Tiene la palabra
Dos películas que ya vimos…
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La capacidad de asombro de los uruguayos no pocas veces se ve desbordada por la realidad.
Hace pocos días observamos en el canal de cable TN a la experta en temas cinematográficos y teatrales Catalina Dlugui, de Argentina, elogiar sobremanera la primera incursión del actor uruguayo Osvaldo Laport (oriundo de Juan Lacaze, Colonia), en la órbita del cine. Al parecer Laport –siempre según la mencionada periodista– se luce en la producción donde hace de «capo» de una mafia de la venta de droga, que opera en Punta del Este.
No es de sorprender que los argentinos hayan elegido al principal blaneario uruguayo como centro de la distribución de drogas, habida cuenta de la innegable concurrencia de consumidores –Cóppola, Maradona, etc., por poner algunos ejemplos…– todos nacidos allende el río. A los que se suman muchos otros, felizmente, que sólo concurren a la Punta por sus maravillosas atracciones naturales y materiales.
Lo que sorprende, al margen del protagonismo de la película por un actor uruguayo, es el lugar elegido, justamente cuando más «a mano», allí en Argentina, se posee toda una faja costera donde la droga corre por doquier, generando muchas veces hechos espeluznantes a nivel criminal, a los cuales no están ajenos traficantes, policías, consumidores, «ricos y famosos» y hasta personajes políticos de cierta notoriedad, incluyendo hasta un mismísimo gobernador, acusado en su momento públicamente de liderar la mafia narcotraficante.
Habría muchas otras consideraciones para formular pero, a simple vista, dado el perjuicio gratuito ocasionado al turismo vernáculo, pensamos que el Ministerio de Turismo nacional debería emitir una opinión al respecto.
En materia de películas, no menos deplorable en estos momentos resulta el anunciado (y ya concretado estreno) de la producción «Hombres de honor», protagonizada, entre otros, por el genial actor Robert De Niro. En la misma se cuentan las vicisitudes de un buzo enfrentado en su riesgosa actividad, a los desplantes de mando de un alto jefe de la Armada de su país. La exhibición para mucha gente resulta más que poco feliz en momentos en que la ciuidadanía uruguaya vive la angustia y el dolor de acontecimientos muy tristes protagonizados por integrantes de la Armada (hundimiento del «Valiente», caída de un helicóptero, muerte por asfixia de un buzo en el puerto…), todo lo cual da lugar a un estado de ánimo que hace inconveniente la exhibicón de este tipo de temas en los tiempos que corren.
Que hay droga en Punta del Este no es novedad. Pero en mayor grado la misma se comercializa en Mar del Plata, Pinamar, Cariló, Villa Gesel, etcétera, sorprendiendo la elección de nuestro principal balneario por un realizador argentino. Que hay drama en el mar, sobre todo en el mar uruguayo en los últimos tiempos, también es una realidad y muy triste. Frente a todo lo cual, sin caer en censuras propias de tiempos oscuros, alguien, a nivel gubernamental aquí en nuestro país, podría interceder para que el ya característico «bajón nacional» no se siga acentuando.
Carlos Peñalba – C.I. 1.938.567-7
Uruguayos en la diáspora: unidos por la raíz
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Desde hace algunos meses una imponente ola de migratoria, la cual se suma a las ya producidas en los años 70 y 80. Se van del país principalmente los jóvenes, la gente, en la cual se ha invertido: estudiantes universitarios, obreros calificados, profesionales de la más vasta experiencia y quehacer de un país.
Según datos de la Dirección Nacional de Migraciones en los primeros 6 meses del año 2000 se entregaron unos 5.000 pasaportes contra 7.561 que fueron entregados en el año 1999, esto lleva a suponer que más de 10.000 uruguayos ya han abandonado su querido país.
Es ante esta realidad que desde el Parlamento Nacional y a instancias del diputado Víctor Rossi se presentó un proyecto para que el Estado Uruguayo tome como propia la suerte y el amparo necesario a los compatriotas.
Entendiendo que este es un momento oportuno para dicho emprendimiento, dado que estamos muy lejos de un año electoral, lo cual separa y aleja cualquier suspicacia.
El objetivo es crear un espacio para mantener los vínculos con los compatriotas que están en el exterior facilitando a través de una ley que fortalezca la comunicación en el más amplio sentido y el aporte de los uruguayos al patrimonio Nacional no sólo apelando en épocas electorales o cuando logran alguna notoriedad.
Es nuestra intención crear una red de vínculos para que desde Uruguay podamos también ayudar en forma práctica a solucionar los mil y un problema que se crean en el exilio económico ya sea con trámites, gestiones e incluso, por qué no, también poder votar, el cual es un derecho del cual carecen quienes se ven obligados hoy como ayer a buscar otros horizontes pero siempre mantienen su esperanza de volver a su querido país.
Compatriotas, de tener interés en este planteo y su concreción comunícate con nosotros a través del correo electrónico [email protected]»Fossatti»
Esteban Fossatti – Coordinador de Uruguayos por Uruguay – CI 1252333/7
José Luis Ferreira (Choche) – Coordinador
El vasco tiene razón
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Leopoldo Amondarain tiene razón en expresar su desagrado ante el tratamiento de los problemas en el país vasco y de ETA por parte de la prensa grande. Es evidente que toda esta alharaca acerca de ETA se hace sólo con propósitos políticos, siendo que el PP quiere imponer en el país a su candidato, el ex ministro del Interior, Mayor Oreja.
Todo lo que pueda hacer ETA palidece ante el daño que el guía espiritual del PP, Francisco Franco, causó a España y su pueblo. Y ahora quieren instalar a un maketo franquista en el puesto de lehendakari y se ilusionan de que eso resolverá el problema. Evidentemente no conocen a los vascos.
Roberto Muiña Berrio – CI 566.665-1
No comprendo al pueblo uruguayo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ruego me disculpen la dureza de estas líneas pero deben comprender la impotencia de ver a nuestro pueblo hundirse por su propia voluntad.
Después de conocer el resultado del pre referéndum no me queda otra cosa que desistir en mis intentos de entender a nuestro país y a su gente. Sólo un 20% se interesó por el futuro de las empresas públicas y los bienes del Estado; yo, desde 9 mil kilómetros, me pregunto: ¿de qué sirvieron el valor y la dignidad de mucha gente durante tantos años? ¿De qué sirvió tener desaparecidos, muertos, exiliados, torturados? Creo que nuestro pueblo no se merece el sacrificio de quienes en muchos casos dieron su vida.
El desinterés y la desidia de mis compatriotas me obliga a reflexionar que si a ellos que viven allá no les interesa, ¿por qué me tengo que hacer problemas yo que estoy lejos?
Somos un pueblo indigno, inculto y, además, cornudo. Ya no hay esperanza ni dignidad; Uruguay está destinado a desaparecer. Somos un país pequeño, pero no en superficie sino en calidad moral.
Compatriotas que prefirieron ir a la playa el domingo 18: disfruten de los servicios privatizados, disfruten de las bondades de los inversionistas extranjeros y del futuro que ellos brindarán, porque éste que aquí está escribiendo n
o quiere saber de más quejas de Uruguay. A partir de este momento me quedó bien claro que nuestro pueblo está conforme con las cosas como están, y si no, vean los números del referéndum.
Deberíamos aprender de los ‘indios’, como calificamos a los otros pueblos de América Latina. Dimos un triste ejemplo; mostramos la verdadera cara de lo que somos como nación y como sociedad. Algunos refranes vienen a mi cabeza en este momento: «Cada pueblo tiene el gobierno que se merece» o «Sarna con gusto no pica»…
Con la esperanza de no tener que escuchar justificaciones a lo ocurrido el domingo 18 de febrero, desde la tierra de Simón Bolívar,
Edgardo F. Marenales
La conducta de los profesores de Derecho
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Injusticias, atropellos, decisiones dictatoriales son los actos de los profesores en la Facultad de Derecho. Por ejemplo poner preguntas en los exámenes a alumnos reglamentados sobre temas que no se estudiaron en clase. Cualquier tema que no se dio en clase no se puede preguntar. Sin embargo los profesores lo hacen igual sin importarles, ni el reglamento ni los alumnos.
Aparentemente, o sin aparentemente, la cuestión es desmotivar al alumnado para que no estudie más. Sólo se favorece a aquellos que tienen la suerte de estudiar sin necesidad de tener que trabajar. Conozco mucha gente que está con bronca, desmotivada, que dejó la Facultad porque es imposible luchar contra los profesores. Si planteas el problema te fichan y no aprobás más. Hay mucho más. El Decanato no atiende la situación. Usted tiene el único medio periodístico independiente del Uruguay. Lástima que no tengan todavía la radio Libre AM y en el futuro espero el canal de TV satelital!!
Gonzalo Crosa
No sólo se fue otra gloria tricolor
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
No sé si usted leerá estas líneas pero a su periodista le faltó olfato; sólo basta con mirar lo que publicó su competencia sobre este tema «Se fue otra gloria tricolor» refiriéndose a la muerte del escribano Mario Bergara. Su notero en deportes olvida que tan lamentable pérdida la sufre también el Racing Club Montevideo, Club por donde se formaron como deportistas y enriquecieron su historia.
No sólo él sino sus hermanos y también el sobrino el querido «Laca» Federico. Con sinceridad el fútbol no escapa a la conveniencia de una noticia.
También le invito a una reflexión: si hubo lágrimas por esta muerte, quién las vivió más hondamente, un racinguista o un partidario de Nacional.
Su trayectoria y el estilo de su medio de prensa hasta el presente es mostrar independencia de opinión, quizás polémico por desnudar temas que muchas veces no conviene al establishment de nuestra sociedad.
Williams Lucas
Solicitud de auxilio
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Necesito saber si el señor presidente Jorge Batlle leyó los documentos que le dejé el 15/12/2000, luego de hablar con la secretaria de su señora esposa.
Mi problema fue una estafa, luego de haber pagado una casa y siendo traicionada por una profesional de las Piedras.
No he podido vender ni alquilar desde el año 1999. Soy pensionista y vivo precariamente en Paysandú. Es por esto que ruego al señor Presidente que como abogado presente mi caso a un profesional honrado.
Ansiosa y esperanzada de ser escuchada, saluda a usted muy atentamente.
Angustiada de Paysandú
A los lectores
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