Piriápolis tiene Reina
Una multitud que rebasó las tres mil personas colmó las instalaciones al frente del Argentino Hotel para asistir a una nueva edición de Reina de la Juventud en una noche algo ventosa aunque muy receptiva.
Una atención especialísima del público, y la labor escénica de las chicas, lograron entonces desarrollar un espectáculo que sin grandilocuencias ni desmesuras cumplieron en forma solvente con su cometido: elegir entre las dieciséis finalistas a esta esbelta y carismática montevideana de apenas 16 anos y 1,73 de altura, Pierina Galeassi.
Lo cierto es que la estructura organizativa funcionó a la perfección: sin baches, ni hacer del concurso una extenuante velada, el asunto se fue resolviendo rápidamente en sus distintos movimientos en la pasarela. «Reina de la Juentud» es de esos show precisamente contundentes porque no pretende ir más allá de toques efectistas ni tampoco ir más allá de lo que expone: el modelo de certamen de belleza, con un desarrollo ya decíamos ágil, buena conducción y una escenografía donde la propia imponencia de la fachada del Argentino Hotel le dio un marco más que atractivo.
La flamante «Reina de la Juventud», Pierina Galeassi, se sintió sorprendida por haber alcanzado el cetro, como ocurre tradicionalmente en estas oportunidades, se la vio emocionada y agradeció a su familia y amigos y a toda la organización del evento.
La chica estaba eufórica y no dudó un instante en disfrutar a pleno del momento de la premiación.
Pierina Galeassi obtuvo, en consecuencia, los siguientes premios: un viaje a Miami para dos personas, mil dólares, un anillo de oro y de brillantes, una estadía de una semana en el Argentino Hotel y otros premios accesorios. El resto de las concursantes alcanzaron premios similares: Marilyn González (mejor companera, 15 anos, 1,70 de altura, Rosario, Colonia), Giselle Sarginet (segunda princesa, 17 anos, 1,70, Montevideo) y Virginia Sosa (primera princesa, 18 anos, 1,75, San Carlos).
El desarrollo del evento fue despojado y tuvo un número artístico de ballet contemporáneo correcto, entre pase y pase de las adolescentes, y una atractiva coreografía de las dieciséis concursantes –en tiempo de tango– que fue todo un homenaje al siglo XX, al Cambalache que fue el siglo XX como senaló uno de los presentes. El cuadro fue correctísimo con un gran esfuerzo de las muchachas, como para darle mayor color y textura al espectáculo.
El final de esta nueva edición de «Reina de la Juventud», en una Piriápolis masiva de público, tuvo un gesto especial: los fuegos artificiales que comenzaron a caer a manera de cascada desde los balcones del Argentino Hotel, de los flancos de la pasarela, mientras detrás del auditorio el cielo también se coloreaba con los juegos de artificio.
Toda la velada lució muy profesional, muy fresca ante tanta juventud reunida. De todas la participantes, muy parejas, el premio mayor se lo llevó esa elegante y bella montevideana que desde el arranque del show marcó un paso ganador.
Ahora Pierina Galeassi disfrutará por un ano, con tan sólo 16 anos, ser la reina que eligió Piriápolis para representarla.
Buen espectáculo.
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