Desde el asiento de los bobos

¡Viva el Teatro! (pero no tanto)

Por Horacio Buscaglia

 

Voy en el ómnibus sentado del lado de la ventanilla pensando que salí algo desabrigado, ¡Qué tiempo loco!, diría uno si fuera obvio. Y entonces digo: ¡Qué tiempo loco! Aunque no debería decir loco sino uruguayo, o absurdo, que es casi sinónimo de Uruguay. Porque ya se sabe, este país lo libretó Ionesco en las cosas superficiales y Beckett en las más profundas. Y no hablo de dramaturgos por casualidad, porque una prueba más de lo que he dicho me la encuentro cuando el ómnibus pasa frente al teatro El Galpón y veo el anuncio de la inauguración oficial de la Muestra Internacional de Teatro que por novena vez organiza la Asociación de Críticos del Uruguay. Que la muestra sea organizada por los críticos es un absurdo o no, lo dejamos para otra vez. Lo cierto es que es el único caso en el mundo, generalmente los festivales de teatro los organiza la gente que hace teatro.

Pero no es esto lo que me sorprendió. Lo fue, el ver que una Muestra de Teatro se inaugura con la actuación de un conjunto lubolo, Yambo Kenya, y una murga: Contrafarsa. Y esto, como mínimo es una absurdo y como máximo es una ofensa a todos los que hacemos teatro en este país. Y supongo que yo no necesito aclararlo pero por si las pulgas lo voy a hacer. No se trata de un tema de menor o mayor calidad artística sino de que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Me imagino qué podrían decir y pensar los compañeros carnavaleros y su público, si la inauguración del carnaval en el Teatro de Verano la hiciera la actriz Estela Medina recitando a Delmira, a Lorca, Lope y Tenesse Williams.

La primera pregunta que me surge es ¿no hay ningún espectáculo teatral uruguayo digno de inaugurar la Muestra? ¿Se parte del supuesto de que los espectáculos de carnaval son más «gancheros» que los teatrales? ¿No se dice que esta Muestra es una especie de homenaje y de aporte «al sacrificado movimiento teatral uruguayo»?

Por allí están dos espectáculos multipremiados por los mismos críticos hace unos meses y que siguen en cartel: «El bosque de Sasha», un espectáculo especialísimo realizado en un más que especial lugar y el excelente y removedor «Jubileo». Ya sé que me pueden decir que con «Sasha» se corre riesgo por el estado del tiempo ya que se realiza al aire libre y que «Jubileo» está en la pequeña sala de PuertoLuna.

Yo también puedo decir que así es el teatro en el Uruguay y sería interesante que así lo vieran los extranjeros. Y también puedo preguntar: ¿se intentó encontrar alguna forma alternativa, junto con los respectivos directores, que contemplara la realización de estos espectáculos o de otros?

Si nosotros mismos no valorizamos nuestro arte, no podemos esperar que los demás lo hagan.

Salú teatreros, lo nuestro seguirá siendo «sacrificio».

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