Embajada cobró por las sillas
Agustín Espinosa, que dejó la embajada británica el pasado 2 de diciembre, participó en la última Feria Mundial de Turismo en Londres, más conocida como «World Travel Market 2000″, que se realizó entre el 13 y 16 de noviembre último. El evento, tradicional en el ambiente empresarial turístico mundial, es considerado el más importante en ese rubro. Con ese motivo el Ministerio de Turismo alquiló un local para que nuestro país estuviese representado.
Un día después que comenzara la feria, nuestro stand criollo ofreció una «degustación de productos uruguayos», donde fueron invitados, entre otros, el embajador Espinosa y representantes de los países del Mercosur.
Al otro día, el 15 de noviembre, la Embajada uruguaya organizó una reunión entre operadores turísticos ingleses que trabajan en Sudamérica y sus pares uruguayos. La invitación se realizó mediante un fax (en poder de LA REPUBLICA) enviado a los interesados el pasado 20 de octubre.
Fuentes empresariales que participaron del encuentro dijeron a LA REPUBLICA, que les causó «mucha sorpresa» el fax que recibieron trece días después, es decir el 3 de noviembre. En el mismo se aclara que, a pedido de «la embajada», los empresarios que lleven invitados a la referida reunión, deberán pagar el alquiler de las sillas que se utilizarán en la misma. El fax enviado por el Ministerio de Turismo, en poder de LA REPUBLICA, señala: «(…) Asimismo, debemos ponerles en conocimiento que la embajada nos ha informado que con motivo del cambio de ubicación de la sede de la misión diplomática se ve en la imposibilidad de disponer de sillas suficientes como para albergar a los operadores que compartirán con ustedes. Teniendo en cuenta que a solicitud de algunos operadores uruguayos se ha incrementado la lista de invitados, siendo necesario, según lo informado por la representación diplomática, el alquiler de algunas sillas extras a un costo de libras 1,90 por unidad más el 17, 5% de IVA (esto equivale a tres dólares cada silla) y el correspondiente transporte de las mismas que asciende a libras 36″. Vale aclarar que el precio del transporte se dividió entre todos los que alquilaron las sillas.
Las fuentes señalaron que la decisión de último momento de la embajada, causó «gran malestar» en los operadores turísticos uruguayos.
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