El papa Juan Pablo II envió un breve mensaje a Uruguay

Cotugno recordó a padres su derecho a elegir la educación

Con la presencia del obispo de Florida, monseñor Raúl Scarrone, del de San José, monseñor Pablo Galimberti, los vicarios y sacerdotes de la arquidiócesis, así como la primera dama, Mercedes Menafra de Batlle, se desarrolló a partir de las 17 horas ayer la inauguración del Santuario del Cristo Resucitado, construido a pocos metros de la cruz que recuerda la primera visita y la misa celebrada por Juan Pablo II sobre Bulevar Artigas, cuando se constituyó en el único Papa en pisar territorio uruguayo. La conocida como parroquia de Tres Cruces comenzó a edificarse en 1996 y está emplazada en un lugar estratégico de Montevideo con la función de atender espiritualmente a miles de viajantes que arriban a la principal terminal de ómnibus. En su entrada fue colocada una estatua de Juan Pablo II que mira hacia la cruz. La misa de ayer contó con la presencia de numerosos creyentes que quisieron acompañar la apertura oficial del templo, donde las misas estarán a cargo de sacerdotes del Opus Dei.

Los arquitectos encargados de la construcción, Francisco Collet y Diego Neri, entregaron al arzobispo una maqueta de la capilla, mientras que monseñor Cotugno invitó a los cristianos a entrar espiritualmente a las puertas del Señor, en referencia al ingreso del inaugurado santuario de Cristo Resucitado. Tras varios intentos de difundir la cinta con el mensaje del Sumo Pontífice, que trajera desde Roma el propio arzobispo, al final de la homilía pudo escucharse con claridad la voz del Papa quien expresó: «Desde ese santuario del Señor Resucitado estaré siempre, dándole mi bendición al pueblo uruguayo». Inmediatamente surgieron espontáneos aplausos de los presentes. Cotugno citó varias veces al Sumo Pontífice, y en una de las ocasiones para afirmar que la Iglesia no puede reducir la contemplación de Cristo «ensangrentado», sino también la imagen del resucitado. Otra oportunidad en que lo mencionó fue cuando el prelado hizo un encendido discurso, en referencia a una de las cartas hechas por el Papa donde afirma que: «El Estado debe defender especialmente el derecho de los padres de familia a la educación religiosa de sus hijos». Alzando la voz, monseñor Cotugno se dirigió a los presentes exclamando: «Padres católicos, nadie está exento del sancrosanto deber de educar a sus hijos en la fe que los ha unido por el sacramento del matrimonio».

Explicó que los valores religiosos pueden estar al servicio de la educación, la cultura, la política y la familia y ofreció el apoyo de la Iglesia a la transmisión de valores, «que es una tarea de trascendencia nacional». Advirtió que a través de esta propuesta católica no se trata de imponer a los no creyentes una perspectiva de fe sino de defender los valores radicados en la misma naturaleza humana.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje