Desde el asinto de los bobos

Yo conmigo

Por Horacio Buscaglia

«Los lores británicos no se opondrán a la clonación de embriones humanos.» Leí esa noticia en el diario y antes de que la parte tonta e infantil de mi cerebro empezara a preguntarse ¿si los lores votaron eso, qué votaron las cotorras, los tucanes y los gorrioncillos pecho amarillo?, preferí agarrar para el lado más divagante de mi corteza cerebral que en realidad es el que ocupa el 80% y traté de imaginarme cómo sería una llamada telefónica entre yo y mi clon. Es decir: una conversación entre yo conmigo.

 

Horacio 1- Hola.

Horacio 2- ¿Sí?

H1- ¿Hablo conmigo?

H2- Sí. ¿Quién habla ahí, yo?

H1- Sí. Soy vos, yo. ¿Cómo ando?

H2- Bien. Bien. ¿Y yo?

H1- Y…tirando… empujando. De eso quería hablarme, justamente.

H2- Sí, supe algo. Me estuve buscando. Me llamé como tres veces y no me encontré.

H1- Sí, la verdad que sabía que era yo y no me quise atender. No te ofendas, no es nada personal vos sabés cómo sos yo.

H2- Sí… pero… me hago calentar, loco… me hago calentar. Si querés que me diga la verdad, estuve a punto de mandarme a pasear… y chau. No me atiendo, ah, no me atiendo, me dije, ta… no me llamo. Y cuando yo esté bien desesperado ya voy a querer hablar conmigo, ya vas a ver… y ¿sabés qué? ni bola me voy a dar.

H1- Bueno. No es para tanto. Estoy hablando conmigo, che.

H2- Ya sé que estoy hablando conmigo.

H1- ¿Y entonces? ¿Me quejo de mí? ¿Me quejo de mí? Me atrevo a quejarme de mí. Pero no tengo vergüenza. Con todo lo que yo he sufrido por mí. ¿Quién fue que me bancó cuando yo anduve medio revirado, eh? Yo. ¿Y cuando me encerraba y no quería salir, ni ver el sol, quién me fue a buscar? Yo. ¿Y cuándo no me quise abrir la puerta. ¿Quién saltó por el muro del fondo del vecino? Yo. ¿Y todo para qué, eh? ¿Para sacar a la vida a quién? ¿A quién?

H2- Es verdad. Es verdad.

H1- ¿Para ayudar a quién? Vamos… vamos… no quiero ser yo quien lo diga, quiero escucharlo de mí mismo.

H2- Esta bien. Está bien. No sé qué hubiera sido de mí, sin mí.

H1- Ja… ja… Eso es lo que yo quería escucharme. Y me digo más: de ahora en adelante cada vez que yo quiera hablar conmigo, voy a tener que venir hasta donde yo estoy. ¿Me entiendo? ¿Me quedó claro? Nada de teléfono. ¿Me estoy oyendo, no? ¿Me estoy oyendo, no?

H2- Sí. Sí. Sí, me oigo, sí. Pero por favor ¿Me puedo decir una cosa?

H1- Según. Según, porque yo me conozco bien… me digo una cosa y después termino diciéndome todo. Y empiezo a herirme, a lastimarme… y otra vez varios meses sin verme, ni hablarme…

H2- Bueno, bueno, basta che. Es que al final ¿yo no puedo hablar conmigo?

H1- No, es conmigo que no puedo hablar yo.

H2- Mirá ¿sabés una cosa? No me aguanto más. Me corto.

H1- No, no, no. No. No. No. No soy yo el que me voy a cortar… yo me voy a cortar.

H2- Me saco de las casillas. ¿Yo no sé realmente qué es lo que me une a mí?

 

Cuando el MSP empiece a hacer clonaciones, yo lo voy a pensar muy bien antes de hacerlo.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje