Tiene la palabra

Aumento de combustibles no es el camino

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Referente al aumento de combustibles y luego del artículo de Daniel Olesker confirmo una vez más que los sucesivos gobiernos que en los últimos años ha soportado el país se han construido una situación sin salida que se agrava día a día. Y ya lo dice muy bien Olesker, si no hay una reforma del sistema impositivo, no habrá mejora.

En ese aspecto el nuevo aumento de los combustibles es sintomático, se sigue tasando el consumo lo que redunda en una mayor reducción de éste; menos consumo menos recaudación, menos recaudación aumento de los impuestos para compensar. Y así sin solución de continuidad.

Mientras en Uruguay se sigue ese camino, en los EEUU, un conjunto de personas de gran fortuna se han declarado contrarias a la anulación del impuesto a las herencias propuesto por Bush.

Y no olvidemos que en este país hay un impuesto a la Renta de las Personas Físicas, un enfoque completamente diferente en un país capitalista al que la existencia de ese gravamen no le ha impedido tener una enorme prosperidad, y que quizás sea uno de los fundamentos de ella.

Roberto Muiña Berrio – CI 566.665-1

 

Investigaciones en el Banco de Seguros

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Vuestro prestigioso matutino se ha venido ocupando del tema «Banco de Seguros». ¿Recuerda las pancartas de AEBU denunciando al Dr. Ricca, acusado de pagar indemnizaciones por montos muy superiores a los reclamados?

El Directorio lo sancionó apenas con una «censura». (Sin embargo ahora a una modesta auxiliar administrativa, le «metió» tres meses, apenas ¡por unas llegadas tarde!)

El señor Iglesias, vino para «salvar» al Banco. Pero recién ahora, a varios meses del atentado a Mariño, resuelve intervenir Sección «Automóviles»… ¡tras un intento de robo absurdo!

Sin embargo, dicen que el tal Ricca trabaja en su Secretaría. Si es cierto, ¿a quién pretende «salvar» el señor Iglesias?

¿Sabe todo esto el doctor Batlle?

Si lo sabe… ¡pobre Banco de Seguros!

Ismael Horta – C.I. 675.342-7

 

¿No se habrá querido desprestigiar a la Justicia?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Yo como simple ciudadano y a usted como sagaz jurisconsulto, quiero hacerle una pregunta que puede resultar extraña, pero tiene también su cuota de duda: ¿puede ser que todo este asunto del preso liberado tras la visita de cárceles (a lo que los medios, caso del diario «El País», dieran gran difusión) y su casi inmediata detención tras un asalto frustrado haya constituido algo «armado» para desprestigiar a la Justicia uruguaya, y en especial a su Suprema Corte?

Usted, como muchos, dirá que «yo estoy viendo debajo del agua» o «buscándole la quinta pata al gato», pero créame, sinceramente, que lo hago con total soltura y sin pensar mal o bien de alguien, sino simplemente buscando la respuesta a un asombro que ha invadido a mi persona como a la de tantos uruguayos.

En primer lugar (lo dijo también el doctor Guillot en reportajes) causa asombro que en Uruguay, un tipo pase más de dos años preso por intentar robar una campera usada, mientras presuntos infidentes de una devaluación, por poner un ejemplo, se mueven libremente y hasta pueden llegar a los lugares más encumbrados del quehacer nacional. Realmente, es «de Ripley», pero es.

Estoy asombrado de la difusión que se le dio en su momento, reitero, fundamentalmente por el diario «El País» y los canales de TV abiertas (que ya sabemos para qué lado «disparan») a la liberación de algunos reclusos tras la visita de cárceles reciente. (Algunos saludaban como si se tratara de héroes que volvían de una guerra!…).

Nadie preguntó, ¿para qué?, con qué recursos contaba el liberado para reinsertarse en la sociedad y sobre todo en la actividad laboral. Salvando las distancias, algo parecido con el jugador del Club Nacional reincidente en riñas: ¿Nacional cuenta con algún psicólogo que oriente a sus futbolistas en cómo debe actuar un profesional en la cancha y fuera de ella? Pero volvamos al recluso liberado y ulterior asaltante.

El ministro del Interior le echa la culpa a la Justicia. la Justicia, al andamiaje carcelario, dependiente del Ministerio del Interior. En el medio están los que, como el caso que nos ocupa, van en cana más de dos años por afanar una campera usada. Y en la cárcel «aprenden» una nueva manera de «ganarse la vida», dado que nadie (desde el Poder) les ofrece otra alternativa.

Mientras tanto, los lavadores de dinero (y los bagayeros «grandes», los que contribuyen con las campañas políticas) siguen viviendo a lo Rey, sin que nadie los moleste…

Reitero la pregunta del comienzo, Sr. Director: ¿todo este balurdo, no habrá sido «armado» para desprestigiar a la Justicia del Uruguay? Podría ser…

Atentos saludos

Lorenzo Baliñas Orpi – C.I. 1.045.678-4

 

Contra el IRP a profesionales que no ejercen

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Por intermedio de esta carta quiero hacer de público conocimiento, algunas quejas acerca del régimen tributario uruguayo, que tanto aqueja al pueblo, en especial a una parte de la población integrado por profesionales universitarios, del cual formo parte, ya que soy escribana recibida desde hace 9 años, y muy en especial de aquellos profesionales que como yo, no podemos desarrollar la actividad profesional como fuera de esperar al momento de recibirnos, luego de sacrificar una gran parte de la vida al estudio. La queja apunta específicamente en mi caso, en que yo como tantos otros debemos abonar en forma arbitraria mes a mes, un impuesto a las retribuciones personales, por el solo hecho de habernos recibido, y más aún de habernos obligado al Estado, a inscribirnos como empresa unipersonal hace ya algunos años en el Ministerio de Trabajo. Ese impuesto asciende a la suma de $ 668 calculados en base a un sueldo ficto, pues se supone que percibimos la no nada despreciable suma de $ 10.688 por mes, cosa que no es así, lo puedo comprobar, y en base a ese sueldo que es de mentira en mi caso, me obligan a pagar un 6,25%, de más está decir que dicho sueldo no lo percibo mensualmente, en el mejor de los casos lo llego a percibir en un año.

Ahora yo me pregunto: ¿por qué en lugar de calcularlo sobre un ficto, no lo calculan sobre un real, o sea sobre lo que realmente trabajamos?, que yo sepa es impuesto a las retribuciones personales, y no impuesto al sueldo ficto, digo yo ¿no parece ilógico?

Otra pregunta en base a ese tema es la siguiente: ¿dicho impuesto no figura desde la época de facto?

Legisladores, senadores, diputados, ministros, ya terminó esa época de la que tanto nos quejamos, pero parece ser, que todavía seguimos manteniendo algunas de sus instituciones que sólo favorecen a rentas generales, ese gran bolsillo.

Lo que a mi humilde opinión respecta, debo decir que parece ser que aunque no se perciba una retribución personal, igual se debe abonar, y vaya lo de arbitrario, vestigios de la dictadura.

¿Si no percibo retribución personal, hasta cuándo debo abonar ese impuesto?

Parecería ser que ningún gobierno demócrata se percató de abolirlo, ni siquiera de intentarlo, ya creo que es hora de que alguien lo intente.

Otra queja apunta al fondo de solidaridad que debemos abonar los profesionales, con trabajo y sin trabajo, una vez d
e tener 10 años de recibido, que asciende a la suma por el momento de $ 2.120, hasta que el gobierno decida aumentarlo a 4 salarios mínimos nacionales, como se viene anunciando, dicen que este fondo es para solventar becas de estudio, y solventar el mantenimiento de las facultades.

Pregunto: en mi época de estudiante nadie sin ser mis padres, me solventaron la carrera, material de estudio, fotocopias, boletos, etc. ¿por qué debo solventar yo la carrera de los demás?, será realmente el dinero destinado a ese rubro, o tendrá algún otro…

Como reflexión a estas críticas quiero manifestar que de no encontrar solución a estos problemas, voy a tener que abandonar la matrícula de escribana, y con ello el sacrificio de gran parte de mi vida, de lo que aporté a la Caja Notarial (entre que es privado,y se mantiene con los aportes de los afiliados, sin pedir nada al Estado), también perder el sistema notarial de salud, y otros de los tantos beneficios, cosa que al Estado no le importa en lo más mínimo.

De paso y para ir terminando, quiero comentar que el aporte a la caja (el mínimo) oscila entre once y doce mil pesos uruguayos, de los cuales abono alrededor de hace siete años, el 75% de mi bolsillo, o sea no llego al mínimo y lo hago en rubro aporte complementario pero de todas maneras lo hago con mucho gusto, no así el impuesto a las retribuciones personale,s y de ahora en adelante también condenada a pagar el fondo de solidaridad.

Como pregunta reflexiva: Después dicen que el Estado es paternalista, ¿no será que los paternalistas son las personas que sí forman parte del Estado, que pagan obligadas por un gran señor y sin derecho al pataleo, para mantener las instituciones del mismo y todos sus beneficios?

Quisiera que todas estas preguntas, fuesen contestadas por el ministro de Economía y Finanzas, o por el señor Presidente de la República, con la mayor sinceridad posible, y siempre con la mejor buena voluntad, tratando de dar alguna solución posible, que creo que la hay para que muchos profesionales como yo puedan seguir adelante con el ejercicio de la profesión, y no abandonarla por la excesiva carga tributaria que impone el Estado.

Desde ya agradecida por la publicación y por hacer posible la libre expresión de las opiniones.

Esc. Marianela Pérez – Mat. 9884-

 

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