Gran jornada se vivió el sábado en el Teatro de Verano

El carnaval fue el gran favorecido

Plebeyos del Paso de la Arena

Fue, al decir de nuestro compañero Raúl Valle en los comentarios que compartimos al cierre de la transmisión de CX 42, otra Plebeyos que la de la primera rueda. Es que la murga se paró con mucho más convicción que entonces, dando muestras de la jerarquía y fuerza que por entonces pareció carecer.

No sabemos si es porque el público esta noche fue más receptivo que la vez primera, o si por lo hecho por la murga, la gente se «enganchó» de otra manera, lo real es que vimos una respuesta desde las tribunas que fue mucho más abierta que entonces.

La gente disfrutó del espectáculo y los murguistas disfrutaron realizándolo.

Plebeyos volvió a cantar muy bien, conducido por la solvente dirección escénica y coral de Julio Julián que aporta además, textos y musicalidad estupendas en presentación y despedida.

Actuaciones detacadas una vez más de Oscar Lezcano, Roberto Monzón, Eduardo Rimoldi además letrista, de Douglas Alanis, de Ruben Olivera.

Particular destaque merece el trabajo de la batería, muy ajustado y participativo.

En definitiva, Plebeyos, con vestuarios muy lucidos y carnavaleros, redondeó una actuación de gran factura, que el público disfrutó y aplaudió con entusiasmo.

C 1080

Fue otro grato espectáculo en la categoría de negros y lubolos. También en este caso hubo ajustes muy oportunos y un rendimiento grupal más suelto, menos constreñido del que vimos en la primera oportunidad.

Aquella había sido muy buena, así lo consignamos entonces, pero alguna dificultad en la audición puso nervios en el equipo.

En esta oportunidad todo fue más suelto y los protagonistas fueron los primeros en disfrutar.

La comparsa lució atractiva, muy bien vestida por Margarita Barrios, cantando en buena forma, en especial en lo referido a las interpretaciones individuales, donde Chico Carlos, Claudia Trápani, Eduardo Marcuzo, Javier González y Waldemar Silva resultaron excelentes.

Vedettes y bailarinas fueron también parte del atractivo de la agrupación, apuntaladas por las coreografías marcadas por Calos Alemán y Laura Méndez.

Es muy importante el aporte en textos para la comparsa de plumas indiscutidas como las de José Carbajal, Eduardo Rigaud, Antonio Zenardo, Numa Moraes, Mauro Crocco y Waldemar Silva.

En resumen, C 1080 ganó en solidez y su presentación resultó muy atractiva y disfrutable.

La Reina de La Teja

Fue nuevamente una demostración soberbia de cantar murguero.

Esa bandada de pájaros se posó sobre el escenerio del teatro de verano para regalarnos una gran actuación, plena de excelencias vocales, con humor por momentos ácido y con un franco mensaje político y social, directo, flechando la cancha sin tapujos, a favor de sus propias y legítimas convicciones.

Las voces de La Reina resultan de gran significación, cantando por todo lo alto muy bien ajutadas por José Morgade que oficia nuevamente de un director escénico ágil, elegante y firme.

Entendemos que también en este caso Reina de La Teja rindió aun más que en la primera rueda, marcando una presencia exuberante sobre el escenario, que contagia al público.

Un público que cubrió buena parte de las tribunas, precisamente al influjo de la murga, que esperó su presentación con ansias y que gozó a lo largo de toda su actuación, por lo generoso y vital de su espectáculo.La Reina sigue siendo ese fenómeno popular hermoso donde se confunde con el público en un abrazo de voluntades, de cantares y decires carnavaleros que se elevan al infinito en un tributo sin par a nuestra máxima fiesta popular.

Allí donde esté Reina de La Teja, habrá cantos hermosos, habrá entrega, habrá garra murguera, porque la Reina, es esencia de murga y pueblo.

Grupo Terapia

En el cierre confirmó con una actuación sobresaliente, que lo de la primera rueda no había sido fortuito.

Aquel humor fresco, elaborado, pleno de situaciones creadas con inteligencia y gracia, se reiteró con creces en su segunda presentación en el Ramón Collazo, para deleite de un público que disfrutó todo el espectáculo sin moverse de sus lugares. Esto no es poca cosa. Lo conversamos con Mauro Ibáñez a poco de concluir la actuación.

No era nada fácil actuar después de la Reina, mucho más si aquella actuación había sido de tan alto nivel como lo fue. Y sin embargo el desafío, la incertidumbre, quedó develada a poco de comenzar Terapia.

Las risas se hicieron sentir en las tribunas de continuo y los aplausos resultaron una constante a lo largo de toda la actuación.

No solamente la risa fue lo de Terapia. Cubrió muy bien todos los rubros técnicos.

Vestuarios y maquillajes de Julio Martínez y Antonio Bergamasco respectivamente, lucieron mejor que en la primera rueda.

También cantando con la dirección de Bocha Rivero, Terapia superó la primera actuación. Muy importante resultó la puesta en escena de Marcos Zarzaj y Alvaro Correa.

En definitiva, Mauro Ibáñez y Mario Orta deben estar saboreando la satisfacción de la gran actuación, que por su parte habrá deparado para el conjunto, un puntaje suficiente como para legítimamente aspirar a la tercera rueda, para más allá de ello, luchar con armas más que importantes por encabezar la categoría.

Marcelo Ortiz, Lito Díaz, José Carlos Fernández, Ricardo Buzón, el propio Mauro Ibáñez, volvieron a demostrar su capacidad.

Terapia está ahí… apenas a unos pasos de una gran consagración.

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