Tiene la Palabra

 

Porcentajes de rebajas en el BHU a los buenos clientes

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Quien suscribe, Edgardo De León, ahorrista del Banco Hipotecario del Uruguay desde el año 1980, manifiesta a usted:

En el año 1983 adquirió su vivienda en el Complejo Euskal Erría 71 bloc 5D Apto. 103.

Allí vivió hasta el año 1991, año en el que permutó su apartamento por la casa en la que actualmente vive, afectada por la hipoteca del BHU Nº 76 500 73609.

Hace 2 años solicitó un crédito en un comercio de plaza y se le informó que figuraba su nombre en el clearing de morosos, enviado allí por el BHU.

Luego de una larga peregrinación por las oficinas del Banco, se le informó que tenía una deuda de $ 35.000, generada en el año 1994 por la hipoteca de su vivienda ya permutada del complejo Euskal Erría.

Luego de una segunda peregrinación, novación en mano, logró aclarar su situación ante el Banco.

Este reconociendo su error, mediante carta al clearing lo sacó de sus registros.

Actualmente, con bombos y platillos el Banco anuncia rebajas de hasta 50% para favorecer a los buenos pagadores.

Al presentarse en el Banco a fin de enterarse de dichos planes, se le informa que en su caso la rebaja es de sólo 12%.

Luego de pagar durante 17 años consecutivos, casi sin atrasos, se pregunta: ¿Ese es el beneficio que se les da a los buenos pagadores?

¿O tal vez para acceder a 50% de bonificación haya que ser familiar de Salomón o allegado a algún Director del Banco?

Saluda a usted atentamente

Edgardo De León – CI 1.234.764

 

Críticas a la Justicia por procesar sin prisión

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Estimado Señor:

Ante la impotencia como ciudadano de ver día a día las injusticias de la Justicia de este país, me dirijo a usted porque realmente no hay donde recurrir. Ya es insoportable impunidad que gozan los señores que manejan el gran contrabando y los negociados como los que hubo en el Ministerio de Turismo.

Hace unas semanas atrás la jueza Fanny Canesa decretaba el procesamiento con prisión de dos de los cabecillas del robo de automóviles en Brasil y el posterior ingreso a través de zona franca de los mismos al país, aquí hubo robo, contrabando, falsificación de documento público, etcétera, solo en LA REPUBLICA aparecieron los nombres de estos delincuentes, pero lo más indignante es que el principal está cómodamente alojado en una ciudad fronteriza en la casa del comisario o alguna autoridad parecida gozando y disfrutando todo el dinero acumulado tras años robando y contrabandeando autos. Entonces señor Fasano qué ganas de luchar puede tener un obrero que madruga todas las mañanas y va a trabajar por un «miserable» jornal que no le alcanza para sus necesidades básicas.

Estos señores andan en 4×4 cero Km, han comprado mansiones y nadie va a investigar de dónde salió el dinero, con qué ingresos financian la vida lujosa que llevan y ahora que cayeron ¿cómo van a pagarle a la sociedad el daño que le hicieron con unas semanas de vacaciones como el de este caso? Cómo se le va a pedir a la gente que sea honesta «que se porte bien», un rapiñero muchas veces sale a hacer una rapiña porque está muerto de hambre, porque no tiene para comer entonces la justicia de este país le cae con todo, le digo más, pasaron más vergüenza pública los jugadores de fútbol por unos manotazos ya que salieron en todos los noticieros y diarios que estos delincuentes.

Todos los días vemos titulares «Agarraron gran contrabando» los responsables fueron procesados sin prisión, entonces que es esto. Aquí el gobierno de Batlle está haciendo todo lo posible y la justicia uruguaya todo lo posible para proteger a los delincuentes, ¿por qué? ¿Hay arreglo? ¿Cómo salió tan rápido el del Ministerio de Turismo? Cómo gente que le hace un daño enorme al país la «Justicia» puede ser tan benevolente. No hay contrabando en que no esté involucrado un despachante de Aduana. Estos «dinosaurios» son los que organizan todo son el nexo entre los mafiosos llamémoslos capitalistas y los otros mafiosos llamemóslos aduaneros y es muy raro ver uno involucrado ¿por qué no hay algún periodista de LA REPUBLICA que le interese este tema?

Aquí hay muchas preguntas, mucha gente con rabia, muchos que bajan los brazos y no es un problema de ideologías políticas es que la Lusticia uruguaya nos está estafando, nos está robando los sueños y las ilusiones. Señores, no laburen más dedíquense a algo ilícito pero en grande, cosa que cuando los agarran tengan para arreglar, tal vez estén unos días detenidos en alguna casa de descanso. A los hijos y amistades les dicen que fueron a recorrer Europa y ya está, hagan la cuenta los días que van a estar «presos» y dividan por lo que hicieron y no lo piensen más, si laburan por «derecha» no da ni para pensar.

Viva la justicia del Uruguay.

J.F.

 

Contra el Director Nacional de Catastro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

La presente se escribe en nombre de los muchos funcionarios de la Dirección Nacional de Catastro que estamos soportando al actual director nacional de Catastro, ingeniero agrimensor Miguel Aguila Sésser.

Cada día que pasa la Dirección Nacional de Catastro va perdiendo imagen, y lo que es peor aún, se alejan los mejores funcionarios que hicieron que la Dirección Nacional de Catastro tuviera presencia en el ámbito nacional.

Recientemente se negó la información catastral al escribano Eduardo Malaquina, intendente municipal del departamento de Salto, pues el director nacional de Catastro, ingeniero agrimensor Miguel Aguila Sésser, decía que estaba defendiendo los principios de Catastro.

Presentó una seudorrenuncia al ministro de Economía y Finanzas, contador Bensión, pero cuando vio que la realidad le iba a cambiar su vida, se apresuró a retirarla y se fue dos meses de licencia al Balneario Salinas, llevándose, por supuesto, un coche oficial perteneciente al Organismo del cual es director y los correspondientes vales de nafta, que dicho sea de paso, lo ha hecho siempre pese a lo determinado por el presidente Batlle en materia de gastos.

Recordemos que el decreto del Poder Ejecutivo en materia de restricción de gastos en cuanto al uso de vehículos oficiales es bien claro sobre todo lo preceptuado por los artículos quinto y sexto.

Sin otro particular, saluda atentamente,

Sol González

 

Historia real de métodos de enseñanza y de pedir perdón a los militares

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Ruego a usted tenga a bien –de ser posible– publicar la siguiente historia, totalmente real y verdadera.

Resulta que yo era un niño que, a la tierna edad de 12 años, cursaba muy feliz la muy honorable Escuela Pública, cuando un maldito día mi padre tuvo la infeliz idea de introducirme en el sistema «educacional» religioso.

Fue así como aterricé en el colegio Sagrada Familia.

Quiero destacar que la Familia fue para mí, como lo es y seguirá siendo siempre, lo más sagrado que pueda existir, a excepción de aquella que contra mi voluntad me habían metido.

Allí fui obligado a arrodillarme –cosa que posteriormente jamás hice ante nada ni ante nadie– a tragar algo redondo que llaman hostia, a aprender a rezar, a confesar
no sé qué, a no figurar ni a placé en un pizarrón donde sí figuraban adinerados apellidos de personajes que mes a mes –según el santo de turno–, depositaban plata cuyo destino, aún ahora, ignoro totalmente, aunque tengo mis sospechas.

Resumiendo: en cierta oportunidad llegó a mis manos, ni sé de dónde, un libresco pornográfico que yo, al igual creo el resto de mis condiscípulos de esa época, observó desconociendo en su inocencia plenamente, el real contenido del mismo.

Pero resulta entonces que un alcahuete –nunca afortunadamente supe cuál de tantos era– le dijo al hermano Victorino –destaco también que por suerte no lo es mío pues soy único hijo– que el antedicho libresco había sido llevado por mí, lo que, pese a ser una asqueante mentira, impulsó a dicho tipejo a llenarme de improperios, a darme una cachetada, o más, pese a mis juramentos sinceros de que la cosa no era como a él le parecía, le había dicho.

Han pasado de esto más de 55 años.

Se preguntarán algunos por qué a este otario se le ocurre ahora traer a colación esta historia.

Pues bien: Les respondo que jamás he podido olvidar una injusticia tal, por una parte, y por otra que día a día me siento más asqueado al escuchar a integrantes de esa secta pregonar el perdón, especialmente si tal perdón va dirigido a milicos torturadores, violadores, asesinos, ladrones de bebés, diciendo incluso algún hipócrita, desconocer lo que pasaba en nuestro país –y todo el mundo–, durante los años de plomo, cuando se dedicaban incluso a lustrarles las botas.

Finalizando: no pudiendo resistir más, repugnado y lleno de bronca llamé a ese fulano –identificándome– no precisamente para desearle un feliz nuevo siglo, respondiéndome religiosamente el mismo, creo que hasta persignándose, que «me iba a romper el culo».

Juro por mi Honor que fue precisamente de lo único que me salvé. De perder el invicto en dicha «familia».

Para rematar escucho y veo en Telenoticias que hay más curas con sida que los pobres negros presos de tal enfermedad en Africa.

Eso les pasó por seguir plenamente los consejos del santo Papa de no usar condón.

Apurado como estoy por vomitar, quiero antes agradecer y felicitar a usted por su digno diario, del cual me enorgullezco de ser suscriptor.

Saluda al señor Director muy atentamente.

Gustavo Pastorelli – CI 591.883

 

 

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