Tiene la palabra
Movimiento sindical apolítico
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En la edición del día martes 27 de marzo, el diario LA REPUBLICA, en la sección «Sociedad» (pág. 13) se refirió a las futuras elecciones en el Sindicato Médico del Uruguay, desmenuzando las diferentes agrupaciones en puja, dando a conocer una cierta integración político-partidaria de cada una (que debe ser incompleta, como en nuestro caso) y que puede llevar a pensar a los lectores, que nosotros tendríamos un interés político-partidario a defender.
El Movimiento de Recuperación Sindical se define como gremial puro, no político-partidario. Se ha definido así en plenarios, lo afirmamos en nuestras sucesivas plataformas electorales y lo ratificamos en el diario quehacer gremial. Sus integrantes (simpatizantes y adherentes), así como los candidatos para ocupar los organismos directrices del gremio (Comité Ejecutivo del SMU, Junta Directiva del Casmu, etc., etc.), son elegidos sin tener en cuenta sus opiniones político-partidarias. Pretendemos que ningún sindicato (incluimos el nuestro) esté atado al destino de un partido político y que no deba recibir ni obedecer sus órdenes, sea cual sea el signo que se le atribuya a ese partido. Ello nos convertiría en obsecuentes con un poder político central o, en caso que ese «nuestro partido» perdiera la elección, en opositores irracionales.
Aparte de que estamos integrados por cristianos, judíos, ateos y quizá varios de otras religiones que no sabemos (clasificción previa que el periodista pudo hacer), en lo político-partidario olvidó (o no le informaron) que con nosotros participa gente perteneciente a todos los partidos políticos. Tan poco importa esta definición en nuestra agrupación, que de muchos de nosotros desconocemos la filiación político-partidaria.
Tenemos pruebas de nuestra posición apolítica-partidaria e inspirada únicamente en principios gremiales:
1) Que nuestra agrupación no obedece a ningún partido político, se demostró en ocasión de una convocatoria preelectoral efectuada por un dirigente político a las tres listas «de izquierda» del SMU, para tratar de que se unieran y a la cual, nosotros no concurrimos. Actuamos así porque consideramos fundamental para nuestra credibilidad interna, mantener la independencia en ese sentido.
2) No hemos participado de reuniones con otras agrupaciones para planear resoluciones gremiales fundamentales por fuera de los órganos estatutarios de participación y conducción.
Sí mantuvimos unas pocas reuniones con otras agrupaciones sobre la base de lineamientos generales no vinculantes. Nos negamos inclusive a continuar esa práctica que podía llegar a desnaturalizar lo gremial, pues se podía crear, a pesar nuestro, un organismo para-estatutario de decisiones. Seguimos prefiriendo, como hasta ahora, la discusión abierta en asamblea y/o en cualquier órgano de gobierno o comisión de estudio.
3) Nuestro respeto por la concepción de que el gremio es el todo, nos llevó a participar del fruto de nuestras investigaciones a las demás agrupaciones, en ocasión de la abortada amenaza del Poder Ejecutivo de aplicar la Ley 15.181 (Decreto-ley «Givore» de la dictadura) que hubiera liquidado la histórica relación entre el SMU y el Casmu.
4) Habíamos solicitado una consulta con el Prof. H. Cassinelli Muñoz, que eliminó las dudas –incluso las planteadas por otras asesorías solicitadas por el comité Ejecutivo del SMU– al quedar demostrada la inconstitucionalidad de la aplicación de la pretendida ley. A pesar de que los costos de la consulta corrieron por cuenta de nuestra agrupación, y que reteniendo la información hasta el momento de la Asamblea Extraordinaria –citada a los efectos–, nos hubiéramos ubicado al frente de la consideración del colectivo de socios del SMU, nos abstuvimos de esperar para hacer conocer ese hecho en el transcurso de la Asamblea y, por el contrario, se lo participamos a todas y cada una de las demás agrupaciones previamente a la misma.
En suma: poco favor nos haría a nosotros mismos, el actuar dentro del gremio aceptando seguir lineamientos político-partidarios y/o traicionando el legado gremial de quienes cimentaron el prestigio y respeto del Sindicato Médico del Uruguay.
Movimiento de Recuperación Sindical
El racismo de Polonia y Checoslovaquia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ahora son dos los países, como Checoslovaquia y Polonia que habiendo sido los primeros en ser invadidos por el imperio nazi de la época, como lacayos de turno hoy también son los primeros en obedecer a la potencia imperante, para condenar a otro país pequeño del sur y latino que además sí supo cómo resistirlos.
Es que tenemos que comprender que quizás por haberlo mamado algo de racismo tiene que haberles quedado.
Porque en realidad la discriminación racial y económica no sólo es contra toda América Latina sino contra toda la gente que siendo de ésta viva en esos países.
Mario Alonso – CI: 1.660.073-3
Seguridad y delincuencia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Soy un asiduo lector de este medio de comunicación y primeramente quiero felicitarlo por el editorial de la página «Opinión», del día domingo 8 del corriente mes, titulado «La falta de propuesta para combatir la delincuencia», la verdad que el enfoque dado es el sentimiento de casi todos los uruguayos, empleados, obreros, amas de casa, jubilados, comerciantes, etc.
La política de seguridad actualmente enfocada es una contínua improvisación ante un problema concreto y no la prevención de los mismos, es un enfoque demasiado simplista advertir sobre el problema y dejar de cumplir con los deberes de las autoridades, ya que al fin y al cabo sus sueldos son solventados por nuestros impuestos.
La situación mencionada en ese editorial en el caso de los accesos no es nueva. Mi óptica como conductor por esa razón me dice que no existe la vigilancia y patrullaje de la Policía que anteriormente no hace mucho tiempo se veía, lo que hoy sí puedo observar son vehículos por el centro de la ruta, proliferación de ciclilstas (antes circulaban por la vereda), muchos carros de hurgadores, lo que aumenta la inseguridad, hace unos días una maestra fue embestida en rutas 1 y 5 y resultó posteriormente fallecida.
Es fácil eludir la responsabilidad de la autoridad, echando la culpa a los ciudadanos y advertirles sobre el problema, cuando éstas no hacen lo mínimo por prevenirlas.
Le reitero mis congratulaciones por esa lucha en «pro de la seguridad».
Saluda a usted atentamente
José Pedro Martínez – C.I.: 2.332.654-0
Respeto a las decisiones del soberano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En LA REPUBLICA del 4.4.2001 (pág. 3) leí un recuadro titulado «Batlle sorprendido con planteo de Pérez Esquivel».
La primera reacción fue de tristeza y hasta de vergüenza ajena frente a los conceptos con que el Dr. Batlle expresa su «sorpresa», indignos de un político inteligente y que ha mostrado cierta sensibildiad en temas de derechos humanos. Me parecía escuchar hablar nuevamente de «ojos en la nuca» y «el país de los puños crispados».
Pasada esta primera reacción, y fiel al hábito de «rumiar» lo leído y lo pensado, encontré mis propios motivos para sorprenderme de los planteos del Premio Nobel.
Personalmente consideré y considero a la ley de caducidad altamente ne
gativa, y éticamente injustificable. Participé con mi firma, mi voto y mi militancia en toda la campaña para su renovación. Por eso mismo, me guste o no, tengo el deber de recordar que la ley fue refrendada por el pueblo en uso de los instrumentos de democracia directa que ennoblecen al sistema uruguayo. Tal vez ignore Pérez Esquivel esta diferencia fundamental entre el proceso que tuvo la ley de caducidad y el que siguieron en Argentina las leyes de punto final y obediencia debida, pero quienes tenemos nuestra mayor esperanza de corregir los desbordes del poder en la vigencia y fortalecimiento de ese mecanismo, quienes hoy mismo exigimos a los gobernantes, aún con éxitos menos que relativo, el respeto a las decisiones ciudadanas, debemos exigir el mismo respeto por todas las decisiones ciudadanas, estemos a favor o en contra.
Vigente esta ley, mucho queda por hacer, y mucho habrá que luchar para que se haga, en el esclarecimiento de los hechos de nuestro pasado reciente, y en la correcta distribución de responsabilidades.
Aboquémonos a la tarea, y exijámos en tanto riguroso respeto de las decisiones del soberano. De todas ellas, nos gusten o no. Democracia obliga.
Destacan labor periodistica de La República
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
LA REPUBLICA es mi diario preferido. Se preguntará usted el motivo. Creo que LA REPUBLICA agregó a la prensa escrita de Uruguay un elemento fundamental, desconocido o ausente durante decenios: el pluralismo, la diversidad. Son ustedes los únicos que tratan a fondo temas vinculados con los derechos humanos, tan postergados por los tres gobiernos que sucedieron al infame régimen militar instaurado en 1973.
Soy uruguayo, tengo 31 años y hace diecisiete que estoy radicado en Paraguay. Aquí me desempeño como periodista del diario «Ultima Hora». Todas las mañanas, cuando llego a la Redacción, ingreso a Internet para efectuar una rápida recorrida por los principales diarios del Mercosur. Primeramente me detengo en la edición digital de LA REPUBLICA y allí recorro todas las secciones del diario. Es una forma de estar en contacto con la realidad de mi país y tener una visión lo más completa posible sobre lo que allí sucede.
Posteriormente leo El Observador y El País. Sin embargo, personalmente no milito en ningún partido político de izquierda, es más, supongo que no puedo ser considerado progresista, soy de los que creen que la realidad es mucho más profunda y diversa de lo que presentan las nucleaciones políticas que se identifican con uno u otro sector, es decir, soy de los que creen que entre el rojo y el negro hay innumerables matices. No obstante estas consideraciones, quiero señalar que el resto de los diarios de nuestro país se enmarcan en una línea editorial de corte conservador que las más de las veces raya en lo irracional, en lo fanático y en lo irrespetuoso. En Uruguay hay diarios que no responden a la tradición de apertura, tolerancia y «ecumenismo» que tanto ha caracterizado a nuestra historia. En este sentido, LA REPUBLICA les gana a todos… y de lejos. Espero que en el futuro sigan apostando por los valores que han caracterizado tan marcadamente a la sociedad uruguaya a lo largo de su rica historia. Aprovecha para saludarlos muy afectuosamente un compatriota y colega que los aprecia.
Adrián Cattivelli Taibo – C.I.: 1.655.968-7
El desalojo de las monjitas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Leí en LA REPUBLICA y vi las imágenes. 119 familias son desalojadas, (ocupaban un terreno en Nuevo Lecocq, propiedad de una congregación de monjas).
Dicen que las monjas hacen tres votos. Uno de ellos es el de pobreza: el desapego de todo lo terrenal.
Una pregunta: ¿esa congregación está en expansión? ¿Ha crecido tanto esa comunidad? No. Porque no hay vocaciones de monjas, ni de monjes, ni de religiosos, ni de sacerdotes. Hay una crisis de vocaciones religiosas.
Algo desgarrante. La inocencia, ajena al drama, pregunta a su padre, desemparado, menospreciado en una sociedad materialista, egoísta:
— «¿Papi, dónde dormiremos esta noche?»
— «En la calle m’ hijo».
Me duele profundamente el problema, los hechos… Uruguay está lleno de pobres. Cada día el problema es más profundo, más amargo, más desesperante. ¡Incomprensible! Y estas monjitas no tienen reparos en echar a los pobres a la calle.
Claro. Todo en orden: jueces, policías. Todo legal. Y al mismo tiempo todo al revés, todo ilegal. Los papeles no justifican nada ante la miseria. Ellas nunca pasaron hambre, ni desamparo, ni vivieron en una sociedad que expulse sin importar el desgraciado destino de esos parias. Es preferible que quienes consagraron sus vidas vivan en la calle y no esos pobres de verdad. ¡Hoy, así se crucifica a Cristo!
Buenaventura Romero Olivera – CI: 3.067.752-2
A los lectores
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