Excelente tercera etapa del ajuste
Los Dukes el viernes a primera hora, en la categoría de mascarada musical, precisamente aborda esta situación en forma positiva alcanzando una mejor presentación que en la primera oportunidad. Pese a las molestias manifestadas previo a su actuación por Ruben Boyer, habida cuenta de los cambios de programación que hiciera actuar a su conjunto casi una semana antes de lo previsto en primera instancia, Dukes realizó una buena presentación.
Su libreto basado en las vicisitudes de un científico que pretende retrotraese a los inicios de Dukes, con experimentos que siempre fracasan, da pie a los diferentes cuadros que en definitiva son bien recibidos por el público.
Los temas cantados resultan agradables con aportes importantes como por ejemplo el de Ivo Perdomo, con buenos arreglos corales que en definitiva favorecen la propuesta.
Buen trabajo de Los Dukes buscando con esta actuación, un lugar en la liguilla que le permita participar en la definición de la competencia.
José Gamboa, Daniel Merleti, Marcelo Avila, José Peña, Ivo Perdomo y Ruben Boyer en definitiva cumplieron su objetivo antes de lo previsto pero con buen suceso.
A segunda hora, presencié uno de los más atractivos espectáculos en la categoría de negros y lubolos del carnaval 2000.
Senegal demuestra excelencias en todas sus líneas, pero en especial a nivel musical y coral. Es este sin dudas uno de los puntos más fuertes de la comparsa que de todas formas resulta también excelente en todo lo que aborda a lo largo de su actuación.
Tiene un planteamiento estético sumamente atractivo, sin grandes despliegues de lujo, sin exagerados oropeles pero lujosísimo en la concepción, en la realización y en el aporte en cuanto a belleza visual de su presentación.
Cada cuadro, cada tema, se disfruta. Seguir y escuchar a la comparsa, tanto en lo que a texto se refiere, musicalmente y por las propias interpretaciones, es verdaderamente gratificante.
Gerard Grimaud le imprime su ritmo, su jerarquía, componiendo, dirigiendo y cantando.
Desde luego que Senegal cuenta con una plantilla técnica de primer nivel y personalidades de significación y trayectoria para defender la propuesta.
Hay a lo largo de su actuación momentos particularmente significativos y emotivos, tales como el de los escoberos, protagonizado por los Julio César González, padre e hijo, en una demostración plásticamente impecable.
A nivel coreográfico también Senegal funciona muy bien, siendo reponsables de ello Elena Vilariño,Wilfredo Acosta y Marcel Pablo Real Almanzo lo mismo que la puesta en escena, responsabilidad también de Elena Vilariño y Julio César González, «Gonzalito».
Vuelve a ser punto de atracción especial por su belleza, por la forma en que bailó, nuevamente en esta oportunidad, Tina Ferreira.
En esa misma ubicación de vedette, aportando además de su belleza, su plasticidad como bailarina candombera por excelencia y cantando con gran calidez y técnica, Laura Acosta, deja a las claras que estamos en presencia de una personalidad llamada a ser centro del espectáculo comparsero a muy corto plazo.
Resultó muy grato volver a ver sobre el escenario a Julio Nene Casal en la gramilla, recordándonos sus inolvidables actuaciones junto a la entrañable Tía Coca.
Senegal, me reitero, es de las mejores exhibiciones de negros y lubolos de este carnaval, imperdible para los amantes de la categoría, pero también para todos aquellos que disfrutan con un gran espectáculo, sea éste del género que sea.
Araca la Cana y basta… Así se expresó un espectador en la platea y me gustó para titular. Es que la presencia de Araca la Cana es siempre excluyente. La toma o la deja pero resulta muy difícil sustraerse al imán de su presencia, de su vitalidad, de su convicción. Y aquí incluyo la de los murguistas que se juegan por lo que la murga plantea en el escenario, defendiendo la propuesta como propia de cada uno. Araca genera no sólo en el público que la sigue sino en sus integrantes, una suerte de mística que hace convincente y fundamentalmente creíble lo que exhiba sobre el escenario.
Nada está dicho porque sí. No se recurre a eufemismos. El mensaje es directo, revulsivo, contestatario, a la medida de Catusa que sabe también dotarlo de humor mordaz, cargado de ironía, que divierte y mueve a la risa, aunque a veces quedemos pensando ¡de qué nos estamos riendo!
Gran coro como siempre en Araca, dirigido y arreglado por Benjamín Medina que le imprime su sello particular.
Tiene también Araca presencias fundamentales, como Mónica Santos, Memo Cortez, Miguel Bechi, Julio Pérez y la incorporación de Gabriela Gómez, un gran aporte a la dinámica de la murga.
Araca la Cana descuento que sigue en carrera, por lo que seguirá siendo uno de los grandes animadores por méritos propios, del presente carnaval.
Gran trabajo de los liderados por Catusa Silva.
En una jornada cargada de emotividad, de grandes actuaciones, lo de Espantapájaros de Medianoche en el cierre no fue más que una brillante culminación de la etapa.
En otra actuación convincente y atractiva, Espantapájaros ratificó el gran nivel demostrado en la primera rueda, la notable adhesión que logra en el público y estar en el punto más alto de una trayectoria en franco ascenso desde su incorporación al carnaval.
La coherencia alcanzada por sus componentes, sólo puede lograrse, máxime que en su mayoría no son veteranos carnavaleros, con un trabajo intenso y sacrificado por mucho tiempo. Es que el grupo humano de Espantapájaros no es un esfímera agrupación de carnaval, sino un elenco que trabaja todo el año, dentro de una verdadera escuela de actuación que toda La Teja ya reconoce como propia. Prueba de ello es la hinchada que aportó al espectáculo y que se hizo sentir. Espantapájaros tuvo el mérito, además de superar lo que fue un chaparrón bastante intenso que se abatió en el Teatro de Verano en medio de su actuación y que gracias a ella mantuvo al público en sus asientos.
Las dos parodias muy disímiles entre sí, permitieron por su parte lucimientos varios en su elenco. En la parodia de Martín Aquino, Chulín Márquez interpretando al matrero, Gilda Gutiérrez componiendo a la madre, el desopilante y siempre eficaz Ledis Araújo, Pablo Bove actuando y cantando, resultan puntales del gran trabajo colectivo.
Similares presencias pautan la segunda parodia donde se recrea un creíble Federico García Lorca, donde Gilda Gutiérrez brilla con luz propia por la gran jerarquía lograda en su recreación del poeta.
No dudo que su nombre estará seguramente nominado a la hora de integrar las ternas de las figuras del parodismo. Los dos personajes que le tocaron en suerte resultan estupendamente interpretados por Gilda.
Definitivamente Espantapájaros de Medianoche logró el objetivo en cuanto a su actuación, ganándose los aplausos del público y honestamente veo a los parodistas del Tano Di Lorenzo con muy buenas posibilidades de estar presentes en la tercera ronda.
La pelea es difícil, pero también muy pareja.
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