La mutualista Oca Larghero fue advertida por el MSP

Al borde de la quiebra

Si Oca Larghero, que hasta el 30 de junio del año pasado tenía un pasivo de U$S 757 por afiliado, no obtiene un superávit de U$S 200 mil, no podrá funcionar, a pesar de que se apruebe el proyecto de complementación de servicios con Casmu. Así lo hizo saber el ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, quien reconoció que «el acuerdo con Casmu es importante, pero desde el punto de vista económico no incide en la institución», relató a LA REPUBLICA el director de Oca Larghero, Gonzalo Estapé. Admitió que los acuerdos de complementación de servicios «son necesarios y óptimos para comprar, por ejemplo, medicamentos». La decisión de la asamblea general de los funcionarios no médicos –en la cual los trabajadores decidieron no aceptar las rebajas salariales que fluctuaban desde el 13% hasta 20%–, empujó a los médicos de la entidad a condicionar las rebajas en sus ingresos a la decisión de los trabajadores no médicos. Un total de 450 trabajadores no médicos y 140 médicos prestan servicio en Oca Larghero. Noventa de los 400 no técnicos cobran menos de $5.000 y según la propuesta de la directiva de la mutualista, los mismos no tendrían descuentos en sus salarios.

Un total de 260 tienen ingresos ubicados entre $5 mil y $10 mil y 100 trabajadores ganan un salario superior a $10 mil. Estapé llamó «a que los trabajadores tomen conciencia de la situación» y «que entiendan que no se les rebaja el sueldo por el hecho de rebajar».

Indicó que «si cierra la institución los últimos que cobrarán sus deudas serán los trabajadores, porque ante una liquidación primero se abonan los atrasos en los préstamos bancarios; acreedores en general y luego, en tercer lugar, cobran las deudas los funcionarios».

Según el documento de la Comisión Multisectorial, en caso de cierres de instituciones se redistribuirán, en primer lugar, los funcionarios no médicos y médicos que ganen hasta $ 6 mil y $17 mil, respectivamente.

«Todos los médicos de esta institución quedarían fuera de esa primera base de datos», dijo Estapé. La mutualista Oca Larghero tiene su mayor porcentaje de afiliados en los procedentes de convenios con el Banco República y el Banco Central, además de los usuarios derivados del Banco Hipotecario y Ancap, entidades que con sus propios equipos médicos arriendan la institución asistencial.

La masa de asociados suma 43.000, incluyendo a los 4.000 socios particulares de la institución.

 

Seguro nacional

«Las únicas medidas concretas que existen en el documento de la Comisión Multisectorial son que las mutualistas deficitarias deberán ser absorbidas o clausuradas», dijo el vicepresidente del Casmu, David Sempol. Criticó al Poder Ejecutivo que «dice no poder aumentar la cuota mutual pero sí aplica un 3% que significan $20 más en la cuota para derivarlos a Rentas Generales». Agregó que «todavía no se ha concretado qué se hará con la sobrecuota de $8″, decretada en octubre pasado para contribuir a un Plan de Reconversión, «que para el Casmu, apuntó, significaría un millón de dólares que por ahora está retenido». El documento, que el Sindicato Médico del Uruguay y las Sociedades Anestésico Quirúrgicas no firmaron, «no aporta soluciones de fondo al mutualismo», pues el desfinanciamiento se genera en que «los ingresos son inferiores a los egresos, al haber un desajuste entre la cuota y el funcionamiento de las Instituciones». Para Sempol la solución de fondo pasa «por crear un Seguro Nacional de Salud que se financie de acuerdo a los ingresos de las personas. Ahora los sectores pudientes pagan lo mismo que los no pudientes», y subrayó que las mutualistas están catalogadas como empresas de alto riesgo, que significa de 40 a 45% de interés en los sobregiros bancarios.

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