El mundo en que vivimos
«Â¡Nene, no metas los dedos en el enchufe que aunque no te haga nada ahora, más tarde o más temprano vas a terminar suicidándote!».
Un estudio realizado en los EEUU concluyó que los electricistas expuestos a fuertes campos electromagnéticos, se encontraban en mayor riesgo de suicidarse que otras personas debido a la reducción en la producción de la hormona que controla el estado anímico: la melatonina.
Los suecos realizaron su propio estudio y dio como resultado lo contrario del estadounidense.
«El riesgo de suicidio entre los electricistas es claramente inferior al de los obreros de la construcción y los hombres suecos en general».
«Nene, si seguís metiendo los dedos en el enchufe, va a ser mejor que nos mudemos a Suecia».
(En Francia intentan suicidarse 400 personas al día y 30 lo logran).
Son 1.000 al mes,12.000 al año. Entre los jóvenes de 15 a 24 años, el suicidio es la segunda causa de muerte. Y Francia ocupa el cuarto o quinto lugar en las estadísticas.
Nuevas técnicas empresariales para evitar las llegadas tarde.
L. Weinberger es un judío de Londres con una de sus abuelas muerta en el campo de concentración de Auschwitz. Es operador de bolsa de un conocido grupo de la City: Tullet and Tokio Liberty. Un viernes llegó tarde al trabajo y por esa razón fue obligado a usar un uniforme nazi. Tiempo más tarde se lo despidió.
Su caso fue a los tribunales.
«Fue tratado como todos los demás» dijo un vocero de la firma. «A un empleado galés se le pidió llevar un disfraz de oveja, a otro que era protestante de Irlanda del Norte se lo condenó a vestirse de Papa».
«Mi amor, ¿qué son esos cables pelados que me estás poniendo allí abajo?/»Ay, no te preocupes, viejo, es una técnica nueva que leí en Playboy» .
Son franceses, ella tiene 36 años y su marido 53.
Ella tiene conocimiento de electricidad, y un buen día ya no soporta a su marido y decide aplicar sus conocimientos para sacárselo de encima.
Le pone un cable debajo de la moquete del cuarto de baño, pero falla y su marido sale ileso.
Semanas después, echó un somnífero en la vinagreta de la ensalada y cuando el marido estaba profundamente dormido puso en uno de sus pies un cable conectado a la corriente. Después, se le ocurrió amordazarlo y tirarlo en el sótano simulando una agresión exterior.
Pero también falló.
Y es a esta altura es que el marido declara: (SIC) «Entonces empecé a sospechar de ella».
Pero no sospecha tanto porque se reconcilia y de esta amorosa unión nace una hermosa niña.
(Yo que él me iba a vivir a Cabo Polonio).
Le doy diez opciones para adivinar cuál es la principal causa de muerte de las mujeres embarazadas en los EEUU y estoy seguro que no adivina.
El homicidio, esa es la causa.
Esta es la conclusión a la que llegó, luego de un estudio realizado, la Asociación de Enfermeras Norteamericanas.
Se plantea la hipótesis de que el embarazo, a menudo no deseado, termina creando situaciones de tensión familiar que conducen a actos de violencia.
No coment, debe decirse en la Gran Sociedad del norte.
Sevda Gök, una joven de 14 años natural de Urfa (Turquía), cometió la imprudencia de ir al cine sin el permiso de su familia. La decisión se tomó en una reunión familiar, su sobrino, también menor de edad, fue el encargado de restituir el honor mancillado. Bajó a la calle y le cortó el cuello a la niña.
El tribunal que posteriormente juzgó el caso consideró los valores tradicionales y la minoría de edad del acusado como circunstancias atenuantes.
El proceso de castigo que merece en Turquía una mujer considerada «portadora de la vergüenza familiar» o simplemente «desobediente» se realiza normalmente según este mismo esquema.
«Así está el mundo, amigos».
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