Complejo San Martín I: rajaduras en casas, aguas servidas, ratas y víboras

Cientos de jubilados viven cercados por delincuentes

Los vecinos viven en casas fabricadas de dolmenit que se llueven como afuera y se inundan cuando llueve. En el barrio, que presenta un estado deplorable, hay zanjas con aguas servidas.

Las más de la 230 viviendas que conforman este complejo dividido en tres bloques, poco a poco van perdiendo sus puertas y ventanas, transformándose en un lugar casi inhabitable. La Comisión de Vecinos solicitó a las autoridades el traslado de los jubilados que deseen hacerlo.

 

Un grito desesperado

Numerosos pasivos que residen en el Complejo San Martín I denunciaron esta situación a LA REPUBLICA, que se hizo presente en el lugar a fin de recoger testimonios.

Los vecinos realizaron gestiones ante las autoridades correspondientes, concurriendo al Parlamento, el Ministerio de Vivienda, el Banco de Previsión Social y la Comisaría 17ª, «sin que, hasta el momento, encontremos una solución a nuestros graves problemas».

Mientras tanto, la abogada Olga Echeveste, que lleva adelante los contactos con las autoridades en representación de los vecinos, dijo que de acuerdo a gestiones en curso, «todo parece indicar que habrá una solución y aquellos jubilados que deseen trasladarse lo podrán hacer».

Las viviendas en cuestión –que son núcleos básicos evolutivos de emergencia– no fueron construidos para pasivos.

Según la profesional, «la demanda de viviendas por parte de los pasivos llevó a que fueran alojados allí, pero este lugar no es de residencia definitiva para ese grupo de gente».

El Complejo San Martín I está ubicado en lo que las autoridades policiales llaman «zonas rojas», sitios en donde la delincuencia se muestra más fuerte.

Los ancianos viven jaqueados por los delincuentes, que saquean las casas, roban e incluso, en más de una oportunidad, han violado a mujeres de edad.

La presidenta de la Comisión del Complejo, Nancy Lareo, manifestó que «la idea es golpear todas las puertas para hablar de nuestras necesidades».

Dijo que se ha dado una buena relación entre los vecinos, el director nacional de Vivienda, Bernardino Ayala y el presidente del Banco de Previsión Social, Enrique Gasparri, «por lo que esperamos una buena recepción a nuestros reclamos». No obstante, el complejo de viviendas San Martín I no cuenta con el mantenimiento prometido por el Banco de Previsión Social, observándose el lamentable estado en que se encuentran las calles y espacios verdes, cubiertos por altos pastizales y poblados por roedores, ofidios y arañas.

 

Quejas

Los habitantes del conjunto habitacional formularon múltiples quejas a LA REPUBLICA. Denuncian que el barrio padece falta de luz, hay numerosos focos contaminantes por aguas estancadas y yuyales.

Según los denunciantes, las viviendas presentan rajaduras en paredes y techos, lo que provoca que cuando llueve se inunden.

Hace unos días, el complejo estuvo nueve días sin agua.

En el lugar existe un piquete de la Guardia de Coraceros, pero según expresaron los vecinos, éstos están para cuidar las viviendas deshabitadas, a las que igualmente les roban las puertas y ventanas.

Los médicos de emergencia, cartero y el gas muchas veces no ingresan al complejo, por lo que se les hace difícil a los residentes del mismo contar con estos servicios imprescindibles.

«Esperemos que al salir a luz pública nuestros reclamos, las autoridades se interesen por nosotros y no se nos diga que somos marginados.

Somos jubilados que hemos trabajado toda una vida y ahora queremos vivir dignamente como seres humanos».

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