Empresas de transporte carretero denuncian millonarias pérdidas
Las empresas de transporte de pasajeros por carretera que han crecido notoriamente en los últimos años a través de los destinos brasileños recibieron como balde de agua fría la decisión del Ministerio de Turismo.
El pasado viernes 23, cuando faltaban apenas dos semanas para la tradicional Semana de Turismo, el gobierno comunicó a los operadores que no podrían reforzar sus frecuencias con ómnibus contratados en Brasil. Alegaron motivos sanitarios, pero todos intuyen que detrás de ellos está la intención de evitar «la fuga de divisas que produce el turismo hacia Brasil».
Las empresas que ya habían comercializado un importante número de excursiones, afirman que no están en condiciones de cumplir.
Fuentes vinculadas al sector dijeron a LA REPUBLICA que ya hay comercializadas más de 1.000 excursiones que no podrán ser cumplidas, lo que devendría en una pérdida directa para las empresas de entre 300.000 y 400.000 dólares.
A esta importante suma –siempre según las fuentes– hay que agregarle otra «muy difícil de estimar» por lo que se perderá de vender «en estos últimos días, tradicionalmente los más importantes en volumen, si esta medida se mantiene».
Los informantes agregaron, además, que las empresas se verán «seguramente enfrentadas a reclamos en el marco de la Ley del Consumidor» lo que provocaría pérdidas aún mayores. Las empresas más perjudicadas por esta medida son: COIT, TTL Turismo, Queguay Viajes, Argentina Representaciones, Mtour, ADTour, Ramal, Turisclub y Orientur, que son las que tienen mayor cantidad de excursiones comprometidas y ómnibus contratados.
Fuentes del sector señalaron a LA REPUBLICA, que «desde hace más de 20 años se viene instrumentando en el sector la contratación de ómnibus en Brasil para cubrir una demanda que excede largamente el parque automotor disponible en nuestro país».
Las fuentes indicaron que en una reunión que empresarios del sector sostendrán hoy a las 18 horas con el ministro de Turismo, Alfonso Varela, le pedirán «cordura». Agregaron que «no cuestionan la potestad del gobierno para cambiar la política turística del país, pero no se puede cambiar en medio de Semana de Turismo, sin tiempo de reconvertirse, adquirir incluso ómnibus o reciclarse en destinos nuevos».
Los empresarios destacaron que «es muy difícil entender los argumentos de fomentar el turismo interno, cuando por ejemplo en las termas la capacidad está colmada y además la oferta brasileña es notoriamente más barata».
Las fuentes señalaron también decisiones que parecen ser contradictorias con la que se cuestiona: «Mientras no nos dejan contratar ómnibus se autoriza a que la empresa de aviación paraguaya TAM y Aerolíneas Argentinas realicen charter desde Montevideo hacia Brasil».
También recordaron que «en la política de cielos abiertos que impulsó el ministro Varela desde que asumió el cargo, las empresas norteamericanas han llevado un 30% más de turistas hacia EEUU que los que han traído para Uruguay. Allí eso lo explica el mercado y entonces ¿por qué en este caso no?».
La medida
Fuentes cercanas al Ministerio de Turismo revelaron a LA REPUBLICA, que la iniciativa partió del propio titular del Ministerio, Alfonso Varela, quien se la trasladó al primer mandatario Jorge Batlle.
«Se puso como principal motivo el tema de la aftosa, pero en realidad se trata de un manotazo para frenar que las divisas generadas por el turismo nacional vayan a parar al extranjero, especialmente a Brasil», confirmó un vocero de la cartera de Estado.
La medida, según operadores turísticos, provocará pérdidas millonarias en el sector, teniendo en cuenta que la mayoría de las empresas hicieron numerosas reservas hoteleras y de restaurantes, contratando además guías turísticos y buses brasileños para reforzar sus líneas regulares.
Según una disposición del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) las empresas tienen la obligación de contratar, en primer término, todas las unidades de transporte internacional de origen nacional para cubrir los itinerarios, las que generalmente no cubren la demanda de turistas uruguayos. Por eso es habitual que se contraten buses extranjeros, especialmente procedentes de Brasil, para satisfacer la demanda que es habitualmente muy importante.
La medida fue comunicada por el propio presidente Jorge Batlle al subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Juan Aguerre Cat, quien fue el encargado de informar a la Asociación Nacional de Empresas de Transporte carretero de Autobús (Anetra).
Aguerre Cat confirmó a LA REPUBLICA que la iniciativa partió desde el Ministerio de Turismo, debido al «gran drenaje» de recursos uruguayos, vía turismo, hacia Brasil.
«Esto se debe a la contratación de transporte brasileño, mediante la entrada de ómnibus vacíos al país y regreso con pasajeros uruguayos, lo que además fomenta el turismo hacia el exterior.
Por eso, se pensó que era conveniente limitar la salida», afirmó el jerarca.
Aguerre desestimó que existiera «malestar» en los operadores turísticos, aunque reconoció que la decisión se tomó cuando algunos operadores ya habían comenzado a «promover y vender excursiones» para Semana de Turismo.
«Sé que algunas empresas comenzaron gestiones para ver si en forma parcial se autoriza el ingreso de buses para lo que ya está vendido. En estos momentos, se está analizando el pedido», afirmó Aguerre.
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