Uruguay es líder en deserción escolar
El presidente del Codicen, Javier Bonilla, propuso realizar un estudio sobre la condición de las nuevas «familias uruguayas» en la franja de «20 y 30 años», para poder articular políticas educativas tendientes a mejorar su situación.
Durante la presentación del documento, «Un análisis acerca de los jóvenes que no trabajan ni estudian», producido por la Unidad Ejecutora de Programas del Centro de Capacitación y Perfeccionamiento Docente, el jerarca de la ANEP sostuvo que existe un «desdibujamiento de los roles del adulto y la niñez» que es necesario analizar.
El estudio presentado por los sociólogos Carlos Filgueira y Alvaro Fuentes, adelantado ayer en LA REPUBLICA, reveló que el 11% de los jóvenes entre 12 y 27 años (66.000 en total) no estudia, no trabaja y tampoco busca trabajo. El trabajo fue presentado en el local del Centro de Capacitación y Perfeccionamiento Docente de la calle Asilo.
Javier Bonilla señaló que en el mundo desarrollado y en varios países de América Latina hay una mayor «flexibilidad laboral» que en el Uruguay para que «los jóvenes puedan estudiar».
También criticó al Ministerio de Salud Pública y afirmó que «los horarios de vacunación» coinciden «con la hora en que trabajan los padres de los alumnos».
Tras señalar que «son aproximadamente uno de cada diez los jóvenes» que se encuentran fuera del sistema educativo y laboral en nuestro país, el sociólogo Renato Opertti, encargado de la coordinación general del estudio, señaló que el documento presentado es un «diagnóstico» sobre este sector de la población.
«Esto es importante para agendar la discusión sobre cómo el sistema educativo y el conjunto de la sociedad responden a la necesidad de estos jóvenes. Lo que parece claro es que el sistema educativo uruguayo tiene problemas de retención de estos jóvenes», señaló el técnico.
Opertti agregó que el documento revela que «6 de cada 10 jóvenes (que desertan del sistema educativo y laboral) pertenecen al fragmento más pobre de la sociedad». En este sentido, destacó el bajo nivel educativo de este grupo: «Uno de cada dos no traspasa primaria y uno de cada tres sólo llega al ciclo básico».
«La mayoría es del Interior, donde el 70% son mujeres. En el grupo de 16 a 19 años este porcentaje aumenta debido a la temprana condición de pareja, el embarazo adolescente, o el problema de las madres solteras. De 18.000 personas en esta situación, 12.000 son mujeres», observó.
Opertti propuso «trabajar sobre cómo diversificamos las ofertas educativas para tratar de retener a estos jóvenes».
Asimismo, señaló que estos jóvenes no son marginales, pero advirtió que la situación en que se encuentran es «la ruta a la marginalidad».
Por su parte, el sociólogo Ruben Katzman eñaló que «es natural que mientras el desempleo se mantenga estancado, los jóvenes dejen de buscar trabajo». Tras señalar que «el sistema educativo uruguayo es más exigente que el resto de América Latina», Katzman dijo que excepto Brasil, Uruguay está a la cabeza de nuestro continente en deserciones de la enseñanza media.
Katzman dijo que en Uruguay el «44% de los jóvenes abandonan Secundaria», mientras que en Chile son el «19%» y en Argentina el «34%» de la población secundaria.
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