Tiene la palabra

 

Alternativa: «bagayo»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Somos una familia de ciudadanos uruguayos común, por llamar de alguna manera a nuestra situación de ser desempleados, lo cual nos obliga a nosotros, al igual que a muchos otros ciudadanos no sólo de Tacuarembó sino de toda la región, a dedicarse al comercio, y dentro de este rubro como es de público conocimiento al «bagayo» que es o fue la alternativa de muchas familias para lograr el sustento.

Actualmente gracias a los brillantes ideas de nuestro señor Presidente de la República, se le ha declarado la guerra al «bagayo», dado que tanto nosotros como todos, sabemos que el contrabando sigue entrando, pero como no somos ignorantes y sabemos que el contrabando que deja grandes dividendos a las «personas importantes» es el contrabando de cinco, seis, o siete ceros; los candidatos para las buenas acciones del gobierno terminan siendo las personas sin influencias.

Toda esta situación que le hemos relatado, es a manera de introducción de lo que es la situación actual:

* Antes de nada queremos dejar bien en claro que ser «bagayeros» no es una elección más, sino una última alternativa de trabajo honesto a gente que de repente tiene tres o cuatro y a veces más bocas para alimentar.

* Les queremos contar que para ningún bagayero es divertido sobrevivir de este rubro, padeciendo todo tipo de abusos y excesos todos los días de tu vida, dado que somos más valiosos quizás, que atrapar a un asesino, pues de éste no queda nada (un bolso con comestible, alguna botella y por ahí se va).

En esta oportunidad, que nos compromete al envío de esta carta, es la posibilidad de aclarar una serie de irregularidades acompañadas además de inventos de parte de algunos medios de prensa.

Los que escribimos somos un grupo de familiares y amigos de las personas implicadas en el convoy de camionetas que fuera interceptado en Salto el día viernes. Situación que se habría solucionado el día domingo. Donde supuestamente se habría cerrado el caso, y se había dejado en libertad a los involucrados por falta de pruebas. Posteriormente el día lunes tan ilógico como casual a declaraciones del ministro del Interior, el juez reabre el caso; y como si esto fuera poco tuvimos que presenciar cómo la Policía de Salto esposaba y golpeaba a estas personas el día martes siendo que estas en ningún momento siquiera habían sido procesadas y lo que se suponía que debían hacer era trasladarlos a un lugar donde pasar la noche. Y además como si esto fuera poco, mientras en Tacuarembó familiares y amigos esperábamos la resolución de este tema, y la respuesta de la prensa ante estas agresiones que muchos medios pudieron apreciar, nos encontramos con la gran decepción, de que muchos medios de prensa se olvidaron de su compromiso moral de informar y respetar a la gente y se dedican a juzgar, faltar al respeto y mentir, acusándolos de delincuentes y de integrantes de organizaciones criminales.

Mariela Rodríguez

Siguen 18 firmas

 

Nueve años después del incendio de UTE

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El 25/02/01, se cumplieron 9 años del accidentado incendio, de la sexta unidad UTE Central Batlle. Se cumplen nueve años de la «crónica de una muerte anunciada de un trabajador». Dicho accidente dejó al descubierto la pobreza humana de los ingenieros de la Central Batlle, que en el momento, se olvidaron de lo que aprendieron en facultad, para defender la mediocridad de la corrupción. ¿Qué respeto se le puede tener a esos profesionales en el mercado laboral? También a los abogados que llevaron adelante el sumario, (por supuesto de confianza del presidente de turno del ente).

Otro profesional entre comillas, que no distingue o mejor dicho conjuga muy bien los verbos: deshonestidad y delincuencia, realizó muchas maniobras para que firmara lo que él quería, y no lo que yo declaraba; fue el mismo que tuvo un contratiempo, nada menos que de acoso sexual en el Palacio de la Luz (esto fue comprobado), fue retirado del caso. El otro abogado que lo suplantó, político, edil, nunca da la cara pero fue el que manipuló al Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

En pleno juicio pedí pericias imparciales a Facultad de Ingeniería y Ancap.

Pero no se tuvieron en cuenta. Claro, dejaban al descubierto carencias en el montaje de la sexta unidad. Se le pidió el informe del incendio al MTSS, el que contesta que como no hubo accidentados no intervenía. En una palabra no hubo sangre.

También se le pidió informe al BSE el que contesta: Que no puede intervenir por no generar problemas con la reaseguradora «que era internacional».

Los bomberos también intervinieron y dentro de sus contradicciones definen el incendio como: determinante, accidental y previsible.

Fui funcionario del ente por dieciocho años, pero me tuve que retirar con los incentivos, (debido a la persecución de jefes y encargados del sector) que correspondían al color político del abogado que me sumarió.

Casi diez años estuve allegado al sindicato AUTE.

En ese momento del accidente se estaban discutiendo la herendia de Fenosa, y los criollos que nos traicionaron.

También se estaba discutiendo la «transformación de la Central Batlle». En una palabra la privatización de los sectores.

Después del accidente renuncié como delegado de la Central Batlle, y me defendió un abogado que no era del sindicato, para que los dirigentes deshonestos no me cambiaran por nada y no dejaran de rehén a los compañeros de la Central Batlle.

Estos compañeros, que siempre tuvieron en claro y llevaron a la práctica la unidad solidaridad y lucha, siempre fueron solidarios conmigo y lucharon hasta restituirme al sector. Hoy veo con tristeza cómo compañeros que dejaron parte de su vida en el sector tienen que irse o reconvertirse a otro sector.

Como los charrúas, abandonan sus puestos de trabajo, por culpa de los gringos y los criollos traidores.

A pesar de todo lo vivido en estos nueve años reafirmo lo que pienso y llevo adelante como trabajador. Sigo detestando a los dirigentes traidores, los que usan el sindicato para acomodarse. El 25/02/01 lo podemos festejar como un cumpleaños. Porque no hubo un solo lesionado. Podemos festejar porque cuando nos encontramos son recuerdos, anécdotas.

Pero seguimos de pie. La misma lucha, la misma vergüenza, con la cabeza en alto… Lo que muchos no pueden tener.

Oscar Clavijo – CI : 1.356.033-8

 

Sobre el tan mentado juntar votos para la condena a Cuba

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Aunque a veces éste sea a cambio de algún favor a un gobierno colaboracionista y corrupto, como por ejemplo el de nuestros vecinos del Plata.

Pero supongamos por un momento que el condenable fuera un amigo actual de USA, como Vietnam, China… ¿quién le votaría en contra? Seguramente que ni los polacos. No deberíamos ser tan ingenuos, con quienes se creen ser una raza superior y así justificar todo lo que hacen en los demás países, como nunca debemos confiar en los nazis, los de una época o sus sucesores.

Resistente

 

¡Cómo olvidar a «El Flaco»!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Muchos viejos nacionalistas y ex funcionarios del Banco de Seguros del Estado, vibraron de emoción al leer el 23 de febrero último en LA REPUBLICA, la nota titulada «A 20 años de la muerte de Mario F. de Souza», escrita por Hugo C
ores. Que por cierto lo conoció de cerca, como nosotros, siendo poseedor como se destaca en la recordación de marras, de una personalidad realmente excepcional!

Sólo el querido «Flaco», en aquellos tiempos donde los zares de la rosca se permitían cualquier tipo de deliz, sabedores de la «debilidad» de los antecesores de muchos corruptos de hoy, junto a una figura excepcional como la de Enrique Erro, pudo llevar a cabo con la precariedad de los medios de la época, una grabación que permitió desenmascarar justamente a un yanqui afincado por estos lares, Albert Mc Nutt, que pensamos olvidó identificar Cores como yerno del ex Presidente de la República, el ingeniero José Serrato, obviamente estrechamente vinculado al Partido Colorado, perdidoso de las elecciones en el 58 a manos de la alianza formada por Herrera y Nardone.

Mario F. de Souza, tiene mucha razón Cores, no sólo era un estudioso de los temas de la seguridad y de la siniestralidad en Accidentes del Trabajo, sino también un interesado en los temas de Medicina Legal, evaluación de incapacidades por invalidez y otros temas afines a su actividad en el BSE, para lo cual periódicamente concurría al Sanatorio de la institución, donde desde el servicio respectivo, dictaba Cátedra el doctor Pedro Oris Cardonnet, blanco de ley también, casado con una hermana del doctor Crottogini y al igual que «El Flaco», con esa vocación de nacionalista abierto al progresismo.

Justamente a su amigo el doctor Pedro Oris Cardonnet, Marito le confió una vez realizada, el contenido de aquella grabación, hecha en un viejo grabador a cinta A.E.G., que aún conserva una veteranísima militante blanca por entonces también funcionaria de la Central de Servicios Médicos.

¿Qué hago?, le preguntó «El Flaco», en esos momentos trabajando en comisión en el Ministerio de Industrias, como secretario personal de Erro, al sabio médico-legalista amigo suyo y como él, blancazo. «Lo que tenés que hacer, le dijo el médico, irradiarla sin más trámite y deschavar a estos coimeros que no saben quién es Enrique Erro, el hombre más honrado que pisó la tierra!».

Mario De Souza, no vaciló un instante y provocando el revuelo consiguiente, dio a conocer aquella grabación, que no sólo implicaba a un «peso pesado» de la Industria y para colmo, extranjero, sino que además hacía trastabillar al mismísimo gobierno de la época, donde los corruptos, en vida de Herrera, no tenía cabida!

Lo que vino después, los viejos lo recuerdan y está escrito en las páginas negras de la historia oficial: Murió Herrera, el poder oculto hizo caer a Erro y a su subsecretario, Gianola, no se dignó renunciar como se estila cuando bajan al titular de la Cartera. Erro volvió al Parlamento, votando en contra de la ley de «autos baratos» y viajando hacia La Paz, aún a altas horas de la noche en el «4 D», en tanto Mario volvía al Banco de Seguros, junto a Vázquez, Moreira, Beltrán y otros excelentes funcionarios de la época.

¡Historias únicas estas como la que hace pocos días rememoró Hugo Cores. Historias de gente de la que ya queda muy poca. Y que por el Partido Nacional, por el país y por la honradez, se la jugaban en cualquier terreno porque al frente del glorioso sector de Oribe, de Aparicio, de Leandro Gómez y otros grandes, aún quedaba el no menos grande «Viejo» Herrera, su penúltima figura señera!

WBP – C.I: 567.896-7

 

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