Luis Lazo desmintió nuevos casos de plombemia

Foco de la contaminación con plomo habría sido identificado

Nelson Díaz

 

El director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia Municipal de Montevideo, Luis Lazo, desmintió ayer una versión de un matutino capitalino donde se expresa que se habrían detectado «tres nuevos casos de niños con plombemia alta».

El grupo de trabajo está integrado por personal de pediatría de la Facultad de Medicina cuyo centro de operaciones será el Hospital Pereira Rossell. En tanto, el origen del problema estaría vinculado a suelos que fueron rellenados con escoria del metal de fundiciones, hace al menos tres decenios, según un informe elaborado por los técnicos.

De los resultados de plombemia en la población afectada analizada hasta el momento, el informe elaborado por el grupo de trabajo da cuenta de que de 476 determinaciones en niños menores de 14 años, se mantienen la tendencia media de valores de 0 a 19 microgramos por decilitro de sangre en el 90% de los examinados, con un 70% de ellos con valores inferiores a 15 microgramos por decilitro.

Un equipo médico será el encargado del manejo clínico y terapéutico de 50 casos que superan los 20 mgs./dl, en una policlínica centralizada en el hospital Pereira Rossell.

También se conformará un grupo interinstitucional que, de acuerdo a los resultados obtenidos, tendrá como objetivo estudiar e instrumentar soluciones para cada situación de mayor entidad.

En el caso de los adultos, los 99 estudios realizados hasta el moment dieron resultados positivos, con índices superiores al límite de 10 microgramos por decilitro permitido por la Organización Mumdial de la Salud.

Dos personas, un pescador que manipulaba el metal para la confección de plomadas y un obrero de una fundición registraron un índice de plombemia por encima de los 25 mg./dl, mientras que en el resto, los índices se situaron por debajo de este guarismo.

 

Causas

Tras la reunión realizada ayer en la sede del MSP y en base a los muestreos realizados in situ, la comisión interinstitucional, integrada por la Intendencia Muncipal de Montevideo, el Ministerio de Salud Pública, la Dirección Nacional de Medio Ambiente, OSE, Ancap y la Universidad de la República, arribó a la conclusión de que el foco contaminante procede de terrenos que fueron rellenados con residuos industriales de fundiciones (escoria) y del accionar de plantas industriales ya clausuradas.

La refinería de Ancap, en base a los muestreos de suelo efectuados dentro del predio, fue descartada como uno de los focos contaminantes.

En cuanto a suelos vinculados a la cañada Jesús María, Victoria y sus afluentes se informa que la contaminación es de origen industrial por lo que, indica el informe, «se confirmó la distribución focalizada de las fuentes de contaminación generadoras del problema».

El diagnóstico está sustentado en las observaciones efectuadas en las visitas de equipos ambientales, sociales y de salud a los hogares de los niños con mayor índice de plombemia.

Se indica, además, que estos elementos estarían demostrando que el estado de la zona afectada se presenta, en materia de contaminación por metales pesados, «dentro de los límites esperados para un área urbana» y que no representa una «situación generalizada de emergencia».

Sin embargo, el malestar y la preocupación en los habitantes de La Teja continúa in crescendo, catalogando como «lento» el accionar de los organismos involucrados y exigiendo «soluciones inmediatas».

El director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia Municipal de Montevideo, Luis Lazo, al ser consultado por LA REPUBLICA, desmintió que existan nuevos casos como afirmó ayer un matutino. Al respecto, el jerarca aclaró que «se trató de un error» y que, hasta el momento, no se han detectado nuevos casos.

«Hice referencia a los casos registrados y que son de público conocimiento desde hace varias semanas. No hable de casos nuevos», afirmó.

También señaló que la comuna continúa con la ejecución de obras de hormigonados en aquellas viviendas donde se detectaron altas concentraciones del metal.

 

Relevamiento fotográfico

El servicio de Sensores Remotos de la Fuerza Aérea entregó en la víspera a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), un relevamiento fotográfico de la zona correspondiente a 1929, 1942, 1969, 1981 y 2001.

El estudio del muestreo aéreo será realizado en forma conjunta por la Dinama, el Instituto de Agrimensura de la Facultad de Ingeniería y la Cátedra de Sensores Remotos y Fotogronometría.

El objetivo de este nuevo chequeo es tener claro cuáles son las zonas de La Teja que están rellenadas con escoria de plomo, para concentrar allí el esfuerzo de forma de acortar los plazos en la dilucidación del problema , dijo a LA REPUBLICA el director nacional de Medio Ambiente, Daniel Sztern.

«Esperamos acortar un poco los plazos a partir de este relevamiento, porque realmente estamos desesperados, ya que todos los estudios requieren un plazo mínimo y el tiempo va pasando.

Por eso es que compartimos la preocupación de los vecinos ante la ausencia de resultados definitivos», afirmó.

El director de la Dinama señaló que, en base a las últimas investigaciones, el tema más preocupante es la contaminación del suelo a causa del relleno con residuos industriales de fundiciones. «Queremos detectar qué zonas han sido rellenadas para concentrar los estudios en esos lugares», expresó.

Se espera que la semana entrante estén disponibles los datos necesarios que permitan una interpretación afinada de la situación.

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