Tiene la palabra
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Como integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes me he propuesto conocer el destino de algunas personas, que no figuran en la lista de desaparecidos pero cuyo paradero desconocemos.
Agradezco a usted tenga a bien publicar en LA REPUBLICA que solicitamos a quienes hayan conocido, o sean familiares de Luján Molins Ducos, nos informen los últimos datos que posean sobre dicha persona.
Hemos sabido que Luján Molins figura en la larga lista de personas que teníamos prohibida la posibilidad de votar en el plebiscito de 1980 con la credencial BCB 20401, y domicilio en Yaguarí 1806. En la Corte Electoral, además, figura como excluido en todas las elecciones posteriores a 1980.
Supimos además, que Luján Molins fue detenido por las Fuerzas Conjuntas.
Toda información puede hacerse llegar a nombre del diputado Guillermo Chifflet – Palacio Legislativo – Montevideo.
Le saluda con la mayor estima
Guillermo Chifflet – Representante nacional
Un recuerdo para Eduardo Mondelo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El pasado 9 de marzo se cumplieron 25 años de la infame muerte de Eduardo Mondelo a manos de los militares que usurparon el poder en 1973. Conocí a Eduardo allá por la década del sesenta, cuando muy joven se le veía trabajando junto a Pepe, su padre, fotógrafo de profesión y ser humano excepcional. Algunos de los fotógrafos renombrados hoy en Minas, hicieron junto a Don Pepe sus primeros descubrimientos.
Eduardo, «serio y callado» al decir de Pinio Ungerfel, promotor del homenaje que Piriápolis le rindiera y donde vivía cuando lo asesinaron, era de una modestia y humildad que escondía la calidad y calidez de un ser humano sensible a todas las injusticias y solidario en la búsqueda de soluciones a las mismas. Y recuerdo muy bien los meses de terror de 1976, cuando recrudeció, si cabía aún más, la represión de los militares sobre el país, a principios de ese año. A Eduardo lo sacaron de su domicilio en Piriápolis el 6 de marzo y lo devolvieron a su familia a los tres días, deshecho, en una bolsa y con la prohibición de velarlo con cajón destapado, aberración impedida por el coraje de Don Pepe; eso sí, con guardia de soldados, faltaba más; le fataban pedazos de la nariz y las orejas (testimonio de su hermana).
En esa época, Minas también sufría los bárbaros ataques y los nombres de los Cordones, Rainusso, Berez, Maidana eran temidos y odiados; padecí los desmanes del milico Maidana en el cuartel de Minas, bajo las órdenes de Cordones, cuando cada semana debía entregar escobas y útiles de limpieza para que dos de las detenidas el 12 de enero de ese año «no se aburran y limpien la enfermería» según me decía en la puerta del cuartel; una escoba cada semana durante 84 días; me imagino que nunca debe haber estado tan limpia y ello para que las presas pudieran recibir algo de fruta y galletas. Aún hoy alguno de estos tristes personajes, muertos en vida, caminan por nuestras calles. Y en esos días de locura nos golpeó la muerte de Eduardo, a sus amigos, a los que teníamos una relación de vecinos, a todos los que de una u otra forma conocíamos a él y a Pepe.
Y hoy, a 25 años de su muerte, el merecido homenaje que Piriápolis le rindiera es la certeza de donde estaba la verdad; es el desmentido a tanta impunidad legalizada, es el triunfo del recuerdo vivo sobre la muerte que envilece a quienes la provocaron y los sepulta sin olvido y sin perdón.
Memoria
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En el día 26 de marzo concurrí a votar en las elecciones del Banco de Previsión Social en el circuito ubicado en el local de la OSE, siendo mi condición física limitada por tener una discapacidad desde hace 14 años, tengo que usar silla de ruedas, tengo una discapacidad motriz por traumatismo, por causa de un accidente de tránsito, mi lesión es a nivel lumbar lo cual significa en términos médicos (paraplejia) inmovilización de miembros inferiores, por lo cual me imaginé que la entrada sería por el frente de dicho local en donde sí existe una rampa de entrada, pues me equivoqué, al llegar me encuentro con el panorama como es de costumbre en este país que las personas con discapacidad tenemos las mismas obligaciones pero no así los mismos derechos, digo esto por la sencilla razón que la entrada era por la puerta de personal que hay unos 3 o 4 escalones, el cual no puedo bajarlos por mis propios medios, entonces pedí que me dieran el comprobante de voto como que me había presentado en el local a votar pero que no podía entrar por mis propios medios, el cual salió la persona encargada de la Corte Electoral, la que me contestó que eso no era posible y que tenía que votar, por lo que yo le contesté que me parecía absurdo que en una votación del BPS se hiciera en un lugar con barreras arquitectónicas siendo que la mayoría de los votantes son personas de avanzada edad y con problemas para el traslado, y como mi caso personas con discapacidad física.
Otra de las cosas que no tiene sentido es que me solucionaron el problema luego de estar varios minutos en la puerta de entrada, la solución que me planteaban era que los funcionarios de la marina me ayudaran a bajar los escalones, el cual yo me negué por dos motivos: 1) Porque me siento con el derecho de hacer uso de mi derecho cívico por mis propios medios. 2) Quien me garantizaba que al bajar los escalones no tuviese un accidente innecesario siendo que hay lugares adaptados para este tipo de actos nacionales tan importantes. Lo otro es que no hubo información para el votante de que se votaba y para que, ni siquiera se informaba por el 1997 de donde se tenía que votar lo único que se obtenía por ese medio era el teléfono de la Corte Electoral, que dicho teléfono estaba continuamente ocupado.
Este no es uno de los tantos motivos por el que yo me siento que vivo en un país que discrimina al discapacitado. Y que el uruguayo es solidario, lamentablemente no lo creo así.
A continuación paso mis datos y adjunto certificado de voto, quien quiera comentarios de este y otros temas quedo a entera disposición, muchas gracias desde ya.
Hugo José Ghisolfo – CI1.938-918-8 – <[email protected]>
Artículo italiano sobre pobreza en Montevideo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Un semanario católico italiano, Il Ressegone, publicado en la ciudad de Lecco, Lombardía, publicó un artículo donde se trataba el argumento de los pobres que viven en la ciudad de Montevideo. El artículo, escrito por el periodista Ettore Sutti, cuenta la experiencia de dos italianos, los voluntarios italianos que viven en Montevideo, Oscar y Laura, radicados ahí hace un año y medio, que están tratando de formar una cooperativa de trabajo para mejorar la vida de los habitantes de los cantegriles.
Lamentablemente, en manera propagandística, se dan cifras exageradas sobre la pobreza en la capital, hablando de (cito textualmente) «dos millones de personas viven en la capital recogiendo basura». Personalmente escribí al director explicándole que en primer lugar, Montevideo no cuenta con dos millones de habitantes, sino que allí viven aproximadamente un millón y medio y que esta ciudad, no es como viene descripta en el artículo, ya que Montevideo, es una ciudad que sí tiene miseria y pobreza, pero tambi
én es una ciudad moderna que crece y trata de salir adelante.
Mi artículo fue publicado, pero con la aclaración del director, en la cual me contesta, que es verdad lo que digo, pero que las cifras mencionadas, corresponden a los ciudadanos inmigrantes indocumentados que viven en Montevideo.
A continuación, fue enviado el texto del artículo a la embajada uruguaya en Roma, a la Presidencia de la República, para obtener una adecuada contestación, no recibiendo respuesta por parte de la embajada y recibiendo un email de la Presidencia donde se informa que en el mes de mayo saldrá un sitio donde poder obtener datos de la pobreza de la población.
Me dirijo a usted, como simple ciudadano, como lector, para que de alguna manera, su diario, pueda hacer un artículo acorde donde se den las verdaderas cifras, de la pobreza y miseria montevideanas, para de esta manera, poder enviarlo al semanario para poder hacer justicia, pues sí es verdad que la situación uruguaya no es buena, pero también es verdad que los montevideanos y todos los uruguayos, nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y de nuestra gente, y no permitimos que nadie difame sólo por propagandear una iniciativa.
Fernando Manzoni – <[email protected]>
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En el noticiario de Canal 10 el señor ex ministro De Posadas hizo pública su manera de pensar sobre la miseria y pobreza en el Uruguay de hoy. Por supuesto que no fue gratuito, al aprovechar la oportunidad para tratar de preparar el terreno, para soluciones a las que aspira su grupo de poder.
El ex ministro ha viajado mucho antes y durante su Ministerio, también lo debe seguir haciendo, pero ha aprovechado muy poco o visto muy poco o nada del mundo que tanto quiere y lo rodea. Hay dos posibilidades, no vio lo que lo rodeaba, cómo era el mundo desarrollado o tiene una manifiesta mala intención.
Yo tuve el honor de vivir 15 años (algo más) en Canadá y he viajado un sinnúmero de veces a los EEUU y también a otros países del resto del mundo.
El ex ministro habló mal de nuestra escuela pública al decir que no estaba capacitada para dar la enseñanza necesaria y de ese modo reducir la miseria y marginalidad que hay en nuestro país.
El ex ministro olvidó decir cuánto dinero se invierte en los países desarrollados por cada educando. Tampoco mencionó cuánto recibe como sueldo un educador en esos países (más de 20.000 dólares por año).
Olvido casual o pretendía defender su Ministerio, que también hambreó a los maestros de la enseñanza pública y a los profesores universitarios, en beneficio de la enseñanza privada a la que él tanto parece defender.
El ex ministro siempre se ha creído un ser superior y ha despreciado la inteligencia del pueblo, su capacidad para pensar y ver cómo son las cosas en otros países y en el nuestro.
Un país con ciudadanos poco o nada preparados, es más fácil de gobernar y de esa manera crear grupos de poder entre aquellos que fueron educados de acuerdo a las normas dictadas por los que han ostentado el poder.
El ex ministro ha olvidado la historia del mundo y también la de nuestro país.
Tengo el honor de haber asistido a la escuela pública, toda mi familia asistió a la escuela pública y la mayor parte de los integrantes de ella son profesionales universitarios, como el ex ministro. (Los que no disponen de dinero, también tienen derecho a la educación y sobre todo a que sea gratuita y laica). No hay que destruir la enseñanza pública, hay que fortalecerla por todos los medios y darle los recursos que tanto necesita.
De otra forma veremos un incesante aumento de la marginalidad y sus efectos desastrosos.
Carlos Deambrosio de Vecchi – <cardene @redfacil.com.uy>
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi mayor consideración:
Hace alrededor de un año su prestigioso diario se hizo eco de un comentario sobre el busto del reformador de la escuela uruguaya, José Pedro Varela, el que había sido destruido por inadaptados.
Luego de un intenso trabajo realizado por una comisión integrada, entre otros, por los inspectores de Educación Primaria: Mirta Suárez, Ramón Yemini y José María Maciera, por el director del Instituto de Formación Docente José Wilson de Sosa, edila Lilián Fagúndez y profesores: Jorge Fernández, Enrique Marañón y Juan José Píriz y con la valiosa colaboración de Instituciones Públicas y Privadas, entre ellas la Intendencia Municipal de Artigas (que mandó construir el basamento del busto en mármol) UTE, Comaja, liceos, Escuela Técnica y muchos colaboradores anónimos, se logró inaugurar el busto el día 19 de marzo a la hora 9, coincidentemente con la inauguración oficial de cursos, tal como lo había resuelto la Inspección Departamental y la Junta de Directores de las escuelas del departamento.
Una numerosa concurrencia enmarcó el acto, destacándose delegaciones de las escuelas con sus pabellones patrios correspondientes. Los escolares habían aportado parte del bronce empleado, lo que tuvo doble significación, gratitud de los mismos hacia el reformador y a la vez compromiso de ser, en cierta medida custodios del busto para que no se repita el hecho lamentable acaecido en el año 2000.
Un maestro jubilado
A los lectores
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