Vacío de poder
Del total de 130 mil socios que tenía la institución hace más de un año en sus registros, sólo quedan 82 mil. «La entidad no podría funcionar si 2.000 afiliados más abandonan Casa de Galicia», sentenciaron los consultados.
Con un pasivo de U$S 517 por afiliado –contabilizado en las auditorías realizadas en junio de 2000 por el Ministerio de Salud Pública a las 19 Instituciones de Asistencia Médica Colectiva de Montevideo– Casa de Galicia se encuentra desde anoche sin Junta Directiva.
El cuerpo funcionaba desde el año anterior con una decena de los 20 miembros que inicialmente contaba la directiva, pues el resto ya había renunciado. Desde hace un mes, como informara LA REPUBLICA, la Junta Directiva tampoco contaba con representantes del gremio médico.
La Lista opositora 3 de Casa de Galicia «logró la renuncia en pleno de la oficialista Lista 26 a la Junta Directiva de la institución, luego de presentar casi 1.500 firmas de socios, exigiendo una asamblea general para la destitución de las autoridades mutuales», dijeron a LA REPUBLICA los directivos opositores.
Ante la decisión de renuncia «quedó un vacío de poder», indicó a este medio una fuente médica, pues recién se llamará a nuevas elecciones en 30 días.
Hasta el momento, una Junta Electoral asumió la dirección interina de la institución.
El 3 de junio próximo se celebrarán las elecciones, «en las que la oposición prepara una lista integrada por los socios que participaron dos años atrás de la contienda con el hasta ayer oficialismo de Casa de Galicia», agregaron nuestros informantes.
El gremio médico de la institución hizo renunciar en abril a los cinco profesionales que lo representaba en la Junta Directiva, por entender que los delegados no informaron con transparencia y claridad la situación de la entidad.
Casa de Galicia registra un pasivo de U$S 45 millones y enfrenta –según su gremio médico– «una situación caótica que puede llegar a la intervención o clausura de la entidad por parte del MSP», aunque la institución no integra la nómina de las seis mutualistas más deficitarias.
Menos socios
Médicos consultados dijeron a LA REPUBLICA ,que «hasta el sanatorio y los bienes inmuebles de la entidad están hipotecados y no constituye solución el préstamo que provendrá del Banco Interamericano de Desarrollo», que asciende a U$S 75 millones.
Se suman a esta problemática, «la pérdida de 1.000 socios mensuales, debido a la mala imagen que se ha adquirido en los últimos tiempos», señalaron distintas fuentes.
Con un total de 82 mil afiliados –voceros agregaron que ya con 80 mil socios no podría funcionar– la dirección de la institución fue denunciada en 1999 ante la Justicia por anomalías administrativas. La Lista 3 opositora presentó una acusación en el Juzgado Penal de 14º Turno por «malversación de fondos», ante la magistrada Anabela Damasco.
En la denuncia se describe también la situación generada por la promofranquicia, que insumió un costo de U$S 1.120.000, una empresa creada exclusivamente para realizar reformas edilicias en el tercer piso de la institución, que demandó un gasto de U$S 75.000, y contrataciones de servicios de ambulancias.
Estas son algunas de las «irregularidades detectadas», dijeron los representantes de la agrupación opositora. Por su parte, los 800 médicos y practicantes de Casa de Galicia, denunciaron estar «financiando la institución, pues llevamos más de cuatro meses de atrasos salariales».
Consideran «que la entidad es viable, porque tiene una importante infraestructura y gran volumen de socios».
Desde las elecciones realizadas en octubre de 1999, en las que por 0.6% de diferencia de votos «la Lista 26 obtuvo el gobierno de la mutualista, la corriente opositora desarrolló una serie de investigaciones que arrojaron como resultado claros indicios de hechos irregulares por los que se beneficiaron familiares directos de la lista gobernante», confiaron las fuentes consultadas por LA REPUBLICA.
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