Reclaman que Turquía asuma su responsabilidad histórica

Emotiva evocación del genocidio armenio

Todo el espectro político criollo se sumó ayer, una vez más, al reclamo del pueblo armenio para que el gobierno turco reconozca el genocidio cometido por sus antecesores. Durante el acto realizado en la sede del Parlamento, el presidente de la Cámara de Diputados, Gustavo Penades, recordó que nuestro país fue el primero en el mundo en «reconocer el genocidio del pueblo armenio». La resolución data de 1965, durante el gobierno colegiado que presidió el nacionalista Washington Beltrán.

El Salón de los Pasos Perdidos fue desborado por los integrantes de la colectividad armenia, en un acto que contó con la presencia de representantes de los cuatro lemas. Al fondo del salón, una pequeña muestra fotográfica mostraba el horror de la tragedia. Las imágenes podían integrar pefectamente las muestras del holocausto del pueblo judío a manos del nazismo.

«Nuestra fuerza consiste en rapidez y brutalidad. Genghis Khan condujo al matadero a millones y mujeres y niños con premeditación y alevosía. La historia sólo lo muestra como el fundador de un Estado. (…) Consecuentemente, tengo listos mis arietes (las SS, Schutz Staffen), por ahora sólo en el Este, con órdenes de matar cruelmente y sin compasión a hombres, mujeres y niños de origen e idioma polaco. Sólo asi ganaremos el espacio vital que necesitamos. Después de todo, ¿quién habla hoy del aniquilamiento de los armenios?». Con estas palabras, el «führer» de Alemania, Adolfo Hitler, arengaba el 22 de agosto de 1939 a sus comandantes, a conducir a sus tropas a la «destrucción física del enemigo».

Un poco de historia

A finales de 1880, había aproximadamente 2.500.000 armenios viviendo bajo el Imperio Otomano. Desde la Primera Guerra Mundial, el número de armenios en Turquía apenas pasaba los 100.000.

La diferencia puede comprenderse por el gran número de arrmenios que fueron masacrados o forzados a emigrar a otros países, en el periodo de 1894 a 1921. Se estima que murieron 1.500.000 integrantes de este pueblo a manos de los turcos.

La tensión comenzó cuando entre los armenios de las provincias del Este del imperio empezó a surgir la idea de un gobierno propio para su pueblo. Como el número de revolucionarios crecía, se dividieron en varios grupos políticos y finalmente en dos partidos revolucionarios.

El primer partido, creado en 1887, se llamó Henchak, que quiere decir «La Campana». El segundo, llamado Dashnaktzutiun, que significa «Unión», se estableció en 1890. Durante este tiempo, el Sultán Abdulhamid II que reinaba en el Imperio Otomano, estaba promoviendo sentimientos nacionalistas entre los turcos y animosidad hacia los armenios entre los vecinos kurdos, esperando sorprender a los revolucionarios.

La persecución resultante, junto con un incremento de los impuestos, dio a los armenios dos sólidas razones para una revuelta. En 1894, en Sasum, el pueblo armenio se sublevó y rechazó pagar los impuestos requeridos.

Su revuelta fracasó: aldeas armenias fueron quemadas y miles de personas fueron asesinadas por tropas kurdas. Dos años después, volvieron a intentar levantarse contra la autocracia turca.

Esperando hacer conscientes a las potencias europeas de sus motivos, tomaron el Banco Otomano en Estambul. En respuesta a esa acción, grupos de turcos musulmanes organizados por tropas del gobierno ahogaron en sangre el esfuerzo, proocando una masacre.

La persecución a los armenios se incrementó durante la Primera Guerra Mundial. A partir de 1915, conducidos por el generar Enver Pasha, los turcos arrasaron con todo.

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