Los médicos cuestionaron la legalidad de la medida para los servicios de UCM

La Justicia falla este jueves sobre decreto de esencialidad

Aunque el silencio quedó impuesto desde el 7 de marzo cuando el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) respondió a la empresa Perses SA (Unidad Coronaria Móvil) acerca del conflicto, la tensión entre las partes continúa.

Ayer, la Justicia dio lugar al recurso de amparo presentado por la Asociación de Médicos de Perses para deliberar acerca de la legalidad o no del decreto de esencialidad emitido el 3 de marzo pasado por parte del Ministerio de Trabajo.

El abogado querellante, Ricardo Mantero, dijo a LA REPUBLICA que la juridicidad «no es discutible porque el artículo cuarto de la Ley 13.720 que considera los servicios esenciales, habilita a fijar turnos de emergencia sólo al Ministerio de Trabajo». Sin embargo –señaló–, el decreto de esencialidad » delega a la empresa la administración de las guardias, es decir que el derecho de huelga quedó en manos de privados», extremo que es cuesionado.

Si bien el decreto de esencialidad obliga a los médicos reclamantes a asistir a sus lugares de trabajo, los galenos de la Asociación de Médicos de Perses continúan el paro en todos sus términos y denuncian que fueron convocados a cualquier hora en la madrugada, » dos o tres horas antes de asistir a las policlíncas o a emergencias, según el secretario de prensa gremial, Francois Bordé.

Los servicios de 8 policlínicas y emergencia –conformada por 16 ambulancias para adultos y 5 pediátricas–, fueron alcanzados por el decreto de esencialidad del Ministerio de Trabajo, mientras que el sector de autos con radio quedó paralizado aunque con la asistencia de guardia gremial.

La pulseada de tres

La pugna en UCM, iniciada el 26 de enero cuando la empresa decidió distribuir las guardias entre los médicos –actividad que realizaban éstos desde hacía más de dos décadas– contiene distintos enfoques según las partes.

Para comenzar, la mediación del Sindicato Médico del Uruguay fue objetada por la empresa que aseguró que el gremio médico tiene intereses económicos y empresariales debido a que «es propietario de la emergencia 1727″, competencia de UCM.

El SMU adujo que su intervención es para defender los derechos de los médicos ya que la Asociación de Médicos de Perses considera, desde enero pasado, que la nueva forma de distribución de guardias «viola el convenio firmado en 1998 entre el gremio y la empresa».

Por su parte el gremio de los galenos de la UCM –que agrupa a 350 médicos– señaló en varias oportunidades que «la empresa resolvió administrar las guardias para otorgarle gran parte de ellas a los médicos que conforman Medic SA, conformada por 150 médicos que adquirieron parte de las acciones de UCM. La emergencia móvil hoy en conflicto recibe 200 consultas diarias en policlínicas y 700 llamados por radio, aunque debido a la temporada estival se observa una reducción del 20% en las consultas. El director de UCM y de Medic SA, José Esmoris, describió a LA REPUBLICA que existe un promedio de 36.000 a 38.000 horas mensuales en UCM, y precisó que cada médico tiene de 60 a 180 horas para el cupo de emergencia, y selecciona dentro de ellas las que desee. «Desde que el 26 de enero la empresa determinó asignar las guardias –a diferencia de lo que se hacía desde 1979– el 70% de los médicos eligieron horas y el restante 30% no las seleccionó.

En otra direccón, el vicepresidente del SMU, Hugo Rodríguez, dijo inmediatamente a la declaración de esencialidad que la misma «demuestra el acatamiento total del paro resuelto por el Sindicato», y reconoció sentirse «perplejo porque en el decreto del MTSS, se consigna que los cargos deben ser ocupados por los médicos que decida la empresa». Rodríguez aclaró que «esto es contrario al convenio que regiría hasta junio de 2001, y el MTSS está violando ese acuerdo», comentó.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje