La periodista y escritora uruguaya Isabel Pisano afirmó que si falta Fidel Castro, "Cuba será un prostíbulo de Estados Unidos"

"Para superar el pasado hay que saber qué pasó; no es gratificante ver torturadores por la calle"

Isabel Pisano afirmó que anualmente se compra por Internet U$S 20.000 millones en artículos eróticos, con lo que se podría saldar la deuda externa de los 20 países más pobres del planeta.

Asimismo, consideró que si faltara Fidel Castro «Cuba volvería a ser el prostíbulo de Estados Unidos», acusando además a Israel de «cometer la injusticia de matar con misiles a «niños que tiran piedras».

Isabel Pisano nació en Montevideo y en su adolescencia emigró a España. Desde allí inició una vasta trayectoria en la escritura, el periodismo e incluso el cine, lo que mereció el reconocimiento y admiración internacional.

Tiene domicilio en Madrid y Roma y hacía seis años que no venía a Uruguay. Tras realizar una breve visita a sus familiares, regresará hoy al viejo continente.

A pocas horas de su partida, LA REPUBLICA mantuvo un extenso diálogo con esta exitosa compatriota, cuyo último libro «Yo, puta», está conmoviendo a toda Europa.

La obra es una investigación periodística sobre la problemática de la prostitución de mujeres africanas, asiáticas, europeas y americana.

Sobre el particular, nuestra entrevistada sostuvo que hay uruguayas en España e Italia que venden su cuerpo por dinero.

Isabel Pisano estuvo casada con el fallecido músico y compositor Waldo de los Ríos, que marcó época en nuestro país. Además de escritora y periodista, fue actriz cinematográfica, participando en recordadas películas como «Pampa Salvaje» y «Boquitas Pintadas», junto al laureado actor argentino Alfredo Alcón.

También integró el cast de la polémica «Casanova» del maestro italiano Federico Fellini, actuando en «Primera Noche de Bodas» y la versión española de «Fedra».

Durante su carrera periodística, Pisano entrevistó a destacados personajes del ámbito de la política y la sociedad a nivel mundial. Tuvo la oportunidad de dialogar con el ex presidente ruso Mijail Gorvachov, el líder palestino Yasser Arafat y el presidente cubano Fidel Castro. Pero la nota que le resultó más gratificante fue la que le realizó a Carmen Romero, esposa de Felipe González, para la revista Maricler. «Fue la mejor en absoluto, porque se logró sacar el alma del entrevistado, yo estuve con ella durante ocho horas», enfatizó la periodista uruguaya.

 

«En cualquier parte igual»

«Yo, puta», es un libro que asume una investigación periodística sobre la prostitución, narrando las historias de las mujeres que ejercen la denominada «prostitución de lujo», la callejera, las secuestradas por las mafias albanesas, croatas, chinas e italianas.

Incluye también testimonios de las mujeres que son trasladadas clandestinamente a Nigeria para prostituirse, engañadas por el rito budú.

También narra con crudeza los pormenores de la prostitución infantil en la selva amazónica y las niñas de la guerra de Sarajevo que se entregaban sexualmente a los cascos azules a cambio de un cigarrillo, ya que era su único tranquilizante para soportar los bombardeos. «Las chicas que se prostituían con los soldados no tienen más de 14 o 15 años», explicó.

Pisano observó los rostros de la prostitución en chicas filipinas que buscaban escapar de Bagdad, que debieron humillarse y degradarse para reunir el dinero necesario.

Muchas mujeres que habitan en el este europeo se prostituyen, porque consideran que de esa forma están ayudando a su país. En el libro, además, se hace referencia a quienes dejaron atrás esta práctica y lograron recomponer su vida.

Isabel Pisano anunció a LA REPUBLICA la publicación de un próximo libro que se llamará «Donde habitan las almas». Será una novela también novedosa, que pretende demostrar que la muerte no existe, recurriendo a conocimientos de física cuántica.

A partir de su experiencia de más de 20 años como corresponsal de guerra para Radio y Televisión Italiana (RAI), nuestra compatriota pudo conocer muchas realidades perversas. Una vez que decidió aprovechar estos conocimientos y compartirlos con la gente, en un mes recolectó documentos y compiló testimonios sobre la prostitución, en diferentes regiones y clases sociales,. Así nació «Yo, puta».

El libro fue lanzado al mercado editorial el pasado 26 de febrero y en sólo un día agotó su primera edición. La segunda tirada también se vendió íntegramente en apenas 24 horas.

Este es la onceava publicación de Isabel Pisano. Según manifestó su autora, el libro tuvo una acogida increíble, ya que en apenas un mes se vendieron 13 ediciones.

Pisano explicó que el éxito del libro está directamente relacionado con la presentación, que estuvo a cargo de Carmen Romero, esposa del ex presidente español Felipe González. «Carmen Romero, que es profesora de literatura, dijo que para defender esta obra estaba dispuesta a deponer su escaño en el Parlamento, si la gente consideraba incorrecta su actitud», explicó la periodista y escritora uruguaya.

La periodista y escritora consideró que las prostitutas son estigmatizadas como un personaje típicamente marginado. Enfatizó que, a través de su libro, pudo terminar «con el mito de que las mujeres se hacen ricas haciendo el amor o que ejercen la dolce vita.»

La escritora acotó que, generalmente, las prostitutas de la calle no mantienen una relación sentimental con el cliente, ya que para ellas esta profesión es apenas un trabajo.

Uno de los personajes del libro explica el concepto que tiene de su trabajo y lo aparta de todo involucramiento afectivo. Dice, en el libro, que no le interesa entablar una relación sentimental con sus «clientes de toda la vida, que son igual a los otros. Mi trabajo es igual al del camarero que pone la cerveza en una jarra. Este no se enamora de la bebida, sino que es una forma de ganar dinero».

Denunció que a través de la práctica de la prostitución se está violando la ley en tres planos. Por un lado, se transgrede el código penal «a la luz del día en las ciudades más importantes de Europa, como Madrid y Roma, ya que se comete el delito de esclavitud que fue abolido en el siglo XIX».

En segundo término y con respecto a la prostitución infantil, nuestra entrevistada denunció que existen niñas que ni siquiera han menstruado y ya están ejerciendo el oficio más antiguo. Muchas de ellas viven aterrorizadas y ni siquiera hablan el idioma del cliente.

El tercer delito vinculado con la prostitución internacional que fue denunciado por Isabel Pisano es el de secuestro de personas.

La autora reconoció que el mérito más inportante del libro es la profunda información que brinda sobre un tema que es, sin dudas, muy controvertido.

La escritora uruguaya comentó que, a nivel mundial, a través de Internet, se gastan U$S 20.000 millones al año en la adquisición de artículos de estimulación erótica. Al respecto, afirmó que esa impresionante cifra representa el valor de la deuda externa de los 20 países más pobres del mundo. «Con sólo evitar la compra de consoladores y depositando ese dinero para los países pobres, se podría mejorar las condiciones de vida de estas poblaciones», reflexionó Pisano.

 

Uruguayas prostitutas

Aseguró que existen uruguayas ejerciendo la prostitución en Europa, pero también muchas compatriotas que se desempeñan en otras áreas con éxito.

Según la investigación encarada por la periodista, una prostituta puede ganar desde U$S 0,80 a U$S 10.000 por la venta de sus servicios sexuales. Explicó que el movimiento monetario que genera la prostitución está libre de impuestos y aclaró que el dinero cobrado por una prostituta es tan sólo u
na mínima parte de la riqueza que moviliza este negocio.

Reconoció que denunciar la presencia de las mafias que organizan la prostitución en determinados países, no es más peligroso que permanecer bajo la trayectoria de los misiles de Estados Unidos en Bagdad. A pesar de los riesgos implícitos de las denuncias, la periodista uruguaya lucha para la liberación de estas mujeres, reclamando que sean declaradas trabajadoras legales y gocen de derechos laborales.

«Queremos evitar casos de prostitución en personas de 80 años por un pago de U$S 0,40, que es una degradación en el final de la vida, por más que ello les permita reunir dinero para sobrevivir. Sería conveniente eliminar tanta mafia existente en España e Italia», afirmó enfáticamente nuestra compatriota.

Para Pisano, tanto las prostitutas de «lujo» como las «callejeras» sienten rechazo y desagrado en la relación sexual que les exige su trabajo. «Algunas de ellas son llevadas a esta práctica por un «interés económico», afirmó.

Retomando algunos de los testimonios contenidos en «Yo puta», la autora narró que «una de ellas afirma: cada vez que subo con un cliente a una pensión me dan ganas de apuñalarlo».

Otra de las entrevistadas, recreando su dramática experiencia, manifiesta que «es tal la tensión y el esfuerzo para dar una buena atención que jamás puedo tener un orgasmo». Isabel Pisano considera que los clientes de estas mujeres no son los malos de las películas. Analizó este comportamiento, el que asoció a una crisis existencial del hombre ante el crecimiento intelectual de la mujer.

Explicó que la mayor parte de las mujeres, incluso las casadas, ganan el doble o el triple que los maridos, lo que estaría alterando el esquema de dominio masculino en la sociedad contemporánea.

«Con un poco de dinero, él puede recuperar su rol y tiene varios beneficios que puede conseguir de una prostituta. Uno de ellos es evitarse el trabajo de la seducción y los complejos personales para conseguir una relación sexual. Otro es el hecho de poseer una persona por determinado tiempo para realizarle cualquier cosa».

Según la escritora, un fenómeno de influencia determinante en esta situación «es la soledad que vive actualmente el hombre, ya que la mujer –completamente abstraída en su carrera– es cada vez más exigente. Lo que sucede es que el hombre ha quedado un poco abstraído en el pasado».

 

Cañones contra piedras

En relación al conflicto bélico de Oriente Medio, Isabel Pisano denunció «la injusticia de un país que hace guerra con misiles contra niños que tiran piedras», en implícita referencia a Israel.

«Es lo mismo que atacar a un parapléjico en silla de ruedas con un cañón, o matar mosquitos a cañonazos. Sólo la prensa sionista no quiere darse cuenta de esto. Pienso que la sangre de todos los niños muertos llevará a ahogar al primer ministro Ariel Sharon. Atrás de todo esto hay dinero».

Consultada sobre el futuro de Cuba sin la eventual presencia de Fidel Castro, la escritora sentenció que «volvería a ser el prostíbulo de Estados Unidos y un nido de la droga».

No obstante, cuestionó al mandatario cubano por no realizar una mayor apertura política , «ya que no se puede estar solos en el mundo ni convivir sin vecinos». No obstante, afirmó que Cuba, «tras 40 años de embargo, todavía no pudo ser burlado».

En relación al angustiante tema de los desaparecidos durante la dictadura, Isabel Pisano consideró que lo realmente importante es encontrar los cuerpos. «Sería lógico y conveniente para superar el pasado, saber lo que pasó, tanto para perdonar, condenar u olvidar».

Acotó, finalmente, que «no sería gratificante ver asesinos y torturadores por la calle, ya que no nos sentaría bien pagarles impuestos».

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