Reconstruirían plaza de toros
Colonia
En declaraciones a medios informativos departamentales, el jefe comunal coloniense reveló que realizará «diversos contactos en España» con esa finalidad. «A través del Ministerio de Turismo» –indicó Moreira– «hemos recibido algunas expresiones de interés de empresas españolas por reactivar las corridas de toros».
«Pero como eso está prohibido en el Uruguay, canalizaremos los esfuerzos por el lado cultural, para aprovechar la capacidad y la acústica de nuestra plaza de toros».
El anuncio oficial sorprendió a arquitectos locales, que estimaron que «haría falta una inversión muy elevada, dado que la plaza presenta un estado de deterioro verdaderamente preocupante».
El año pasado, el municipio debió intervenir para realizar algunas reparaciones mínimas que impidieron el derrumbe de algunas de las partes de la antigua construcción.
A pesar de que se evitó el desmoronamiento de la estructura del histórico edificio, continúan bien visibles en el lugar las advertencias de peligro para los turistas, que llegan incesantemente al Real de San Carlos, donde está emplazado el ruedo.
Cabe recordar que en 1999, autoridades de la Universidad Politécnica de Valencia se mostraron entusiasmadas con la posibilidad de anexar –para fines culturales– la plaza de toros a un proyecto de una filial de sus casas de estudios en esta ciudad. La inquietud quedó a fojas cero por falta de recursos.
La plaza de toros de Colonia del Sacramento se inauguró oficialmente el 9 de enero de 1910. Por entonces, formaba parte del complejo turístico «Mihanovich», conjuntamente con un frontón de pelota vasca y un hotel casino.
En 1912, por orden del presidente José Batlle y Ordóñez, se prohibieron las corridas de toros, luego de comprobarse que en este ruedo se sacrificaban los animales de lidia, en vez de usarlos para una simple demostración, como rezaba en los contratos. Desde ese momento, comenzó la lenta agonía del edificio, al igual que la del resto del complejo «Mihanovich».
El último intento para la reactivación de las corridas fue en 1936, por iniciativa de la empresa Queirolo-Lavadeo. Sin embargo, el estallido de la guerra civil española dio nuevamente por tierra con el intento, para lo cual ya se había logrado un permiso especial del gobierno uruguayo de la época.
Posteriormente, en 1973, antes del golpe de Estado del 27 de junio, el entonces intendente municipal de Colonia, Juan Carlos Alvarez González, le dio «luz verde» a Marco Petrucceli, empresario ítalo-argentino, para que reflotara la propuesta.
La irrupción de los militares en la escena política pulverizó el proyecto. Sin embargo, en 1980, año del tricentenario de Colonia, la plaza de toros fue sede de una exposición agrícola-ganadera, con motivo de la celebración en esta ciudad de la tradicional Fiesta Nacional de la Vendimia.
Reinstaurada ya la democracia, a partir de marzo de 1985, un equipo de la BBC de Londres usó el lugar para ambientar la adaptación de «Las ruinas circulares», relato del famoso escritor argentino Jorge Luis Borges.
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