
Marcelo Bustamante
En busca de recursos, el BHU pondrá a la venta 500 viviendas usadas que le generan gastos de mantenimiento y seguridad. Lausarot confirmó que el Banco no tiene números en rojo y su patrimonio es actualmente de U$S 900 millones.
Sobre el controvertido Noachas, consideró que legalmente no hay impedimento para que un jerarca estatal opere crediticiamente en el propio organismo. No obstante, estimó que éticamente no debe hacerlo y, por “tranquilidad”, comparte la idea de una reforma que en su capÃtulo de prohibiciones incluya a los directores de los bancos públicos.
El BHU realizó un llamado público para la adjudicación de casi 500 viviendas usadas en todo el paÃs. El perÃodo de inscripción de los interesados se extenderá desde el 16 al 30 de abril y, entre el 7 al 31 de mayo comenzará la elección de los postulantes.
Tendrán prioridad los ahorristas habilitados que tienen como mÃnimo 2 años de antigüedad. En caso de quedar remanente de viviendas, quienes ese mismo dÃa se transformen en ahorristas podrán aspirar a las construcciones ofertadas.
Ariel Lausarot dijo que entre el stock de medio millar de viviendas que el organismo pondrá a la venta, hay edificaciones antiguas de bajo costo y casas de muy buena calidad.
Varias unidades no ingresaron en este “paquete”, debido a que tenÃan un alto valor y se tornaba complejo encontrar compradores. Por tal motivo, el BHU está realizando una nueva tasación de las viviendas –con un valor inferior– que permita su colocación en el mercado.
Esta experiencia de ofertar viviendas usadas fue iniciada en 1996, bajo la primera administración encabezada por Salomón Noachas.
“Al Banco no le interesa sacar a la venta viviendas que después la gente no pueda pagar. La idea es tratar de colocar todas pero siempre queda algunas sin vender”, señaló Lausarot.
Los jerarcas del BHU pretenden ejecutar un movimiento masivo de venta de este patrimonio “libre” que tiene en su poder, pero que le genera gastos en su mantenimiento y seguridad.
El jerarca manifestó su preocupación por el alto número de morosos que tiene el Banco y “por una cultura y un mal crónico de no querer pagar, que aumenta el endeudamiento que tiene el organismo”. Enfatizó que se debe proteger a los buenos pagadores y ser más agresivos con quienes incumplen, “para que el BHU pueda seguir cumpliendo el rol social para el cual fue creado”. Por tal motivo, se proponen recuperar el dinero de las deudas y perfeccionar el funcionamiento bancario.
El presidente del Banco Hipotecario afirmó que se debe continuar con la construcción de viviendas, acotando que “cerca de 42% de personal de la construcción es ocupado por el Banco”. Además, manifestó su propósito de hacer buenos negocios financieros para obtener ingresos, ya que el organismo no recibe dinero de Rentas Generales.
Sobre el caso que derivó en la renuncia de Salomón Noachas opinó que deberÃa reformarse la ley y reglamentar que “el mismo impedimento que tienen los directores de bancos privados deberÃan tenerlo los bancos públicos”.
–Generalmente, la gente se queja de que el valor de la cuota es elevado. ¿Es por esa situación que el BHU tiene un alto porcentaje de morosos?
–La morosidad aumentó, es alta y tiene varios factores. Reconozco que pueda existir un grupo de gente que eventualmente no pudo pagar alguna cuota, pero también hay innumerables situaciones personales que inciden en el no pago. Pero esa idea de que las cuotas del Hipotecario son altas y no se pueden pagar, es relativa. El Banco es una institución que hasta la creación del Ministerio de Vivienda tuvo una finalidad distinta, ya que esta cartera se encargó de construir con subsidios.
–¿Qué puede hacer el Banco para bajar los Ãndices de morosidad?
–Lo que debemos romper entre todos los uruguayos y enterrar, es la cultura del no pago. El BHU debe tener una actitud más agresiva y fuerte. Cada uno que no paga la cuota, le está originando al Banco un pedacito más de endeudamiento. De alguna manera, también se perjudican los buenos compradores que se retrasan en el acceso a su vivienda.
Tenemos que proteger a los buenos pagadores y definir un concepto mucho más agresivo para rescatar lo que se debe. El problema surge cuando se refinanció el préstamo hasta cuatro veces y no aparecen señales de querer pagar. Hay como un mal crónico de no pagar. Esto es un sobrepeso que incide en todo el esquema económico del Banco.
–¿Esa cultura del no pago del BHU, también puede aplicarse a la tendencia a la ocupación de tierras?
–Ese tema no me concierne, pero sà sé que existe gente que se aprovecha de determinada ineficiencia y falta de acción del BHU para no pagar. Hay gente que pide una suspensión de los lanzamientos y hace dos años que no paga.
El que administra un banco tiene que poner en la balanza estas cosas, porque después se nos pide que los números nos den bien y tengamos un criterio social.
Por eso tenemos que eliminar aquellas contaminaciones que nos perjudican, ya que esa morosidad crónica es para nosotros una cosa muy pesada.
–Se dice que el BHU tiene números en rojo y pérdidas anuales millonarias. ¿Cuál es la realidad económica del organismo?
–El Banco está en una etapa de sinceramiento de su patrimonio y de sus números. Es un momento adecuado para hacerlo y esto implica seriamente decir que el BHU ajustó su patrimonio a la realidad. Tiene unos U$S 900 millones, que después de UTE, es el principal patrimonio de las empresas públicas uruguayas. Además, posee un activo superior a su pasivo.
El Banco no tiene problemas de liquidez. De todos modos, ello implica que la gente entienda que a partir del año 2001 existe un real conocimiento de los valores que tiene el BHU.
–¿Pero no es cierto entonces que el BHU tenga pérdidas anuales?
–Claro que sÃ. El BHU en el año 2000 perdió U$S 212 millones por ajustes y no por gestión.
La pérdida se concentra –cerca de U$S 100 millones– por aplicar un Ãndice de ajuste técnico contable sobre el patrimonio y unos U$S 40 millones producto de la diferencia entre los préstamos en Unidades Reajustables y lo recibido en dólares.
–¿Por eso el BHU aplica el pago de algunas deudas en dólares?
–SÃ, con la dolarización se tiende a corregir ese desfasaje, pero su aplicación es gradual. En el año 2001 la pérdida va a ser inferior.
–¿Qué seguridad le da el Banco a los ahorristas si llega a dispararse el dólar?
–Ahora el dólar está atado al ritmo devaluatorio que tiene el paÃs y es público y notorio que no va a haber devaluación en Uruguay, ni podrÃa haberla, pero no puedo sustituir la duda que pudiera tener la gente. Notamos un mayor porcentaje en el Banco de endeudarse en dólares.
–¿Finalizó la investigación interna sobre la adjudicación del edificio de la calle Cassinoni que involucraba al ex presidente Salomón Noachas?
–SÃ, ahora está en la etapa de presumario. Lo decidimos hacer porque el Directorio consideró que era una medida de buena administración.
–¿Usted es partidario que un jerarca de un organismo público pueda obtener crédito en el banco en el que trabaja?
–Legalmente, la ley no prohÃbe a los directores del BHU tomar relación crediticia con el Banco.
Pero lo que pienso, más allá de que pueda hacerlo, es que no debo hacerlo, desde el punto de vista ético. Para mÃ, la legalidad y la ética deben ir de la mano.
–¿Considera oportuno que se reforme la ley en este sentido?
–SÃ, porque serÃa más
tranquilo para todo el mundo.
La norma deberÃa incluir en la prohibición de no obtener gestiones crediticias en el propio Banco a los jerarcas estatales, tal como lo aplica en los bancos privados.
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