Números en rojo
El Ministerio de Salud Pública está dispuesto a adoptar un conjunto de medidas de emergencia que garanticen la continuidad del sistema mutual y el mantenimiento de la totalidad de las fuentes laborales.
Similar al Grupo de Trabajo del año anterior que funcionaba en el Ministerio de Trabajo, ahora el ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, creó una comisión que operará en el ámbito del MSP, el cual presidirá, con participación de representantes del Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC), la Unión de la Mutualidad del Uruguay (UMU), la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), la Sociedad de Anestésico Quirúrgicos (SAQ) y delegados de los MTSS y de Economía.
Antes del 15 de febrero el grupo –que firmará un acta de acuerdo, hoy, a las 11 horas–, deberá acordar medidas de emergencia para alcanzar la estabilidad y continuidd del sistema mutual; asegurar la estabilidad laboral para todos los médicos, cirujanos y trabajadores no médicos.
El MSP entiende necesario generar cambios en el modelo asistencial; introducir modificaciones estructurales, especialmente en el área medicamentos y tecnología médica, al tiempo que deberá acordarse una reestructura de la masa salarial de médicos y no médicos, sobre bases justas y equitativas. La cartera de salud indicó que deberán alcanzarse condiciones económicas superavitarias que permitan la renegociación de deudas.
La FUS por su parte solicitó que la Comisión convoque a la Federación Médica del Interior a efectos de evaluar la conveniencia de incluirla o no en la búsqueda de acuerdos tendientes a fortalecer el mutualismo.
En tal contexto, las mutualistas continúan trabajando para presentar sus proyectos para el eventual otorgamiento del préstamo internacional del Banco Interamericano de Desarrollo.
En este marco las instituciones Gremca, Cudam y Central Médica trabajan en un proyecto de integración, al igual que las instituciones MIDU y Comaec.
MIDU y Oca Larghero, además, estudian implementar acuerdos comerciales con Casmu en forma independiente.
Números
Por su parte, el gremio expuso los números del mutualismo en una comisión especial de legisladores. Con un presupuesto anual de U$S 1.700 millones, tiene un pasivo acumulado de cerca de U$S 400 millones y la crisis que atraviesa pone en riesgo 8.000 puestos de trabajo, denunció la Federación donde se nuclean los trabajadores de la actividad privada.
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) manifestó ante el Parlamento que el sector mutual tiene «una deuda global de casi U$S 400 millones».
Al participar el pasado 25 de enero en un grupo especial de trabajo de la Comisión Permanente del Poder Legislativo, el secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez, alertó sobre la continuidad de algunas instituciones médicas en el caso de tomarse urgentes medidas, lo que significaría «la amenaza de pérdida de puestos de trabajo –médicos y no médicos– de alrededor de 8.000 personas».
«La crisis del sector va en camino a desembocar en un cierre de instituciones y en la concentración de servicios en pocas y grandes mutualistas», agregó Bermúdez.
Según el sindicalista, «esto nos llevaría a la conformación de oligopolios, los que dejarían por el camino puestos de trabajo, y afectarían más allá de la posible distribución de socios de aquellas mutualistas que cierren, lo que se podría hacer a través del MSP, las propias bases del sistema mutual como está concebido y como se ha desarrollado todo estos años en el Uruguay».
Recordó el cierre de Cemeco en mayo de 2000 y de Uruguay-España en diciembre de 1999, y se refirió a la existencia de seis instituciones seriamente comprometidas, aunque no las nombró.
En ese sentido, Bermúdez sostuvo que la FUS «se compromete a trabajar en un camino de asociación, fusión o absorción de instituciones, con el objetivo del mantenimiento de la totalidad de los puestos de trabajo y de las condiciones laborales vigentes».
El gremialista indicó que este sector está en crisis, «pero aún así mueve al año U$S 1.700 millones».
Grandes sueldos
Entre las ineficiencias existentes, Bermúdez aludió a que «hay trabajadores en distintas instituciones que no cobran el salario desde hace meses».
Al referirse a los sueldos, expresó que «el 44% de los funcionarios no médicos percibe promedialmente entre $ 5.000 y $ 8.000 mensuales».
Sin embargo, puntualizó que «existen grupos exclusivos, como por ejemplo, uno de 700 personas, que representarían aproximadamente el 3.5% del total del personal agrupado de las instituciones, que se apropian del 16.7% del total de la masa salarial».
«Dicho de otro modo, existen 700 personas que promedialmente cobran por mes $ 70 mil», especificando que dentro de este grupo se encuentran «funcionarios administradores, gerentes, asesores, jefes de marketing, cirujanos y anestesistas».
El sindicalista fue más allá en sus dichos: «los diez principales salarios del sector están ubicados entre los $ 290 mil y $ 470 mil. Estos salarios, en los hechos, son muy superiores a lo que cobra, si no me equivoco, el Presidente de la República».
Asimismo, Bermúdez dijo que «se gastan U$S 1.8 millones mensuales por concepto de publicidad y marketing, pero no sabemos si están incluidos los dineros que se llevan los promotores por afiliaciones mensuales».
Ante esta situación, Bermúdez sostuvo que la FUS «plantea la posibilidad de topear los salarios por todo concepto en dos canastas básicas familiares por mes, aproximadamente $ 32 mil».
En otro orden, el gremialista consideró necesario controlar y regular «la introducción de tecnologías» que constituye también un factor de desfinanciamiento del sector y a los grupos empresariales que «obtienen muy buenas ganancias por ese rubro».
«Nuestro objetivo de fondo es la creación de un sistema único nacional de salud que evite la superposición de servicios, los gastos innecesarios, y el derroche de recursos», y expuso como ejemplo que el país gasta más del 10% del PBI en salud y «sin embargo, hay muchos uruguayos que no tienen servicios de salud».
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