Los trasbordos en la frontera podrían ser una alternativa

Varela ratifica: ómnibus brasileños no ingresarán

El secretario de Estado sostuvo, nuevamente, que los operadores del sector fueron informados en «tiempo y forma» de que este año no habría excepciones a la norma. Reafirmó, asimismo, que el riesgo asumido por los empresarios del sector es responsabilidad de ellos.

«Entendemos que la norma es parte de un sistema que hace a un todo, no sólo en cuanto a la regulación del transporte en Uruguay, sino también en lo que hace al transporte internacional. No se puede estar perforando ese sistema por las vía de las excepciones», afirmó Varela.

El ministro Varela reafirmó que durante la reunión mantenida con el presidente de la República, Jorge Batlle, éste le transmitió que la decisión no sería revocada.

En cuanto al perjuicio que esto acarrearía a los usuarios, se estima que 5.000 turistas se encuentran en esta situación. Varela dijo que «presumo que se intentará conseguir más autobuses en el Uruguay y en el caso que no puedan cumplir, supongo que devolverán la plata de los pasajes».

Una versión, aún no confirmada, sostiene que el punto intermedio para solucionar el diferendo entre el gobierno y los operadores mayoristas de turismo terrestre a una semana del comienzo del clásico asueto, sería el «alcance», es decir el trasbordo de pasajeros a unidades brasileñas en el Chuy.

Integrantes de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes Internacionales (Audavi) consultados por LA REPUBLICA, coincidieron en catalogar la medida como «ridícula» y «absurda».

«Primero, se puso como excusa el tema de la aftosa. Después se habló de que frenar las divisas uruguayas generadas por el turismo. Ahora se maneja la posibilidad del alcance, es decir el trasbordo de pasajeros a al altura del Chuy. Lo único que se logra con esto es incomodar al usuario», afirmó uno de los empresarios.

El hecho cobró estado público luego que LA REPUBLICA dio cuenta del malestar de operadores turísticos del sector, quienes señalaron que la medida gubernamental provocará pérdidas millonarias, estimadas, primariamente, en entre U$S 300.000 y U$S 400.000.

Cabe destacar que la mayoría de la empresas ya confeccionaron «paquetes turísticos», que incluye la reserva de hoteles y restaurantes, y la contratación de guías turísticos y buses del país vecino.

Según fuentes consultadas por LA REPUBLICA, el propósito del gobierno es detener la «sangría» provocada por la migración de turistas hacia el mercado brasileño, que es actualmente tanto por sus tarifas como por su tipo de cambio, el más competitivo y conveniente. Esta situación fue notoria particularmente durante la temporada veraniega 2000, cuando Brasil monopolizó el turismo de la región.

Si bien el pasado verano la situación mejoró, el país del norte siguió liderando las preferencias de los turistas.

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