Tienen la Palabra…

A los lectores

1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.

2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.

Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.

3. Ninguna carta deberá tener una extensión mayor de 40 líneas de 60 espacios cada una.

Si excediere ese límite la dirección se reserva el derecho a resumirla respetando su línea argumental y su estilo.

Los derechos de los discapacitados

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Ante todo quiero saludarles, y paso a explicarles mi triste situación. Tengo una hija con una paraplejia espástica, de origen crónico y problemas psiquiátricos y un foco de epilepsia. Su nombre es Mariana García, C.I. 3.645.176-2, hace 4 meses que no le pagan. La tienen a cuento.

Yo, su madre, también soy lisiada: Ivonne Villanueva C. I. 3.645.337-8 apenas da para vivir.

Mi hija está enferma y ellos los saben.

El BPS sabe esto; lo único que les pido es que se decidan y que dejan a los discapacitados vivir en paz.

Aquí les envío la fotocopia del Carné de Discapacidad.

Me dirijo a las autoridades del BPS con el solo propósito de que le paguen a mi hija la pasividad o si no que ellos le busquen trabajo.

Ella tiene todo en la carpeta en el BPS. Ellos dicen que está en estudio. No somos «conejos» de laboratorio para estar en estudio.

Desde ya mi más profundo agradecimiento al diario LA REPUBLICA.

Ivonne Villanueva – C.I. 3.645.337-8

86 años de un crimen impune

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El 24 de abril de 1915 simboliza una fecha que la mayoría de los Estados no han sabido o no han querido reconocer: la perpetración por parte del Estado Turco-Otomano, del Primer Genocidio del Siglo XX contra el pueblo armenio, a consecuencia de lo cual han pagado y seguirán pagando altos costos políticos y lo que es peor, en vidas humanas.

El Uruguay fue el primer país del mundo en reconocer la masacre ocurrida, a través de lo dispuesto por la Ley Nº 13.326, estableciendo que el 24 de abril de 1965 fuera reconocido como día de recordación del martirologio de 1:500.000 armenios.

A la fecha, la Cámara de Senadores, gracias al impulso del senador Alberto Cid y el reconocimiento unánime de los demás integrantes del cuerpo, han dado media sanción a una ley que recordará a los Mártires Armenios de 1915, todos los 24 de abril. Ahora es la Cámara de Diputados quien tiene la palabra, que no dudamos será de apoyo a la iniciativa, por el sentido humanista que predomina en la misma.

Un pequeño país le ha hecho frente, con estos dos simples actos, a quienes han desconocido sus errores y provocado tragedias que éstos han contado en números en sus economías, olvidando los costos en vidas de seres humanos.

Hoy, la llamada «causa armenia» (insisto en llamarla «derechos de los armenios») ha sido reconocida en algunos países como Francia, Italia, Grecia, y ello nos reconforta. Pero mucho nos siguen decepcionando las demás potencias mundiales, que no solamente no han reconocido la realización del genocidio oficialmente, sino que tampoco han condenado al Estado turco por su accionar criminal. Nos causa asombro, cuando el ex presidente de los Estados Unidos ha borrado el tratamiento del tema de la agenda del Congreso de ese país. Nos asombra más aún, cuando países que han sufrido holocaustos (otra forma de genocidio) sigan haciendo predominar sus intereses económicos por encima de los de la humanidad, que son sus propios intereses, o deberían serlo también. Turquía ha servido a los intereses económicos, militares y geopolíticos de las potencias, que siguen cerrando sus ojos ante la barbarie cometida. Para ellos tal vez Armenia y los armenios (nuestros antepasados que fueron desterrados y nosotros), no tenemos valor económico ni militar. Para ellos sólo se han perdido vidas. ¿Qué les importan esas vidas ante sus otros valores? Me recuerdan aquella copla de Antonio Machado: «En el corazón tenía/ la espina de una pasión./ Logré arrancármela un día/ ¡ya no siento el corazón!».

Algunas veces se condena a quienes han cometido delitos de lesa humanidad: chilenos, argentinos, serbios, etc. Ello sucede cuando a los intereses de las potencias ya no les afectan esas condenas. Antes utilizaron a los genocidas para saciar sus apetitos económicos y políticos, siendo conscientes que estaban cometiendo delitos internacionalmente reconocidos como tales. Y a estas potencias no les interesó el costo de vidas humanas. Entonces, las condenas posteriores suenan como falsas. Son pocos los países que como Uruguay, han dado muestras de valentía al reconocer la validez de la defensa de los Derechos Humanos.

En este mundo globalizado, donde las fronteras se desvanecen cada día más, el reconocimiento del genocidio contra el pueblo armenio y la condena al Estado turco, es una forma de manifestar que seguimos defendiendo los Derechos Humanos como manera primordial para que la Humanidad verdaderamente avance, sea justa y solidaria.

El conocimiento de la Verdad, la preponderencia de la Justicia, siempre harán que el Ser Humano progrese desde sí hacia sus semejantes y se retroalimente de una sociedad que será de una vez y para siempre, libre.

Mientras ello no suceda, siempre estaremos los armenios y todos aquellos que hacemos de la defensa de los Derechos Humanos un valor fundamental, golpeando las conciencias de los Estados y los individuos en una lucha que no será vana.

Saluda a usted atentamente, agradeciendo la publicación de ésta.

Dr. Sergio C. Yamgotchian – C.I. 1.242.952-7

Las reflexiones de un marginado

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En estos momentos en que los uruguayos estamos sumidos en un profundo pesimismo y pocas esperanzas «nuestro» presidente está ocupado en «cargar el equipaje» a un señor llamado Bush a quien no conozco ni quiero conocer.

Además, eso de vender todo me hace acordar a aquellos «turcos» que recorrían el «interior», ahora el negocio es el «exterior». Como uruguayo poco instruido me pregunto, si en caso de que se llegara a vender hasta la última cabeza de ganado, todo el arroz, productos lácteos, etc. (azúcar, remolacha y algodón no tenemos más), ¿qué va a cambiar? Nada, absolutamente nada, los ricos serán más ricos.

No existe ni les interesan políticas sociales. Esta generación se perdió, el que no tuvo «guita» para pasaporte y pagarse un pasaje sobrevive cada uno a su manera. No quiero ni pensar lo que le espera a los niños, la mayoría bajo de la línea de pobreza, ya lo estamos viendo.

Alguno conseguirá «trabajo» de policía ¿y los demás? El Comcar está superpoblado, ni quieren «gastar» haciendo nuevas cárceles.

Además los políticos con la ayuda de la dictadura recibieron una sociedad más «dócil» lo cual les facilita la imposición de «clases».

Soy marginado, pero tengo esperanza de que mi humilde opinión sea publicada en ese períodico (otro no leo) que ayuda a mantener los sueños de una sociedad más justa.

Alex – C.I. 2.236.155-3

Los sueldos y la realidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Tope máximo de $ 30.000 a las remuneraciones de polít
icos y diplomáticos, eliminando viáticos y gastos de representación. Traslado de las embajadas a oficinas en edificios que ofrecen la mayor tecnología para trabajar (banda ancha, etc.). Hoy se valora la eficiencia de un país, no la apariencia de rico.

Sólo las gremiales de empresarios: Rural, Industrial, Comercial y Servicios pueden obligar a esta solución. Por decreto del Poder Ejecutivo o por plebiscito. Sin dudas el 80% de los uruguayos lo aprueba. La mayoría vive con sueldos y jubilaciones promedio de $ 3.000 a $ 5.000, pagando impuestos. Desde 1999 toda la actividad privada bajó sueldos y rentabilidad, la actividad pública sostenida por la privada, no bajó gastos.

Hoy la mayoría de los empresarios está perdiendo lo que se hizo en 30 o 40 años. Ya no tendrán otros 30 o 40 años para trabajar. Pronto estarán jubilados y el producto de su trabajo perdido sólo por la mala administración del país por el cual apostaron.

Esta solución es urgente y significará un importante ahorro mensual que servirá para disminuir el costo país contribuyendo a la competitividad de la producción uruguaya.

Lo perdido en estos años es irrecuperable, pero si las gremiales se unen ya en pro de esta solución podremos salvar algo.

Atentamente

Numar Silva – C. I. 2.543.802-2

La Casona a los 20 vecinos ocupantes

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Frente a la instalación por parte de la IMM de un grupo de 20 vecinos, que se encontraban desalojados de un predio que ocupaban en el Zonal 12, en parte del terreno que había sido asignado al proyecto «La Casona», los integrantes de esta Comisión Vecinal reunidos en asamblea deciden: Considerando Primero: Que el proyecto «La Casona» tiene un espíritu esencialmente social pues «apunta al desarrollo formativo y recreativo de nuestro barrio, buscando la participación de todos sus integrantes en la búsqueda de la satisfacción de sus necesidades inmediatas», a través de promover la instalación de un amplio complejo deportivo-cultural, cuyo centro será una guardería comunitaria, en torno a la cual realizar: talleres para jóvenes y adultos, cursos de capacitación, centros de desarrollo deportivo, biblioteca, actividades para la tercera edad, teatro, etc.

Segundo: Que todos sus integrantes tienen claro que la seguridad de la vivienda es fundamental para el desarrollo del individuo y su familia.

Tercero: Que los responsables de esta situación no son los vecinos que fueron allí realojados, sino que los responsables de esta situación son: en primer lugar las autoridades nacionales que son totalmente insensibles a la situación de necesidad de trabajo que viven los uruguayos, falta de trabajo que se traduce rápidamente en falta de vivienda, salud y alimentación dignas. En segundo lugar las autoridades departamentales que frente a esta situación de injusticia la resuelven por el camino más fácil enfrentando a vecinos con vecinos y no a las autoridades responsables de la falta de soluciones nacionales o a quienes en el departamento especulan con la tenencia improductiva de tierras. Cuarto: Que la situación en que han vivido estos vecinos los llevó a ser desarraigados de su lugar de origen teniendo que pasar por diferentes situaciones provocando el desmembramiento de las familias.

Resuelven: Primero: Dar la bienvenida a los vecinos aquí realojados y reclamar frente a las autoridades nacionales y departamentales un proyecto constructivo que resuelva de una vez para siempre la necesidad de vivienda de estos nuevos vecinos. Segundo: Rechazar cualquier nuevo realojo que no signifique una solución habitacional inmediata. Tercero: Solicitar a la IMM la inclusión de estos vecinos dentro del Banco de Materiales como forma de lograr rápidamente condiciones mínimas de vivienda. Cuarto: Denunciar como un ataque violento al principio de descentralización la actitud adoptada por la directora arquitecta Rosario Fosatti al pasar por sobre los vecinos y los órganos locales al adjudicar un realojo sin consultarlos. Actitud que no sólo atenta contra la participación de los vecinos organizados y que demuestra que el principio de descentralización es más letra muerta que realidad, sino que puso en juego la solución que se quiso brindar a estos vecinos al enfrentarlos con el barrio al cual acababan de llegar. Quinto: Solicitar la renuncia de la arquitecta Fosatti por conducta totalmente improcedente, autoritaria y antidemocrática digna de otras épocas. Sexto: Solicitar la libertad inmediata del compañero detenido por considerar que más allá de carátulas o tipificaciones su procesamiento es fruto directo de la injusticia a que fueron sometidos.

Comisión de Vecinos La Casona – Fernando Zerboni – <[email protected]>

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