Contra la impunidad
El crimen ocurrió en la localidad de Capiibary, 300 kilómetros al noreste de Asunción, donde un hombre interceptó en un camino vecinal a Medina, quien viajaba en una motocicleta, y le efectuó un disparo que acabó con su vida.
En relación al hecho están detenidas algunas personas pero los periodistas temen que el crimen quede nuevamente sin resolverse como ocurriera con el asesinato de otro periodista, Santiago Leguizamón, en 1991.
Julio Benegas, secretario general del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), expresó que al igual que el caso de Leguizamón, el asesinato de Medina no es un hecho aislado.
«Ambos se producen en el reino de la mafia, un reino implacable», expresó.
Tanto Leguizamón como Medina ejercían el periodismo radial en localidades de frontera (con Brasil), donde denunciaban los diferentes tráficos ilegales que se producen, por lo que se piensa que ambos crímenes son consecuencia de tales denuncias.
Marcos Ibáñez, titular de la Red de Radios Populares, denunció las amenazas que sigue recibiendo la familia de Medina y la creciente inseguridad que existe, especialmente para las radios alternativas.
De «crónicas y alarmantes» fueron calificadas la inseguridad y desprotección en que desarrollan su labor los periodistas.
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