Tiene la Palabra
Una propuesta indecente
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El Ministerio de Salud Pública propone una fórmula de pago de deudas a las prestaciones odontológicas de Asistencia Integral del año 1999 y 2000 totalmente inaceptable.
La propuesta es no pagar el 50% de la deuda y el resto en cuotas que llegan hasta fines de 2004.
1. Trabajamos con aranceles ya bonificados aproximadamente en un 30%.
2. Las deudas incluyen todos los gastos de materiales y laboratorio que corren por cuenta del Odontólogo Prestador.
3. Las deudas no tienen ninguna actualización al momento de pago (algunas de más de 3 años).
4. No se aclara el pago de la deuda de 1998.
Considero que es un abuso que el MSP aproveche la difícil situación que atraviesa el país todo, incluidos los odontólogos, para no pagar lo que legítimamente nos corresponde.
Dra. F. Gil – CI 1.417.900-1
Un educador excepcional
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ayer lunes 12 de marzo se cumplió un año del lamentado fallecimiento del arquitecto José R. Amela, un referente de la educación nacional, especialmente la técnico profesional, a la que dedicó, durante más de 45 años, sus mejores esfuerzos y desvelos.
Arquitecto de profesión, muy pronto descubrió que su verdadera vocación era la enseñanza y hacia ella encaminó sus pasos. En 1942 ganó por concurso de oposición y méritos la dirección de la entonces Escuela Industrial de Minas, ciudad donde debió radicarse con su familia. Al comenzar la década del 50 ganó –por la misma vía, nunca nadie le regaló nada– la dirección de la Escuela Industrial de la Unión. Finalmente, en los inicios de los años 60 fue designado inspector docente, cargo que en ese entonces tenía carácter integral.
Durante el quiebre institucional que afectó al país, las autoridades que entonces cometieron el enorme desatino de alejarlo de sus funciones, cuando era muchísimo lo que aún tenía para brindar. Sin embargo, la Justicia tarda pero llega. No bien se reinició la vida democrática, en 1984, fue designado director general del Consejo de Educación Técnico Profesional, digna culminación para una carrera brillante.
También en Educación Secundaria alcanzó, por méritos propios, a ocupar los cargos más encumbrados. Llegó a ser consejero y hasta director general, en forma interina, en más de una oportunidad. Fueron los suyos 85 años vividos a plenitud. Poniendo permanente de manifiesto sus condiciones intelectuales y su esfuerzo, sin claudicación alguna.
Su permanente inquietud y vocación de servicio lo llevó a acercarse a distintos sectores de la vida nacional, en los que dejó, también, la impronta de su innegable talento. Otras de sus pasiones fue el Rotary. Figura entre los fundadores del Club de la Unión, revistó en sus filas durante casi 50 años y alcanzó a ser gobernador de distrito.
Su nombre está incluido, asimismo –y esto no son muchos quienes lo saben– en el grupo de jóvenes que concretaron la quijotada de fundar el Club Bohemios, entidad que con los años logró una gran relevancia deportiva y social. Una placa los inmortaliza en la entrada de la sede de la institución albimarrón. Otras dos entidades, la Asociación de Jubilados Profesionales y la Cooperativa Magisterial de Consumo, también se beneficiaron con su sapiencia.
Una cruel enfermedad se lo llevó de este mundo. Pero vaya si le costó. Como fue una constante en su vida, afrontó con enorme entereza una lucha francamente desigual y peleó hasta el final con todas sus fuerzas. Se dice que los árboles mueren de pie. El lo hizo, sin ninguna duda. Y ahora, en el más allá, seguramente continúa dictando cátedra. Una de las cosas que en vida mejor sabía hacer.
Precisiones sobre los centros educativos agrarios de UTU y el apoyo que brindan a los estudiantes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Me dirijo a usted en relación a apreciaciones publicadas en su diario el miércoles 28 de febrero pasado, en el espacio de opinión sobre «cobro a estudiantes agrarios de UTU».
Entiendo pertinente formular algunos juicios respecto al Sistema de Gestión de Residencia Estudiantil en las Escuelas Agrarias que administran «Internados» que concretamente fue aludido en la publicación.
Se entiende que las actividades sustantivas que desarrollan los Centros Educativos, agrarios o urbanos, están vinculadas a procesos de enseñanza-aprendizaje. En este aspecto, la Administración focaliza el aporte brindado por toda la Sociedad, mediante el Estado, a la Educación Pública.
En el caso particular de los Centros agrarios el aporte se materializa en remuneraciones personales mensuales de docentes y no docentes, inversiones anuales para mejoras de infraestructuras (rubro 704) y equipamiento (rubro 701), partidas mensuales para el funcionamiento escolar, el reintegro total de «proventos» generados por el sector con disponibilidad de acuerdo a proyectos presentados por cada Dirección y la adquisición de combustibles para atender las necesidades didáctico-productivas del sector, enviadas mensualmente a cada Centro escolar.
La Residencia Estudiantil para alumnos de Escuelas Agrarias, si bien necesaria a los efectos de atender las condiciones donde se realizan las actividades sustantivas de cada Centro, se considera una actividad no sustantiva a los efectos del proceso de enseñanza-aprendizaje. Aun así, conviene precisar que se integra por un menú compuesto de:
* Alimentación de los alumnos: partidas presupuestales de sostenimiento de internado; aporte de productos propios de las Escuelas destinadas a ese fin, ya sea por autoconsumo o traslados interescolares; recursos humanos en apoyo a las actividades de cocina y aseo de instalaciones.
* Limpieza de locales: personal de servicio destinado a limpieza.
* Atención de alumnos en horarios nocturnos: jefes de internado, ayudantes de internado y vigilantes.
* Mantenimiento de infraestructuras involucradas: partidas presupuestales destinadas a mejorar o mantener locales, mantener equipamientos y salarios de personal de servicio y técnico destinado a mantenimiento.
Como se aprecia, el aporte estatal, tanto para actividades sustantivas como no sustantivas del proceso educativo es profuso, y significa una contribución financiera muy importante.
De esta forma, se entiende que la Residencia Estudiantil para alumnos de Escuelas Agrarias debe considerarse como extensión del hogar familiar, razón por la cual los padres deben ser sensibilizados por las Direcciones de cada Centro educativo para asumir un rol activo en la gestión de los servicios vinculados a la vivienda y comedor estudiantil.
Cada uno de nuestros Centros Educativos Agrarios resulta en una combinación única de recursos integrados por la Sociedad para el proceso educativo, tanto para actividades sustantivas como no sustantivas.
Esto significa descentralizar decisiones en cada Escuela para promover la participación conjunta de padres y Dirección escolar en torno al tema. Estamos convencidos que los padres de nuestros alumnos apoyarían la instrumentación, en cada caso particular, de los mecanismos de control más apropiados. De esta forma se acentúa la figura del director escolar, pues deberá tomar la responsabilidad de liderar este proceso a nivel local.
El rol que asume el Programa Educación para el Agro y toda la Institución es el de la tutela de los servicios brindados para asegurar su razonable equivalencia con un nivel mínimo de
calidad en cuanto a prestaciones en todos los Centros educativos. El «Análisis del perfil socio-económico y cultural de las Escuelas Agrarias en todo el país», trabajo encarado junto a la Gerencia de Planeamiento y Evaluación de la Gestión de ANEP, demuestra que, en términos generales, no hay Escuelas carenciadas sino alumnos con perfiles socioeconómicos diferentes. En este sentido, la Administración debe garantizar que la transferencia de recursos financieros en efectivo y no efectivos, principalmente aquellos relacionados con actividades no sustantivas del proceso educativo, atienda el principio de equidad y asegure que el apoyo llegue a los alumnos y padres en el momento de la inscripción y se prevé la obtención de becas por parte de los alumnos que no pudieran contribuir.
Esta Dirección visualiza claramente que la Sociedad está dirigiendo un apoyo financiero, efectivo y no efectivo, directo a un conjunto de alumnos de nuestra Institución que conforman el 4% de la población estudiantil toda. Los restantes 56.000 alumnos no lo reciben. Por lo tanto, como administradores de esos fondos, asumimos la responsabilidad de distribuir apropiadamente estos recursos.
A efectos de un mayor esclarecimiento sobre el tema, acompaño fotocopia del «Proyecto de Reglamento para Gestión de la Residencia Estudiantil en las Escuelas Agrarias que administran Internados» y del «Análisis del Perfil Socio-Económico y Cultural del alumnado de las Escuelas Agrarias en todo el país».
Al agradecer la publicación de estas aclaraciones, saludo a usted atentamente,
Ing. Agr. Gabriel Dambrauskas – Director de Programa Educación para el Agro
Angel Daniel Rodríguez
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En las ediciones de 13 y 20 de enero de 2001, pág. 14 y 15 del semanario «Trato Hecho», se publicó la transcripción parcial de un libro editado por el doctor Leopoldo A. Hughes en 1985, titulado «Un crimen insólito». Recién a través de dicha publicación tomamos conocimiento de la existencia del referido libro, que hubiera ameritado promover una acción judicial contra su autor. Por desgracia, según nos explicara nuestro abogado, doctor Gonzalo Fernández, el fallecimiento de aquél impide todo tipo de accionamiento penal.
Por consiguiente, sólo nos queda y nos permitimos solicitar a usted, el amparo del derecho de respuesta, a través de la publicación de esta misiva, para poder replicar la información errónea y lesiva de la moral de nuestro padre, Angel Daniel Rodríguez, a quien el libro del doctor Hughes agravia en forma absolutamente gratuita e injustificable.
Nuestro padre, Angelito Rodríguez, figura popular y muy querida en el ámbito deportivo, fue el primer campeón sudamericano de boxeo, tras conquistar en 1917 el título respectivo en Santiago de Chile. En tal virtud, mucha gente se le acercaba y procuraba conocerle, como ocurre con todo ídolo popular que despierta generalizada admiración. Así, en el año 1929 un amigo le presentó a Ricardo Bonapelch, a expresa solicitud de este último, pero ese episodio no pasó más allá de un efímero conocimiento, porque –nos permitimos enfatizarlo– nuestro padre nunca mantuvo con el aludido Bonapelch ninguna relación de amistad ni, menos aún, sociedad de tipo alguno.
Por ende, cuando ocurriera el famoso homicidio determinante del enjuiciamiento penal de Bonapelch –el 19 de abril de 1933–, ninguna relación mantenía éste con nuestro padre. La prueba más cabal de ello surge de las actuaciones judiciales que, al cabo de una exhaustiva investigación, jamás sospecharon siquiera que Angel Rodríguez pudiera hallarse involucrado en cualquier tipo de relación amistosa o societaria con el procesado. La falta de credibilidad de las afirmaciones vertidas en el libro del doctor Hughes se comprueba por sí sola, en tanto éste confiesa –¡vaya prueba de seriedad!– que extrajo la información de conversaciones y comentarios «de primera mano», que habría recogido en el desaparecido café «Jauja».
Rogándole se sirva acceder a la publicción de esta carta, que obedece al natural dolor de cualquier persona que ve injustamente difamada la memoria de su padre y agradeciéndole el amparo que ese diario plural concede, indefectiblemente, a quienes no disponen de otro medio para hacer valer sus derechos, le saludan con su mayor consideración y estima.
Angela M. Rodríguez Carminatti
Ma. Esther Rodríguez Carminatti
Dr. Gonzalo D. Fernández – Abogado
¡Un profesor por mil pesos!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los maestros de primaria ganan muy poco en este país. Tan poco (algo así como la mitad de lo que percibe un barrendero común) que deben recurrir a algo extra para sobrevivir. Y aún así, les cuesta mucho.
Ejemplo al canto, la retribución de algunos maestros que teniendo el profesorado de inglés, dan clases en Primaria, una hora y media, dos veces por semana, en horarios de 8.30 a 10 horas o de 10.30 a 12, en el caso de un yerno mío, que lo hace por la mañana.
Si el sueldo de un maestro es magro, muy magro, no le va en zaga la retribución percibida por las clases de inglés. A un promedio de la quinta parte de su sueldo mensual de maestro, hacen un total de apenas $ 1.000, menos del salario mínimo nacional, fijado actualmente en $ 1.090.
Como se ve, todo un absurdo, que desalienta a futuros maestros y profesores, que lejos, muy lejos, están aún con dos sueldos como estos, con alcanzar la mitad de la canasta familiar.
Entre nosotros, ¿no es una vergüenza?
Saluda
A.J.S. – CI 1.115.678-4
A los lectores
1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.
2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.
Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.
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