéndome a evitar tanta vaciedad mal escrita. Pero en este último número han llegado a la cima de la tilinguería.
Y no se trata de que en sus «ideológicas» columnas sobre lo que está de más o de menos nos digan que «está de más tener cine privado en tu casa y seguir vestida de gimnasia hasta después del mediodía» (de laburar nada, eh) y que «están de menos los uniformes de las promotoras y llevar bolsas de nailon en las manos» (El lavarse los caireles, como también decía mi abuela, ¿es más o es menos?)
En medio de la brutal crisis que estamos padeciendo los uruguayos y el mismo día que en el propio semanario la Iglesia habla de la enseñanza de «valores» en las escuelas y en una columna se plantea la preocupación por «los valores y antivalores» que transmiten los medios, «Galería» dedica su artículo central, seis páginas, a enseñar «Cómo enganchar un millonario».
Puede resultar gracioso, no lo niego, hay gente que se ríe con programas que humillan a la gente, así que… pero veamos algunos de los «valores» propuestos por Búsqueda y su Galería: «Tenga cuidado con los uniformes de trabajo, crean una barrera psicológica…», «Muestre su lado caritativo. El mejor lugar para conocer a un millonario es en una fiesta de caridad». «Trabaje en estas fiestas de forma honoraria, así podrá entrar gratis».
«No se le ocurra ir a la cama en las primeras citas. Ellos buscan a alguien especial, no a alguien que se acuesta con cualquiera». Con cualquiera que no sea millonario, digo yo. Me hace acordar a aquello de: mamao no vale. Si lo hacés por la guita, para casarte «está de más», si lo hacés por la guita, para vivir «está de menos, sos una puta», si lo haces por amor, «sos una tarada que terminarás usando uniforme de promotora».
Hay más, pero sospecho que me voy a poner muy grosero.
Y termino ¿Qué pensarán las esposas e hijas de los ejecutivos que compran Búsqueda, para quienes se creó especialmente este suplemento? ¿Ellas son tan vacías y frívolas como los asesores de marketing proponen?
Como dice nuestro Director: ellas tienen la palabra.
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