Tienen la Palabra…
A los lectores
1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.
2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.
Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.
3. Ninguna carta deberá tener una extensión mayor de 40 líneas de 60 espacios cada una.
Si excediere ese límite la dirección se reserva el derecho a resumirla respetando su línea argumental y su estilo.
En Maroñas se dio la lógica
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Suele decirse que «en las carreras no hay lógica», aludiendo al hecho tan difícil que resulta acertar un ganador. Sin embargo, como ejemplo al canto de que ello no es tan así, asoma esa noticia divulgada en las últimas horas por la página hípica de LA REPUBLICA, destacando el hecho, lamentable hecho, de que «venció el plazo y Equus no pagó lo acordado», llevando «incertidumbre sobre el futuro del Hipódromo de Maroñas», haciendo trizas al menos por el momento, las ilusiones de miles y miles de familias que viven del turf. Y también de un sinnúmero de aficionados al «Deporte de los Reyes», que por estas latitudes suman legión.
Es que los privatizadores, hoy por hoy en estos países de Sudamérica, siguen queriendo comprar sin plata en negocios que como las carreras de caballos, dejan al banquero aun comenzando sin un peso en sus arcas, alrededor del 40% de lo apostado, sin un riesgo mínimo de pérdida. Lo que constituye, obvio es destacarlo, un negocio redondo como la pista en que se desarrollan las lides hípicas.
Ahora, recién ahora porque antes no se investigó sobre el potencial económico de los eventuales compradores, salta a la vista que éstos afrontan serias dificultades financieras en su lugar de origen, dando lugar al hecho de que llegado el momento de «ponerse», se vean enfrentados a la cruda realidad de que carecen de los fondos necesarios, como para poner en marcha el reflote de un circo hípico, el mejor de Uruguay, al que pésimos dirigentes y un elevado número de banqueros clandestinos llevaron al triste final que hoy motiva la ruina de una de las actividades otrora más prósperas de un país que «se hizo a caballo». Y de la que dependían, créase o no, algo así como veinticinco mil familias.
Maroñas, desgraciadamente abandonado a su suerte por largo tiempo, luego de constituirse por decenios en uno de los hipódromos más prestigiosos y esplendorosos del continente, deberá seguir esperando, en tanto autoridades de gobierno y en especial el Ministerio de Turismo, parecen ignorar que el espectáculo turfístico sigue siendo tanto en Palermo como en San Isidro, en Cidade Jardim o en Monterrico, en Ascot, Epsom o Longchamps o yendo hacia el Norte en Kentucky o Churchill Downs, una de las atracciones turísticas de todo el año, amén de una fuente de trabajo de las más importantes, y por momentos, una generadora de divisas habida cuenta de la infinidad de purasangres criados en praderas nacionales que en todos los tiempos supieron lucirse en el exterior.
Es triste. Es penoso. Pero es la realidad: ¡mientras el otrora laborioso y coqueto barrio de Ituzaingó peludea entre ranchos de lata e indigentes por doquier, los burreros de ley debemos seguir viviendo de recuerdos! (Por si alguno se olvidó, por algo hay un caballo en el escudo patrio…)
Marcelo Tito – Periodista de turf
El vía crucis de sacar la «Cédula de Identidad» a los niños
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Nadie que no haya pasado por esto lo va a creer: ir a buscar, renovar, reobtener por extravío o hurto, u obtener por primera vez la Cédula de Identidad. Se le exige a los bebés por encima de los cuarenta y cinco días de edad la cédula para cualquier trámite de sus papás. Como consecuencia, el sector más pobre del país, que es el que cobra la asignación familiar, se ve impedido de este beneficio si no tiene ese documento.
El problema no es el que se exija el documento, sino poder obtenerlo. Las colas empiezan a las 4.00 AM, –hay que ir con partida y un adulto personalmente– obtener un número, si no han sido entregados todos, bajo lluvia, calor, en las angostas veredas de la Ciudad Vieja, nadie de la DNIC sale a avisar que los números se hayan terminado; dentro se teje el llanto de los niños, el calor, el sudor, el hacinamiento total.
Mientras los empleados pueden levantarse a tomar agua, la gente no puede moverse porque ni siquiera se oye cuando a uno lo llaman; los empleados mágicamente desaparecen.
No hay un supervisor a la vista e identificado. No hay buenos modales. Si alguien responde es para decir «no sé».
El local es antihigiénico, insalubre y totalmente fuera de lugar que los bebés estén pasando por esto y sus padres también. Alguños niños son castigados por sus mamás, donde yo ví como más de una perdía el control frente al desorden de sus niños y ella misma rompía a llorar
De seguir así la DNIC está fomentando su propio desprestigio y terminarán privatizando el servicio, como lograron hacerlo con el Carné de Salud.
Las denuncias de extravío o hurto del documento, sirven sólo por 24 horas. Es kafkiano.
Una madre – CI: 1.595.757-1
Escuela abandonada
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Queremos comunicar que la Escuela de Médanos de Solymar no estará habilitada hasta julio.
Por tal motivo, 160 alumnos de allí, concurren a la Escuela de Lomas de Solymar Nº 218.
Consecuencias: un hacinamiento brutal con imposibilidades absolutas de poder trabajar en esa forma insalubre.
«Dicen» que en Médanos falta el equipamiento. ¿Qué se hizo durante los 3 meses de vacaciones?
Los saluda
María – C.I.: 600-722-0
Enrique Ruiz afirma que defenderá su parcela
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Soy uruguayo, tengo 28 años. Quiero forjar mi presente y mi futuro acá en mi tierra. Soy estudiante de Agronomía y tengo una ilusión: contemporizar la teoría y la práctica activa de los estudios. No soy un terrateniente capitalista, ni de familia acaudalada. El único medio para desarrollar mi sueño es el INC. Me presenté como cualquier particular ante dicho Instituto desde el año 1996 a cinco solicitudes de tierra resultando en la última adjudicatario de una fracción de 122 Hás en el departamento de Soriano.
Por lo tanto mi anhelo se vio postergado en cuatro oportunidades. Lo acaté y respeté. Son las reglas del juego. Soy uno de los pocos casos que revierte la corriente de despoblamiento del medio rural.
Pocos días después el señor representante del EP-FA Roque Arregui remite un pedido de informes sobre esta adjudicación motivado por la denuncia de presuntas irregularidades. Hipotéticamente el pedido estaba dirigido a estudiar el accionar del Directorio del INC.
Sin embargo en el corriente mes mi nombre apareció en varios medios de prensa como flagrante violador de «las normas» del INC, haciendo especial hincapié en la ley de creación del INC del año 1948, la cual dice que «el colono debe trabajar directamente el predio y habitar con su familia». Desde que han cambiado las circunstancias del relacionamiento entre el produc
tor y la tierra (mejores carreteras, comunicaciones, vehículos, innovaciones tecnológicas, obligaciones cotidianas como ciudadano, incremento de los procesos de burocratización), los criterios respecto a esta exigencia se han acompasado con una flexibilidad de parte de los sucesivos directorios, incluyendo directorios anteriores, período en el cual el señor Arregui ya era representante nacional.
Este tema fue aclarado por mí desde un principio ante el INC, donde mi condición provisoria de estudiante no acaudalado no me permitía permanecer los siete días de la semana en el predio considierando que los centros universitarios se encuentran en Montevideo. En contrapartida se creó una fuente de trabajo en el predio donde vive un colaborador permanente y esto le consta al INC.
Esta aclaración hecha personalmente al legislador no le resultó satisfactoria, ni que viajo todas las semanas pernoctando en el predio, ni las 53 hás. de verdeos de verano que se implantaron, ni los 150 animales en invernada, ni los 2000 metros de alambrados que se levantaron. No importó que la casa se llueva o que el galpón no tenga techo o que para mejorar esta situación sea necesario crear divisas fuera del predio. Sí importó que no habitara en el luguar los siete días de la semana o que quizás por mala fortuna sea hijo de un jerarca público que no tiene los medios para comprarme una fracción de campo. Acá no se trata de presencia o ausencia, se trata de responsabilidades, la mía es trabajar la tierra y lo estoy haciendo.
Fui agraviado y mi nombre manoseado públicamente. Yo le pregunto al señor legislador cómo me defiendo de estos ataques si él tiene inmunidad ante sus actos y dichos y yo no, accede más fácilmente a todos los medios y yo no, tiene el respaldo de la fuerza política más grande del país y yo no. ¿Cómo me defiendo? Ante la incertidumbre de mi situación detuve todas las actividades planificadas para el invierno y me vi obligado a devolver semilla ya adquirida perjudicando a otro productor involuntariamente.
A su vez le preguntó: ¿qué es más importante ver nacer un nuevo colono o ver crecer un terateniente?, ¿por qué no se interesó por la fracción cuando quien la ocupaba no la trabaja directamente?, ¿por qué no se interesó por el creciente estado de deterioro en que se encontraba la fracción desde el punto de vista productivo y habitacional?, ¿está convencido el legislador que no existen casos de abandono de predios o de subarrendamiento?, ¿por qué no investiga? Ahora yo soy quien se pregunta si es violar una norma ser emprendedor y procurar un futuro, si es delito tener un padre que ascendió peldaño a peldaño en su carrera administrativa, si es delito no tener fortuna para comprar un campo o si es delito ser relegado en cuatro solicitudes a tierras anteriores y no presenta queja alguna sobre irregularidades.
Pregunto si es correcto manejarse a través de denuncias secretas, intrigantes y sin fundamento que no se sabe qué oscuro fin persiguen.
Pregunto si no es de gente de hombría, de buen ciudadano y mejor uruguayo aclarar dudas o incertidumbres con el principal involucrado y no a espaldas de éste.
El señor legislador aspira a que se me quite la fracción ante lo cual voy a recurrir a todos los medios administrativos y judiciales correspondientes para dilucidar este asunto.
Agradece a usted atentamente,
Enrique Ruiz Montes – C.I. 1.847.542-5
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