Luego de un agitado debate, el CDC aplazó discusión

Guarga y FEUU disienten por cobro de matrícula

Tras cinco horas de debate en la madrugada del martes y a propuesta del rector Rafael Guarga, el CDC aplazó la resolución sobre el tema, tras una reñida votación de once contra ocho. Sufragaron a favor los decanos y el propio rector, pronunciándose en contra los tres delegados del orden estudiantil, los tres docentes, un egresado y el delegado de Arquitectura.

«Acá el problema de fondo es político. Guarga quiere dar una señal al Poder Ejecutivo de que la Universidad se está modernizando», señaló visiblemente molesto uno de los veinte representantes estudiantiles que asistieron a la sesión.

Los integrantes del CDC fueron sorprendidos al comienzo de la reunión –(donde primero se debatió la asignación de recursos del presupuesto– por un grupo de estudiantes de la Facultad de Humanidades, quienes presenciaron el debate en silencio, pero con un enorme cartel que decía: «No al cobro de la matrícula».

En un principio se presentaron tres propuestas: la del rectorado, que propone darle «autonomía» a cada centro para que cobre o no los cursos de posgrados, la de la Federación de Estudiantes del Universitarios (FEUU), que rechazó desde el comienzo el cobro y señala que los cursos deben ser gratuitos, y la presentada por la Asociación de Docentes de la Universidad (ADUR), que reinvindica respetar el principio de gratuidad, pero habilita a que se presenten «excepciones».

«Contradictoria»

Al comienzo del debate, Daniel Panario, delegado del orden docente, cambió la propuesta de ADUR y propuso dos artículos. El primero (10º en el documento de discusión), deja claro la «gratuidad» de la enseñanza superior. En tanto el segundo (11º) señala que hay «excepciones» y que las mismas deben ser consideradas por el CDC y aprobadas por «una mayoría de dos tercios».

El planteo fue cuestionado por Rafael Guarga, quien sostuvo que la propuesta redactada por ADUR era «contradictoria», porque mientras el primer artículo destaca la «gratuidad», el segundo deja vía libre a las «excepciones».

Sin embargo, los delegados docentes negaron que fuera contradictoria y la mantuvieron.

Este incidente, al comienzo de la sesión, fue el que indujo al rector –casi cinco horas más tarde– a pedir la postergación del debate, para que los decanos «consultaran» a sus respectivos consejos.

En su intervención, el vicerrector de la Universidad y decano de Economía, Miguel Galmés, propuso mantener una resolución que data de 1991, en la que se autoriza a cobrar los posgrados, previa aprobación del CDC por mayoría simple.

Actualmente, en la Universidad se dictan cursos de posgrado en varias facultades: Ciencias Económicas, Medicina (donde sólo pagan los extranjeros), Humanidades, Ciencias Sociales y Agronomía, entre otras.

En Ciencias Económicas se dictan tres posgrados de Administración, Finanzas y Marketing. El curso de Administración cuesta U$S 4.500, mientras que los otros dos valen U$S 5.500, según informó a LA REPUBLICA un funcionario de esa casa de estudios. El curso de posgrado dura un año, más el trabajo de campo.

Principios, méritos y recursos

Al explicar su posición, Galmés señaló que «no es casualidad que el área privada ofrezca cursos de posgrado».

Basándose en datos de la Encuesta Nacional de Hogares del año 1996, el jerarca universitario dijo que «el ingreso medio de los profesionales universitarios es 2,6 veces mayor que el ingreso promedio de la población», lo que los habilita a solventar los cursos de posgrado.

«Nuestra Facultad depende de recursos extrapresupuestales para mantener la carrera. Con estos recursos se mantiene al equipo docente», señaló, añadiendo que los cursos de posgrado en las facultades privadas «pagan «el doble a los docentes».

«Por favor, no nos aten las manos», dijo Galmés al resto de los miembros del CDC, ante la posibilidad de que se decida prohibir el cobro de la matrícula.

Por su parte, el decano Adolfo Elizaincin dijo que en la Facultad de Humanidades «estamos todos en contra». Advirtió que dentro de «15 o 20 años va a ser imprescindible» que todos los estudiantes hagan posgrados.

Elizaincin sostuvo que habilitar el cobro de la matrícula del posgrado abre «la puerta para que en el futuro se cobre por cursar los grados». «En ese contexto, es imposible implantar el cobro», agregó enseguida. «En esta resolución del cobro está el germen de la Universidad tal cual la conocemos», advirtió Elizaincin.

En tanto, el delegado estudiantil, Javier Royer, señaló que los «ingresos a los posgrados» se tienen que hacer «como hasta ahora, en base a los méritos».

Roger añadió que «para la FEUU la discusión tiene un trasfondo político», porque «está en juego el principio de la gratuidad».

Asimismo, sostuvo que el argumento de Galmés respecto a que los «privados cobran a los que hacen posgrados también vale para los grados».

«Amargura»

Al explicar la posición de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República, Daniel Paneiro destacó la importancia del principio de gratuidad, pero dijo que algunos cursos de posgrados, como «en Medicina, donde hay personas que llegan a cursar hasta tres especializaciones gratis, está claro que pueden pagarlas».

Paneiro también señaló que algunos bancos, como el Citibank y entes como UTE o Ancap, «pueden querer capacitar a su personal y para ello pagarle cursos».

Sin embargo, aclaró que «lo que no queremos es discriminar a los que tienen menos».

Enseguida, el decano de Agronomía, Alberto Sirio, leyó un documento de ADUR, en el que se señala que los posgrados «deben financiarse con fondos especiales» y «el pago de la matrícula».

«Ese no es un documento oficial», replicó Paneiro.

Al explicar su posición, Sirio señaló: «La Facultad me obliga a votar por la gratuidad, pero yo estoy en contra y la unanimidad de los profesores de posgrado también».

Sirio argumentó «moralmente» a favor del cobro de la matrícula, lo que irritó a los delegados estudiantiles y docentes.

El decano de Agronomía preguntó, entonces, «dónde van a salir los recursos, si tenemos U$S 134.000 para financiar todos los posgrados. ¿Qué les digo a las 90 personas que quieren hacer el posgrado en el caso que se prohíba cobrar matrícula?

Mientras Sirio hacía uso de la palabra, los estudiantes agitaron la pancarta, pero en silencio.

Asimismo, el jerarca universitario volvió a preguntar: «¿Qué pasa con los estudiantes) extranjeros?» Pronosticó que «muchos de ellos –provenientes del Mercosur– van a venir» y luego se irán.

Al ser consultado sobre cuál es la posición de la FEUU al respecto, Royer dijo a LA REPUBLICA, que «todavía no se discutió este punto».

«¿Hasta cuándo vamos a seguir despreciándonos y pagándoles mal a los docentes?», inquirió.

Sirio también preguntó por qué se cobran los cursos de educación continua. «Acá nadie habla de cobrar matrícula de grado», dijo, señalando que se iría con una «sensación de amargura si se vota la gratuidad».

Al fundamentar la negativa de los estudiantes a cobrar cualquier tipo de matrícula, el delegado de la FEUU Alvaro Danza dijo que «hablamos del futuro de las nuevas generaciones, porque decimos que sólo pueden ingresar al posgrado los que pueden pagarlo». «Â¡Justo voy a cobrar lo que toma más trascendencia!», exclamó Danza , reiterando que «este es un tema de principios para la Universidad».

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