Tienen la Palabra…

Impuesto a Maroñas y los juegos de azar

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El diario de la Secta Moon, haciéndose eco de la eterna bronca de la edila Cristina Ferro contra el intendente Arana, dice que en Maroñas «todos están contra el intendente», por el impuesto del 10% que piensa aplicar a la actividad del turf, próxima a rehabilitarse en Maroñas.

¡Todo un absurdo! Si se tiene en cuenta que el juego, en los actuales momentos, va en auge en acuerdo total con la miseria que sucesivos gobiernos colorados y blancos (pero sobre todo, colorados) han implantado como «moneda corriente» en el diario vivir de los uruguayos.

Mientras se pretende atacar a Arana, por el impuesto del 10% a la explotación del Hipódromo de Maroñas, nada se dice sobre prebendas de todo tipo a otros juegos de azar, la quiniela y la ruleta por poner algunos ejemplos, donde las ganancias para sus explotadores son cuantiosas, contándose entre sus «administradores» personajes que contribuyen generosamente a las campañas electorales justamente de aquellos dos partidos tradicionales.

Mientras se quiere atacar al intendente más votado del Uruguay, pongamos a manera de ejemplo lo ocurrido entre el 31 de diciembre de 2000 y el 2 de enero de 2001 en el Casino del «Conrad» en Punta del Este, donde según versiones de muy buena fuente, no desmentidas, las ganancias dejadas en las mesas de los 37 números, habrían dejado una utilidad de más de 6 millones de dólares en ese fin de año feliz, para quienes explotando el juego, reciben incluso beneficios notables de la Intendencia de Maldonado, a la que sin embargo, muy pocos critican.

A Maroñas tras reabrir sus puertas, no lo fundirá el 10% de impuesto que pueda aplicar la Intendencia capitalina. Bien administrada toda timba rinde aquí y en cualquier parte del mundo.

En cuanto a las afirmaciones de la edila, de que antes de cerrar sus puertas Maroñas, algunos dirigentes pusieron plata de su propio bolsillo para salvarlo, las mismas causan hilaridad. Lástima que no viva el doctor Eduardo Vargas Garmendia para documentarlo, como aquella vez que llegado a la presidencia del Jockey Club, se encontró con un déficit de 4 y 1/2 millones de dólares, amén de cientos de recibos de gastos despilfarrantes y otros que, justamente por no existir ni recibos, no podían justificarse.

¡Todos sabemos quiénes fundieron a Maroñas y al Jockey Club! Sobre todo, aquellos que tenemos una militancia de más de 40 años en el deporte de los reyes.

Pedro I. Boga – CI 890.656-6  

Rocha: una Intendencia «musical»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Los contribuyentes de propiedades en el departamento de Rocha, que

residimos en Montevideo, nos quedamos asombrados cuando al ir a abonar la contribución del año 2001, al 5º piso de Galería «Caubarrere», donde funcionan las oficinas montevideanas de la comuna rochense, nos encontramos con un hecho insólito: El cobro de un Fomento Conservatorio Banda Música, que en mi caso particular asciende a la suma de algo más de $ 200.

Al margen de haberse incrementado en un 100% las contribuciones, con relación al año 2000, por lo menos en un terreno deshabitado que yo poseo en «Santa Isabel de la Pedrera», como contribuyente no salgo de mi asombro, frente a este aditivo para un «conservatorio banda musical» de Rocha, que por lo visto recauda más que lo percibido en Viena por su famosa orquesta o más aún también, que la mismísima Sinfónica de Filadelfia.

¿Contribución para la banda de música de Rocha? ¡Realmente suena a ridículo! Más aun cuando dicho impuesto se encuadra en el pago de una contribución por terrenos en una zona como la antes mencionada, que incluso sin razón fue declarada «zona urbana», tratándose de un descampado, por lo cual se paga más caro.

Ello motivó que, como muchos otros contribuyentes, se dieran media vuelta y se fueran sin pagar, gritando algunos a viva voz, «Que Irineu me lo remate y cuanto antes mejor».

Saluda afectuosamente

Irene Pedragosa de López – CI 2.345.678-4   

Jugadores de fútbol bulliciosos en pleno centro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Nos dirigimos a usted como nuestro único medio de reclamo y asesoramiento pensando que la amplia difusión de tan prestigioso medio plural-informativo, pueda (usted mediante) ayudar y colaborar en nuestro problema. Los vecinos de la calle Río Negro entre Galicia y Cerro Largo, hasta ahora barrio tranquilo y de variados comercios zonales, se ve altamente perturbado en sus horarios clave de descanso.

En la pensión de la calle Río Negro Nº 1630 se ha instalado, actualmente, un grupo de personas que suponemos no trabajan, y su tarea u ocupación es molestar y quebrar la tranquilidad de los vecinos, aquí afincados desde hace años, y que deben levantarse todos los días a trabajar. Este grupo de «muchachones» interrumpen el tránsito callejero a partir de las 21 horas con «clásicos futbolísticos» en el cual profieren gritos y soeces insultos, que nuestras esposas e hijos deben aguantar, «revientan» la pelota contra puertas y persianas metálicas. Faltando el respeto a vecinos que les increpan dicha actitud, los partidos de fútbol se extienden hasta altas horas de la madrugada (hay denuncia en la Seccional 3ª con fecha 21 de enero a la hora 1.00). Se nos atiende con mucha deferencia y prontitud, dispersan a los «bulliciosos» jugadores, pero al otro día los «clásicos» continúan…

No creemos que debamos estar molestando a cada rato a la buena gente de la Seccional.

Señor Director, usted es nuestra «tabla de solución».

Por favor, indíquenos qué debemos hacer. ¿A quién debemos dirigirnos? ¿No hay ley o reglamento que nos ampare? ¿Es moneda corriente que ocho o más personas interrumpan de noche (y los sábados y domingos desde las 14 horas) el tránsito de una calle para jugar fútbol? ¿Es legal poner equipos de música a todo volumen en cualquier horario?

¿Es necesario «bancarse» gritos, ruidos e insultos nocturnos, mientras beben?

¿Corresponde que intervenga el CC Nº 1 o la Seccional debe citar urgente a los dueños de la pensión para que se informen de las reglas elementales de la convivencia humana? ¿Qué debemos hacer, a dónde ir?

Los abajo firmantes agradecemos desde ya esta publicación y su asesoramiento, sabemos que nuestro diario no nos puede fallar.

CI 791.718-1  /  CI 1.670.675-1  /  CI 3.137.412-7  /  CI 1.670.674-1    

Las cuatro «c»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Casualidad? ¿causalidad?, ¿coincidencia?, ¿castigo?

¿Qué nos está pasando? ¿Qué le está pasando a nuestro planeta Tierra?

Leo la prensa, escucho informativos. Atónito, impávido, incrédulo, asombrado, azorado y asustado escucho y leo cosas. Que no tienen ni remotamente visos de explicación. Situaciones… siempre hubo, pero tantas y en tantas partes seguidas… casi nunca.

Diluvios, huracanes, ciclones, deslizamientos de tierra, terremotos, temporales, devastaciones, sequías, volcanes en erupción, temblores, naufragios, incendios forestales, incontrolables… La lista es interminable. La pregunta mía que gira por mi mente es: ¿No se habrá rebelado la naturaleza?

¿No está buscando revancha? O tal vez esté clamando por amnistía, por paz, por cambios, por tranquildiad, por quietud, por serenidad. Tal vez llevó el momento de revertir el proceder de los hombres. Violencia, revancha, venganza, luchas, guerras (sí guerras en muchas
, muchas partes). (A pesar de que estamos en paz).

Todo con color rojo, color sangre. Con sabor amargo. Con gusto a muerte. Pienso si nosotros todos –hombres de buena voluntad– no deberíamos tomar media hora de calma cada uno para sí.

Y en esa media hora hacer un balance interior. Reflexionar, meditar, redimensionar nuestra escala de valores. Terminar con los odios, los rencores, las rivalidades, el yo, superior al otro. Cosa que es inexistente. Esto que propongo requiere voluntad, ejercicio, práctica. Se logra con paciencia, sabiduría, serenidad. Se obtiene armonía, amor, bienestar. Saber que todos somos iguales. No a la discriminación. Al prójimo hay que cuidarlo, quererlo, protegerlo, aconsejarlo, guiarlo, apoyarlo, ayudarlo.

Tanto adelanto, tanto avance… ¿para qué? Hagamos las paces todos. El Planeta Tierra tal vez se calme, se aquiete, se tranquilice… y podamos todos transitar este camino –llamado vida– en armonía y bienestar.

Vale la pena.

¡¡¡Viva la vida!!!

Carmi Rauch – C.I. 866.784-6   

Por la vuelta

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Los abajo firmantes: Héctor Regueiro, Máximo González y Leo Marinho, comunican por este medio que por decisión propia, no estarán en el relato radial de la prueba del Club Ciclista Fénix «Rutas de América» en su edición del corriente año.

Hemos recorrido un largo camino en los últimos 50 años en todos los ámbitos del deporte y del ciclismo especialmente.

«La Voz de la Vuelta» fue un título legítimamente ganado por Héctor Regueiro, porque se encuentra en el oído y el corazón de todos los uruguayos que lo identifican como al Estadio Centenario o el monumento a la Carreta, un clásico más en este bendito suelo oriental.

También en esta disciplina Máximo González y Leo Marinho por su orden han sido, ciclistas, acompañantes, técnicos, comisarios deportivos, internacional uno y nacional el otro, neutrales de la Federación Ciclista Uruguaya, Colegio de Jueces, Federación Ciclista de Canelones, Confederación Ciclista Centro Sur y una cantidad de obras realizadas y cargos desempeñados a nivel clubista que sería imposible enumerar.

Pero en lo que más queremos poner énfasis en este comunicado, es en el enorme agradecimiento a la gente de nuestro país, que nos brindó su apoyo afectuoso e incondicional, al igual que a los medios radiales y sus directivas que lo hicieron posible a lo largo de 50, 36 y 25 años en el periodismo respectivamente. Es nuestro deseo destacar, en este paréntesis que hemos abierto, que nuestro único afán ha sido servir a la familia del ciclismo y que seguimos dispuestos a colaborar humildemente en la reestructura total que nuestro ciclismo necesita para seguir rodando con futuro.

Leo Marinho – Máximo González – Héctor Regueiro    

  

A los lectores

1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.

2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.

Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.

3. Ninguna carta deberá tener una extensión mayor de 40 líneas de 60 espacios cada una.

Si excediere ese límite la dirección se reserva el derecho a resumirla respetando su línea argumental y su estilo.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje