La Justicia investiga un caso de desfalco en la Iglesia Católica
La justicia de Florida decidirá hoy si procesa a un ex sacerdote, Aníbal Silva, por la desaparición de U$S 159.000 de un Fondo en bonos del tesoro perteneciente a la Iglesia Católica. Silva estaba encargado de repartir entre 30 sacerdotes de Florida y Durazno los intereses del Fondo, dos veces en el año, en junio y diciembre para que éstos hicieran frente al pago de mutualistas médicas, entre otras cosas.
Paralelamente la Iglesia Católica privó el pasado sábado a Silva, encargado de las capillas de Mendoza Grande y Mendoza Chico en el departamento de Florida, «de los oficios eclesiásticos y del ejercicio del ministerio sacerdotal, por reiteradas y graves faltas indignas de un sacerdote», sostuvo el obispo de Florida, Raúl Scarrone a LA REPUBLICA.
El dinero faltante pertenecía a un fondo, constituido en base a una donación de la Iglesia Católica de Alemania. Según indicó Scarrone, con los intereses de los mismos se distribuía alrededor de U$S 600 anuales entre cada sacerdote de Florida y Durazno.
El hecho comenzó a gestarse en diciembre del pasado año, cuando los integrantes de la Comisión Administradora de dicho fondo pidieron a Silva los comprobantes de los movimientos monetarios. Scarrone indicó que «tras las negativas de Silva a entregar los comprobantes, la Comision Administradora decidió destituirlo de la misma, hecho sucedido en diciembre mismo».
A nivel interno, Scarrone indicó que la Iglesia sigue investigando cuál fue el destino de los U$S 159.000 que se «sospecha» podrían haber sido utilizados para beneficio del propio Silva. Además hay un faltante de $U 51 mil en cheques, que fueron entregados por Scarrone a Silva, para el pago de la sociedad médica y el Banco de Previsión Social de los sacerdotes, correspondiente a los meses comprendidos entre setiembre y diciembre de 1999.
Scarrone expresó que para la Iglesia el hecho es «sumamente doloroso», pero que cabe alegrarse de que «la iglesia combate la corrupción interna».
Silva acusa, Scarrone niega
El pasado sábado dos sacerdotes pertenecientes a la diócesis de Florida realizaron una denuncia acusando a Silva, encargado de la administración del fondo desde 1990, de haber utilizado para sí el dinero del Fondo. Fuentes de la Jefatura de Florida indicaron que «Silva entregó el dinero en forma normal hasta diciembre del pasado año, pero que el hecho se descubrió porque se le solicitó que exhibiera los bonos, a lo que se negó».
Las fuentes agregaron que «Silva indicó que en la última oportunidad se habían cambiado bonos para poder pagar el dinero destinado a los sacerdotes, porque los intereses no eran suficientes».
Según se indicó a LA REPUBLICA, Silva declaró ayer ante la Justicia penal que había cambiado los bonos para pagar las partidas, ya que los intereses no alcanzaban a cubrir el monto necesario que debía repartir. También habría sostenido que el resto del dinero faltante lo gastó en reparaciones para la capilla, lo cual no pudo comprobar con boletas.
El dato singular es que Silva declaró que la venta de los bonos fue hecha «con la autorización» de Scarrone. Consultado al respecto, el obispo de Florida expresó que «estos dichos (de Silva) son mentiras, ya que él no posee potestades para autorizar gastos. Esta autorización la deben dar la totalidad de los sacerdotes de la diócesis».
Las fuentes de jefatura puntualizaron que si bien Silva estaba encargado de administrar el fondo, no existe ninguna autorización expresa que lo justifique. En el caso de los cheques entregados por Scarrone a Silva, están los talones de los mismos pero no existen recibos, ni está determinado para qué debía utilizarse dicho dinero.
La jueza que indaga el caso dejó ayer en libertad a Silva por falta de elementos para tipificarle un delito. En el día de hoy tendrán que declarar, a la hora 8.00, el obispo Scarrone y el corredor de bolsa encargado de los bonos. A la hora 10 declarará nuevamente Silva. Según precisaron las fuentes en esta jornada podría quedar resuelto el caso.
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