¡Cuidado, hoy no es lunes!
Por Horacio Buscaglia
Para decir la verdad, yo empecé a sospechar que este viaje en ómnibus no iba a ser normal en cuanto me di cuenta de que estábamos disfrutando una hermosa mañana de viernes cuando en realidad era lunes.
Esto, generalmente, suele pasar con las tardes de domingo que muchas veces uno las confunde con las de los miércoles feriados. O los mediodías de jueves que pueden parecerse a cualquier otra cosa, pero nunca me había sucedido con los lunes que es el día más espeso de la semana. En las primeras horas, principalmente, uno siente que está moviéndose adentro de un enorme flan.
Fue así que, para evitar las confusas situaciones que suelen darse en estos extraños días, me dispuse a utilizar el viejo truco de concentrarse en un punto fijo y «borrarse» del mundo circundante. Agaché la cabeza y clavé mi mirada en la punta de las sandalias que tenía puestas, más bien fijé mi vista en la uña del dedo gordo que tengo toda mal cortada porque ese maldito cortauñas coreano no tiene filo y además, por la zapán, cada vez me cuesta más doblarme y alcanzar… y me fui. Me fui a la misma… Nada. Me colgué de la mullida y acogedora Nada y allí quedé fuera del mundo, sin siquiera oír la música berreta e insoportable que iba escuchando el conductor.
Claro que uno tiene su cabecita tan llena de cosas que le resulta difícil permanecer mucho tiempo en la pura Nada (los monjes del Tibet son flor de vivos, ellos no tienen que escribir una columna todos los días. Así cualquiera.)
Y ahí me aparecieron algunas de las extrañas noticias que estuve leyendo últimamente: la Intendencia de Maldonado va a organizar para fin de mes un espectáculo de fuegos artificiales y una FM local iba a transmitir el espectáculo. Pero parece que la Comisión de Turismo cedió la transmisión a una emisora de Montevideo. Y hay lío. Pero para mí eso no es el problema. Yo recuerdo que allá por la década del cincuenta se pasaba cine por radio, se escuchaba el diálogo y un locutor explicaba las acciones: «Se sienta», «Mira por la ventana», «Se arrodilla frente a ella», etc.
Pero transmitir un espectáculo pirotécnico, la verdad que no me imagino cómo puede ser.
Sería como querer transmitir el plebiscito del 18 (¿sabía usted que el 18 de febrero se vota?) como si fuera un partido de fútbol: «Se acerca Tabaré por el costado de la mesa, levanta el sobre… se viene señores… se viene… y con su estilo inconfundible lo introduce adentro de la urna… sí… sí… Â¡Vooooootooooooo… Voooootooooo… rugen las tribunas… un votazo para la historia, de chanfle y al ángulo».
Y esto de transmitir, me recordó el asunto de NakedNews.com un sitio de la Red que recibe 4 millones de visitantes por mes.
Imagínese a Néber Araújo mientras va informando lo que al gobierno le sirve que él informe: «El señor presidente Batlle (Néber se saca el saco) en una importante conversación con el ex-presidente Lacalle (se saca la camisa y muestra su pecho de varón) acordaron incrementar (se saca el pantalón se para sobre la silla y, en tanga, se contorsiona sensualmente) el aumento de las jubilaciones (¡se saca la tanga! Primer Plano de su cola ocupando toda la pantalla) en un importantísimo 0,001% (sigue cola, se da vuelta y… Gran Angular).»
Bueno esto sucedería si Néber se llamaraVictoria y saliera en este informativo de Internet donde la locutora se va desnudando mientras da las noticias.
En eso volví a la realidad y me encontré con la mirada fija de todos los pasajeros y uno de ellos que me decía: ¿Por qué gritó que Néber se desnudó frente a cámaras mientras la radio transmitía en colores?
Me bajé en silencio, no era mi día.
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