Evalúan trasladar a 50 familias por la problemática del plomo
La comisión interinstitucional convocó ayer a la Dirección Nacional de Vivienda para analizar la situación de medio centenar de familias que viven en un asentamiento de Rodolfo Rincón y Manuel Herrera y Obes, al comprobarse la presencia de plomo en elevadas cantidades en el predio.
La posibilidad de que esas familias sean trasladas fue analizada ayer, tras la reunión mantenida por el órgano intersectorial y autoridades de la Dirección Nacional de Vivienda.
Los estudios realizados por la Intendencia de Montevideo y la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) en el suelo del asentamiento arrojaron la presencia de plomo en cantidades «muy elevadas» lo que hace «irrecuperable» el predio, afirmó a LA REPUBLICA el director nacional de Desarrollo Ambiental de la comuna, Luis Lazo.
Paralelamente, el Ministerio de Salud Pública, la Facultad de Medicina y la de Química, continuarán con el monitoreo de aquellas personas cuyo resultados hayan arrojado la presencia de plomo en su torrente sanguíneo.
Durante la reunión de la comisión interinstitucional de ayer, estuvieron presentes los arquitectos Guillermo Cabrera y Carcía Miranda de la Dirección Nacional de Vivienda y un ingeniero agrónomo para evaluar el posible traslado de vecinos de La Teja a una zona cercana.
En diálogo con LA REPUBLICA, Cabrera dijo que la medida sólo se adoptará como última opción y tras haberse agotado todas la posibilidades, aunque no descartó el reasentamiento como posible solución.
«El Ministerio de Vivienda está abierto a escuchar la problemática que se plantee, pero creemos que hay que priorizar el tema de la salud. Esta medida tendría un costo muy elevado para el Estado, sin contar lo complicado de un traslado de este tipo. Si la última opción es el realojo de la gente, analizaremos esta posibilidad», sostuvo Cabrera.
La Intendencia está dispuesta a ceder un predio de su cartera de tierras, por lo que el Ministerio de Vivienda sería el encargado de las construcciones. La idea es que el reasentamiento se realice en una zona lo más cercana posible a la ubicación actual.
La pasada semana, la comisión concluyó que el origen de la contaminación obedece a varios factores, principalmente los residuos industriales de fundiciones (escoria) utilizados como relleno de terrenos en décadas pasadas y al accionar de plantas industriales ya clausuradas.
La refinería de Ancap, otra de las hipótesis manejadas, fue descartada de plano, en base a los muestreos de suelo efectuados dentro de la planta industrial.
También se continúa trabajando en los suelos vinculados a la cañada Jesús María y Victoria, luego de comprobarse la presencia de residuos tóxicos, provenientes de curtiembres, volcados en sus afluentes. Los vecinos de La Teja consideran que, hasta el momento, el accionar de las autoridades correspondientes ha sido lento, al tiempo que exigen «soluciones inmediatas».
En tanto, hoy a las 18 horas en la escuela Nro. 227, ubicada en el km 16 de Camino Maldonado, vecinos de La Teja, Comunidad del Sur, la organización no gubernamental «Amigos de la Tierra» y la Comisión de Salud Laboral del PIT-CNT, se reúnen con vecinos de la zona para iniciar una campaña de sensibilización sobre la problemática del plomo.
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