Límites al desfile de Momo
Bergstein recordó que «el Carnaval que nosotros vivimos cuando éramos jóvenes, como una fiesta del pueblo uruguayo y de una auténtica expresión de nuestra cultura y sin banderías políticas, se ha convertido en una plataforma de propaganda política del Frente Amplio, denostando generalmente a los partidos tradicionales».
Días atrás, trascendidos periodísticos señalaron que durante el desfile carnavalero por la avenida 18 de Julio diferentes organizaciones habían previsto propagandear la convocatoria al referéndum del 18 de febrero contra algunos artículos de la primera Ley de Urgencia.
La directora de Turismo de la Intendencia Municipal de Montevideo, Lilián Kechichián, aseguró que ninguno de los organizadores de la Comisión Pro Referéndum había gestionado solicitud alguna para presentarse durante el desfile inaugural con material alusivo.
A nivel de la gremial carnavalera (Daecpu) solo cuatro grupos en el rubro murgas estarían interesados en participar del desfile aludiendo directamente al plebiscito del mes próximo.
El diputado Bergstein sostuvo que esta situación convertiría al Carnaval en un acto político, «por tanto, quienes participen de los festejos tienen que tener claro que están participando en un acto político de singulares características».
El legislador forista aseguró que «sería una etapa más (la aparición de grupos promocionando el referéndum) en un proceso que es francamente perjudicial para el conjunto de la sociedad».
«Hay que darle a Dios lo que es de Dios, y al César, lo que es del César. Si nosotros no profundizamos en este proceso, el Carnaval terminará en la fiesta de un partido político».
Bergstein solicitará a la Intendencia capitalina que investigue la situación y (porque debe) tener en cuenta que existen funcionarios que participan del desfile inaugural y reciben una remuneración. El proceso de politización del Carnaval, como en la enseñanza, es malo», concluyó el legislador.
Compartí tu opinión con toda la comunidad